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Vainilla y coco, lo llevamos vaticinando décadas en burbuja
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Vainilla y coco, lo llevamos vaticinando décadas en burbuja
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Los que pensaban en España, curiosamente millonarios. Los ministros de Franco, 2 millones de dólares para no entrar en la 2 guerra mundial, según Juan March. Pujol y familia, 2000 millones de euros, presuntamente. El descendiente de Suárez, avalado por 18 millones de euros. Isidoro en Dominicana. José Bono, millonario, en Dominicana. Los descendientes de Aznar, millonarios. Zapatero, más joyas que un travesti de los 70. Ábalos, todo por la patria, como Cerdán. Fabra, todos los años le tocaba el rellenito de la lotería. Chelsea Clinton, patrimonio 86 millones. Obama, multimillonario actual. Barron Trump, billonario. Podría seguir, pero creo que cogéis la idea.No hacen falta impuestos si las cosas se hicieran bien, un estado podría mantenerse con el dinero de sus inversiones.
Por ejemplo, si hubiera construido vivienda y la pone en alquiler, y con el beneficio de ese alquiler construye más y sigue ganando dinero, pues al final gana dinero sin impuestos.
Lo mismo si el estado se endeuda y crea una central nuclear y luego la paga con el beneficio; una vez pagada es todo beneficio para el estado.
Pero claro, un estado inversor es algo a largo plazo.
Igualmente, mientras se forma el estado inversor sí habría impuestos para ayudar a la gente necesitada de verdad.
Tenéis muy arraigado ayudar a la gente que realmente lo necesita con prestaciones sociales. Eso no es así.
No hacen falta impuestos si las cosas se hicieran bien, un estado podría mantenerse con el dinero de sus inversiones.
Por ejemplo, si hubiera construido vivienda y la pone en alquiler, y con el beneficio de ese alquiler construye más y sigue ganando dinero, pues al final gana dinero sin impuestos.
Lo mismo si el estado se endeuda y crea una central nuclear y luego la paga con el beneficio; una vez pagada es todo beneficio para el estado.
Pero claro, un estado inversor es algo a largo plazo.
Igualmente, mientras se forma el estado inversor sí habría impuestos para ayudar a la gente necesitada de verdad.
Tenéis muy arraigado ayudar a la gente que realmente lo necesita con prestaciones sociales. Eso no es así.
Tiene que ver que cuando tienen una infección de pipi a veces pierden un poco la cabezaLe hicieron un cultivo de pipi, que no sé qué tiene que ver, y está previsto un TAC y una analítica. Alguna vez llora porque sabe que no está bien.
Solo te puedo decir que muchísimo ánimo. Será una travesía larga y cada vez más dura. Prepárate para ello.Es durísimo ver así a mi progenitora, se ha perdido a dos calles de nuestra casa, ha ido a dos farmacias diferentes comprando el mismo producto por que no lo recordaba. Cada noche nos ponemos una peli de Amazon y me dice que ya la ha visto y es totalmente imposible , lo chungo es que se lo cree. Hablas con ella y es totalmente coherente es mas sabe que tiene este problema de memoria que le ha aparecido de repente hace un mes . Me esta rompiendo el alma verla asi. Es como si no recordara lo que ha hecho hace 10 minutos y al cabo de un rato lo recuerda. Duerme muchísimo cosa que antes no. Suerte que vivo con ella y teletrabajo para estar pendiente de ella. Esto me esta matando.
gran postTrátala con respeto, constancia y presencia calmada: prioriza su tranquilidad por encima de cualquier drama o exigencia.A los 53 años y tras 15 años conviviendo, el hecho de que reconozcas que ella ha cuidado de ti más de lo que tú has estado a su lado psicológicamente ya es un buen punto de partida. Ahora el objetivo es que ella sienta que puede descansar, que no tiene que “cargar” contigo emocionalmente y que su casa es un lugar de paz. Reduce las preocupaciones prácticas. Asume las tareas que le generan estrés: compras, gestiones, limpiezas, citas médicas, papeleo. Dile con naturalidad: “De esto me ocupo yo, tú no te preocupes”. Cumple lo que digas. La tranquilidad se construye con hechos, no solo con palabras.
Escucha sin solucionar ni interrumpir. Cuando hable, déjala terminar. Valida lo que siente (“Entiendo que te preocupe…”) en lugar de minimizar o cambiar de tema. No uses esas conversaciones para hablar de tus problemas; reserva eso para otra persona o para un momento en el que ella esté receptiva y no cansada.
Agradece de forma específica y frecuente. No digas solo “gracias por todo”. Di Gracias por haber estado siempre pendiente de mí estos años” o “Aprecio mucho que me hayas cuidado cuando yo no estaba tan disponible emocionalmente”. El reconocimiento sincero alivia más que cualquier regalo.
Crea momentos de calma compartida. Siéntate a su lado sin pantallas, pregunta cómo se siente de verdad, mira algo que le guste, dale un paseo corto si puede. La compañía tranquila es más valiosa que las conversaciones intensas.
Controla tu ánimo. Si llegas cansado, irritable o con problemas, no los descargues en ella. Sal a caminar, habla con un amigo o escribe antes de entrar en casa. Ella necesita un ambiente estable; tu buen ánimo es parte del cuidado que ahora le debes.
Evita criticar, discutir por cosas pequeñas o recordarle errores del pasado. Ella ya no necesita “enseñarte” ni pelear; necesita descanso.
Sé previsible. Si dices que vas a llegar a cierta hora o a hacer algo, cúmplelo. La incertidumbre genera preocupación en una persona mayor.
Pregúntale qué necesita para estar más tranquila y respeta la respuesta, aunque no coincida con lo que tú crees que es mejor.
Si hay temas delicados (salud, dinero, futuro), abórdalos con suavidad y cuando ella esté receptiva, no en momentos de
No hace falta que te flageles ni que hagas grandes discursos de disculpa todos los días. Un reconocimiento honesto una vez, seguido de un cambio real en el trato diario, es más reparador que las palabras repetidas.
Ella probablemente ya sabe lo que ha pasado; lo que más le aliviará es notar que ahora sí estás presente de forma madura y cuidadosa.
Si en algún momento sientes que la situación te supera o que ella necesita apoyo profesional (ansiedad, tristeza, problemas de salud), busca ayuda externa: un médico de familia, un trabajador social o un psicólogo especializado en personas mayores. Tú también puedes beneficiarte de hablar con alguien neutral para no cargar todo en ella.
El buen ánimo no significa fingir alegría constante. Significa ser estable, amable, útil y respetuoso de forma sostenida. Con el tiempo, eso es lo que le permitirá estar más tranquila y sin preocupaciones. Empieza hoy mismo con un gesto pequeño y concreto: una tarea que le quites de encima o una conversación en la que solo escuches.
Usted no está en una situación de precariedad extrema, ya que si el sistema de asistencia no fuera público, su situación sería distinta.Otro usuario, abre un hilo separado y lo discutimos.