El hilo cambia las tres semanas por 74 horas y 72 décadas
El plazo se cae nada más empezar. Kenthomi da
74 horas para que Sánchez dimita. das kind contesta que pensaba que serían
3 días. louis.gara sentencia que será en octubre. A partir de ahí, cada cual pone su cuenta atrás:
72 horas,
72 semanas,
504 horas,
72 décadas. El documento, de momento, no aparece.
Qué se ha sabido
Ni un archivo, ni un audio, ni una captura. Lo que entra en el hilo son plazos y enlaces. Dos vídeos de YouTube y un tuit, que se comentan de pasada mientras cada uno suelta su fecha. Aquí van:
Entre los mensajes con algo de sustancia, navajita platea pregunta lo básico —«Qué contenidos son esos»— y nadie contesta. VandeBel matiza que se habló en condicional: «Bah, ha dicho "que podrían salir", así que ná». baifo pregunta por qué veinte días y no hoy. zepolac responde a su manera: los folios se han caído en el barro. Intuitiva Feladora da la explicación más repetida del tramo: «Ya van aprendiendo. 72H es demasiado poco, dices 20 días y para cuando llegue la fecha nadie se acuerda».
También hay quien rebobina. Trastadas s.a. resume que llevan todo el año así. Cerdo capitalista añade: «Parece que no aprendemos nunca, lo que se anuncia siempre queda en nada». Bobesponjista zanja: «Me he hecho mayor y ya no me creo los globos sonda estos». Perfumerias Paco cierra con «Cuando no salga nada. Por enésima vez.»
Quién es y qué se pregunta el hilo
No todos saben de quién se habla. das kind lo admite sin rodeos: «Por cierto, ¿quién es ése?». EXTREME DERROITION lo sitúa: dice que es un periodista que suele salir en Horizonte. NORDWAND corta por lo sano y pide que saquen un tema de adelanto antes del lanzamiento del disco. Es el tono de la jornada.
Dónde está la bronca
La discusión no va sobre lo que hay en el teléfono, va sobre para qué se anuncia. Un bloque se limita a contar atrás y reírse. Llorón: «Si no son 72h es que no va a pasar». Tails: «Serán 72 semanas». Profesor Paul Vazo repite el mismo número. Toctocquienes lo estira hasta el absurdo: «Nos vamos a las 504 horas esta vez. Luego serán 72 décadas». El Exterminador pregunta si es «Otro click bait del magufo?». Demócrata y cristiano se queda en el «En tres semanas» de siempre. Old Ravvia remata: en 72 horas y encima en Twitter.
Delante, los que dan por hecho que el contenido ya no mueve nada. Chispeante sostiene que las consecuencias serán cero votos y que el PSOE no baja de los
100 diputados. Abrojo: «y qué más da si le volverán a votar». Feriri88: «Como si ponen una seta en la oposición». Garrapatez junta las dos ideas: da igual lo que haya en el móvil, lo que pesa es que no hay alternativa.
Un tercer grupo discute el mecanismo. Influencer calentona apunta que el anuncio repetido aburre a la gente y que, si al final sale algo, la reacción será «uf, no ves, si no era para tanto». Habla de periodismo de circo y de un flaco favor. Magufillo va por otro lado y compara los contenidos con el maletín de Ronin o el de Pulp Fiction. silenus lo nombra en una palabra: «MacGuffin».
El DesPromotor se queja del anuncio reciclado y sostiene que los presidentes operan dentro de una burbuja que los protege. OldTownBoy espera lo contrario: «creo que nos vamos a reir mucho en las próximas semanas». Vikingo2016 pide pruebas y no las encuentra: dice que está harto de anuncios y que, con la cantidad de hackers que hay, ninguno ha sacado una conversación ni un audio.
El mensaje más extremo lo firma Magufillo: augura que no habrá elecciones y un estado de excepción prolongado. Es una predicción sin ninguna prueba y en el propio hilo nadie la respalda. Profesor.Poopsnagle sostiene que la mayoría no se enterará aunque el contenido salga, porque consume otra cosa.
La lista de plazos
Los números que se manejan en estas dos jornadas:
74 horas,
3 días,
72 horas,
72 semanas,
504 horas,
72 décadas, octubre como comodín y
9 meses para que el líder de la oposición llegue al Gobierno, según el cálculo de Garrapatez.
Qué cambia respecto a antes
El plazo de tres semanas deja de ser el centro. Ahora compite con cifras más cortas y más largas, y con una sospecha que se repite: el anuncio sirve para estirar el asunto, no para probarlo. Entra un tema nuevo, qué contiene el teléfono, y nadie lo responde. Y se consolida la idea de que, salga lo que salga, el marcador no se moverá.