El hilo pasa del rescate a la muerte de una corredora de trail
Nadie ha subido las fotos. La petición vuelve a aparecer en el hilo, sin respuesta, y en medio se cuela un asunto que no tiene nada que ver con Liendo: la muerte de la trail runner Ida Amelie Robsahm, 30 años, caída de diez metros mientras entrenaba en la zona de Rauma, en Noruega. Un forero lo despacha con dos palabras: profesión de riesgo. Nadie replica. Y el hilo sigue, como si tal cosa, discutiendo si otra mujer debería pagar el rescate.
Qué se ha sabido
El dato nuevo llega con nombre y fecha. Robsahm, fallecida el sábado, cuarta en la Zegama-Aizkorri de mayo y quinta en la OCC del Mont-Blanc en agosto. Nadie lo discute y nadie lo usa como argumento. Se deja ahí, como una medida de lo que es de verdad la montaña.
Sobre el caso de Cantabria, los números se hacen cada vez más pequeños. Un forero recuerda que eran
6 km de ruta y sentencia que eso lo hace un sexagenario. Otro rebaja el frío: temperaturas de entre
14º y 25º según AEMET y
19ºC a media tarde a un par de kilómetros del mar, según su propia cuenta. De ahí cada cual saca lo que quiere. Y un tercero zanja que es amarillismo, que no hay noticia.
Enlaces, dos, y ninguno sobre el rescate. Uno deja una chaqueta cortavientos de trail del Decathlon como prueba de que esa prenda pesa y abulta poco:
https://www.decathlon.es/es/p/chaqueta-cortaviento-running-y-trail-running-mujer-kiprun/329488/c281m8966979?LGWCODE=2&gclsrc=aw.ds&&utm_source=google&utm_medium=cpc&utm_campaign=es_ct-pmax_t-perf_ts-gen_f-cv_o-roas_xx-decathlon-b-otm-pi-ga-per-pts_&utm_id=22471070861_&gad_source=1&gad_campaignid=22471098401&gbraid=0AAAAADkAje8O1M9cZt0nNG4V1WWy6oNKs&gclid=Cj0KCQjwzsjVBhC3ARIsALnMv4m6eGFaElqFZDa3xPLe_vxNXWrwZILarYNMohswnIWhi21lsCLJV8kaAr3REALw_wcB
El otro apunta a otro foro, para seguir la conversación por otra vía.
Las anécdotas que van llegando
Aquí el hilo se llena de historias propias. Uno cuenta que en Gredos le hablaron hace años de una mujer a la que, dice, le cogió el gusto a que fueran media docena de rescatadores en helicóptero a por ella, y que en un solo año se metió en dos líos, uno en los Pirineos y otro en Gredos. Otro recuerda sus
30 km entre el pico Murcia y el Curavacas: diez horas, niebla de no ver a dos palmos y sin ser consciente de la gravedad hasta llegar a casa. Reconoce que lo pasó mal.
Un tercero aporta tráfico: en Benasque, en verano, los fines de semana no dan abasto.
Y en equipación, la manta térmica pierde puntos. Una chaquetilla ultrafina cortavientos mantiene mejor el calor corporal que la manta de papel de plata, que se escapa en cuanto te mueves o no te envuelves bien. Es una prenda eficiente e interesante, insiste quien la defiende, y no hace falta gastarse mucho. Alguien responde con su lista completa: poncho encerado, lana de merino, piel de oveja, hornillo, raciones para 24 horas, pala y hacha.
Dónde está la bronca
El cobro vuelve con fuerza. Hay quien sostiene que facturar el rescate es la única manera de que no se repita, y quien exige que pague de su bolsillo si no está federada. La pregunta nueva: si eso es un impuesto solo para los hombres que van a la montaña o vale para todos. Nadie la contesta.
Después está el relato. Hay quien directamente no se cree que el episodio haya sido así, con el calor que ha hecho, tan cerca de la costa y con móvil en la mano. Y quien lo resume con sorna: que se ha perdido en un prado. Frente a eso, el lado que ya venía del tramo anterior se afina. El sendero está marcado, los pasos de roca están pulidos de tanta gente como pasa, y el problema no es el cartel sino la masificación.
El sitio es una maravilla y ese es justo el problema, viene a decirse. Y el que lleva años subiendo se queja de la gente que ahora se cruza, del peligro que genera y de que ni saluda.
Eso sí, casi todos coinciden en un matiz: se puede subir semidesnuda y de cualquier manera, pero siempre en un entorno controlado.
Ese es el matiz que falla, dice uno. De fondo, una duda práctica que nadie resuelve: dónde se mete nada yendo en mallas y top, si se da por hecho que iba sin mochila y con el móvil en una cinta de brazo.
La discusión técnica se reabre por un lado inesperado: si los helicópteros salen por necesidad real o porque los pilotos tienen que acumular horas de vuelo y las máquinas no pueden oxidarse. Un forero lo defiende así. Otro responde con Benasque.
Qué cambia respecto a antes
Que las fotos ya no se piden: se reclaman, y nadie las pone. Que la ropa ha dejado de ser el centro. Y que el hilo ya no va solo de una mujer en mallas y top: entra una muerte real en Noruega, un cálculo de temperaturas más suave de lo que parecía y una sospecha nueva sobre por qué se mueven los medios aéreos. Del rescate en sí, cero datos nuevos.