Yo tengo en cuenta 4 puntos a la hora de tomar decisiones sobre las empresas de mi cartera (quizá más, pero ahora solo me vienen estos 4 a la mente):
1. Precio de las acciones en relación a la contabilidad de la empresa (PER, P/BV, inserta ratio preferido)
2. Crecimiento REAL demostrable a través de los informes anuales. Nada de fiarse de proyecciones ni nada así. Siempre hay un sesgo pesimista en los sectores odiados y un sesgo optimista en las empresas de moda... En caso de sectores que fluctúan mucho hay que fiarse de las medias de crecimiento de los últimos 5-10 años, en los sectores cíclicos hay que mirar atrás en el tiempo hasta que tengas de referencia un ciclo bueno y uno malo. En los sectores defensivos y en las empresas de calidad puedes tomar medidas más cortas de tiempo para valorar sus crecimientos.
3. Si las dos cosas anteriores (precio barato y crecimiento) se reflejan en la cotización o no. Puede ser perfectamente que una acción barata y en crecimiento siga bajando.
4. Decisiones de la directiva y de otros actores importantes que indican que no les preocupan los accionistas: ampliaciones de capital a precios bajos, compras de negocios a precios horribles, gestión temeraria, venta de acciones por parte de los accionistas mayoritarios...
En la mayoría de empresas, si has hecho trabajo de investigación sobre la directiva, no hace falta seguir el punto 4 a fondo. Aún así es muy importante, hasta el punto en que si me hacen un fruta vendo a mercado (por ejemplo me pasó eso con Navios, que a la semana de comprarla la directiva anunció que habían aprobado una partida para una potencial ampliación de capital y vendí al instante).
Sobre el punto 1 y 2, que están relacionados. Hay que ir ponderando a cada momento si el crecimiento de la empresa compensa el precio que has pagado por ella. En teoría, en una situación ideal con una empresa media sin deuda y sin problemas, el precio "justo" es que se pague a si misma en 10 años (o lo que sería lo mismo, un PER 10 sin crecimiento). Luego tienes que meter en la mezcla las expectativas de futuro, el crecimiento, la calidad del negocio, el riesgo de la deuda... Muchas de esas cosas no son objetivas y otras lo pueden parecer pero en realidad solo son una ilusión (por ejemplo proyectar crecimientos a futuro). Hay una parte de arte e intuición en el tema. Si una empresa llega a precio justo (el que sea) se vende. Si encuentras una empresa que es más atractiva que otra que tienes en cartera se rota. Si una empresa en cartera se ha vuelto atractiva de golpe sobreponderas, si se ha vuelto poco atractiva infraponderas...
Yo intento no complicarme mucho la vida y hago los mínimos movimientos posibles. Solo cuando veo algo muy seguro que decido actuar. Por ejemplo, si tengo liquidez y encuentro un verdadero chollazo (tipo Total Gabón a P/FCF 2) compro, pero no me mojo si lo que encuentro solo está "barato". Lo mismo si tengo una empresa a PER 10 creciendo al 10% y he visto otra del mismo sector a PER 4 creciendo al 30%. Entonces decido rotar, pero no antes.
Y al final el punto 3. Si la cotización no remonta y la empresa va bien (y repito, para valorar si la empresa va bien me baso en la contabilidad a varios años, no en noticias ni nada así) lo considero una ineficiencia de mercado y no vendo. Por eso suelo comprar empresas con dividendo, porque si la cotización no acompaña almenos sigo teniendo rentabilidad. También hay el tema de que las acciones que reparten dividendo tienen más probabilidades de recuperar su precio justo si están infravaloradas (a nivel estadístico, ojo, a nivel individual no siempre pasa).
Todo esto lo explicaré en el podcast usando de ejemplo Imperial Brands, Kaspi y alguna que haya vendido por alguna decisión pardo de la directiva.
Y bueno, así actúo yo. Cada uno de los que estamos en el podcast actúa de forma diferente. Incluso si usásemos los mismos criterios habrían las partes subjetivas en las que cada uno tendría su propia opinión. Ojalá todo fuera tan fácil como tener un algoritmo que dijese cuando hay que comprar, mantener y vender