Con esa cláusula, tu aportas a un juez albaranes con precios que sean regularmente más caros que los de otros competidores mayoristas y el juez determina que hay una relación abusiva en ese contrato privado, y deja sin efecto la exclusividad por considerarla contraria al código de comercio.
Tu no puedes firmar en un contrato privado que una jornada laboral dura 24 horas y si lo firmas es papel mojado por ser contraria a derecho.
Con la exclusividad de un proveedor y el abuso de precios pasa algo parecido, es contrario al código de comercio.
Ante todo, me sorprende el temple que tienes, nunca perder los nervios. Eso se agradece y es una de las claves del hilo, por muy sórdido que sea todo.
Al caso.
¿Qué te va a decir el juez? ¿Qué son precios regularmente más caros? No creo que el juez vaya a hacer gran cosa si la media de productos que te vende ojitos-proveedor es un 5% más caro que el de la competencia. Ese 5% podría determinar el éxito de la frutería. Podrían ser 400 o 500 al día de beneficio.
Si el precio fuera un 20%, 50% o 200% más caros, pues no te digo yo que pueda intervenir la justicia.
Además, el mayorista podría señalar perfectamente otros Javitos cuyos proveedores le venden la mercancía al mismo o mayor precio que el que pagas tú, de modo que, ante el juez, él puede alegar que es un precio de "mercado".
Igualmente, habrá productos de tu proveedor que otros mayoristas vendan más caros, otros más baratos. Para tu proveedor, si haciendo una media, observa que ese margen no es enorme, es muy fácil demostrar que no te está timando con los precios.
Ahora bien, si tú te mueves por tu cuenta y encuentra aquí y allá manzanas, peras y limones un 5%, un 10% más baratos que tu proveedor, podrías relanzar tu negocio. Pero para eso hay que trabajar el negocio; es decir, no ir a la tienda a las 9, recoger y colocar las cajas, y cerrar a las 18. Tu muyer, recuérdalo, ya no es solo una empleada más, sino una empresaria. Si no hace el trabajo de empresaria, si se dedica a vivir como empleada de la inercia que el anterior propietario ha dejado, el negocio, por ley natural, acabará deteniéndose. Y eso está haciendo. Con el roce de cada día, sin empujones constantes, la inercia se detiene. El negocio parece que no tiene jefe ni capitán. Son dos empleadass abandonadas a su suerte en un barco, y nadie está por la labor de remar.
Ponerse en la caja a cobrar puede hacerlo cualquiera. Lo otro, no.
Otra cosa te digo. Si tienes licencia para vender ultramarinos y la fruta te está generando pérdidas, porque no tienes margen para negociar, pues reestructúralo y ponte a vender otras cosas más beneficiosas y con más libertad.