El puerto de Ceuta, desbordado: miles de migrantes por una plaza
A las siete de la mañana del 18 de septiembre de 2026, Ceuta amaneció con miles de personas corriendo hacia el puerto. No era una estampida espontánea. La Policía Nacional estaba trasladando a los asentados en playa Benítez y alrededores hacia el nuevo asentamiento portuario, y, según Radio Televisión Ceuta, los migrantes tenían afán por estar entre los primeros que lograrían plaza. De ahí las prisas.
Qué se reparte en el puerto de Ceuta
El dispositivo buscaba ordenar el movimiento, pero el propio criterio administrativo convirtió el traslado en una carrera. Los migrantes querían estar entre los primeros en lograr plaza. Es un dato que explica la escena mejor que cualquier calificativo: no se trata de una llegada descontrolada, sino de un traslado con un criterio y, por tanto, con ganadores y perdedores.
Lo que afirma un comentario del foro
Según un comentario del foro, en una entrevista emitida por el canal Faro de Ceuta, con traductor de por medio, varios de los trasladados habrían declarado tener entre 16 y 17 años y profesar el oficio de barbero. Ese mismo comentario asegura que eran los perfiles que se repetían en las declaraciones recogidas. Otro comentario del foro sostiene que La Sexta habría señalado que quienes obtuvieron plaza en el puerto fueron los que habían ejercido la fuerza, una lectura que, de confirmarse, describiría el proceso como una competencia por el sitio.
El traslado se resolvió, sobre el papel, con un criterio administrativo. En la práctica, con una carrera. Y en Ceuta la pregunta que queda flotando es incómoda: si el acceso a una plaza depende de la velocidad y, según un comentario, de la fuerza, ¿qué garantiza el sistema a los que llegan últimos?