Maya Villalobo y la doble nacionalidad que obliga a la mili israelí
El servicio militar en Israel es obligatorio también para las mujeres. Ese detalle convierte en malentendido la sorpresa: una joven de 19 años, sevillana y con pasaporte español, estaba destinada en el batallón 414 de la base de Nahal Oz, a pocos kilómetros de la franja de Gaza, cuando se produjo la incursión de las milicias gazatíes. Se llama
Maya Villalobo Sinvany, tiene doble nacionalidad —española e israelí— y su nombre aparece en los vídeos y comunicados difundidos tras el asalto a la instalación militar.
Su padre,
Eduardo Villalobo, profesor en la Universidad de Sevilla, pidió ayuda al Ministerio de Asuntos Exteriores y a la Embajada israelí en Madrid a través de X, la antigua Twitter, después de no conseguir contactar con su hija. Los mensajes que circularon durante el fin de semana eran explícitos: «Ha pasado más de un día desde que se perdió la conexión. Con ella y las otras observadoras del Batallón 414 en el puesto avanzado de Nahal Oz». Horas más tarde, las informaciones publicadas confirmaron su
asesinato.
¿Qué se vio en la base de Nahal Oz durante el asalto?
La base aparece en varios vídeos ocupada por milicianos de Hamás, que se colaron a través de la valla fronteriza. En las primeras imágenes se distinguen la gran torre de comunicaciones y la torre de vigilancia, y decenas de asaltantes avanzaban a campo abierto hacia la instalación. Un segundo vídeo, grabado casi al mismo tiempo por un dron armado, muestra el inicio de la emboscada: tres soldados israelíes junto a una camioneta en la parte sur de la base antes de que el aparato no tripulado arrojara
al menos dos bombas sobre ellos.
Uno de los soldados parece gravemente herido y se le ve resguardarse junto a un vehículo militar cercano. En las imágenes no queda claro cuántos efectivos estaban estacionados ni si hubo tiroteos prolongados. Lo que sí se aprecia es a gazatíes saqueando la instalación, con algunos ocupantes encaramados encima de los tanques mientras se elevaba una columna de humo negro.
Servicio militar obligatorio: por qué una sevillana estaba en primera línea
Israel recluta a las mujeres con nacionalidad israelí. No es una vocación, es una obligación legal, y quien se niega asume consecuencias que pueden llegar a la pérdida de la nacionalidad. Ese marco explica lo que muchos lectores interpretaron como una anomalía: una joven criada en Sevilla cumpliendo la
mili a pocos kilómetros de Gaza.
Ahí arranca la discrepancia. Hay quien sostiene que se trató de un alistamiento voluntario y extrae de ahí conclusiones sobre lealtades; enfrente pesa el argumento de que con pasaporte israelí la prestación es obligatoria y que la nacionalidad no se elige en la frontera como se elige una aduana. El padre es español y la madre israelí: la doble nacionalidad no procede de ningún atajo administrativo, sino de la filiación.
Qué permite la Ley 12/2015 y cuándo se puede revocar un pasaporte
Aquí se cruzan dos normas distintas. La
Ley 12/2015, con plazo cerrado en octubre de 2019, habilitó la doble nacionalidad para los sefardíes originarios de España, y el artículo 23, párrafo b, del Código Civil los exime de renunciar a su nacionalidad anterior. Es la vía que algunas voces señalaron como causa del caso, aunque el origen aquí es familiar y no sefardí.
La pregunta que sobrevuela es si servir en un ejército extranjero basta para retirar el pasaporte. Una corriente afirma que
no existe acuerdo de doble nacionalidad entre España e Israel y que la nacionalidad española debería revocarse aplicando la ley. En el otro lado, el argumento de que el Código Civil ampara esa doble nacionalidad y que la revocación no es un trámite automático. No consta expediente público alguno sobre este caso.
Del «quería ver mundo» a la petición de explicaciones
El padre se despidió públicamente de su hija con una frase que resume el desajuste: «Era alegre, quería ver mundo». La familia paterna fue un paso más allá y calificó de
inconsciencia que una cría estuviera en primera línea. La discusión ya no es sobre pasaportes, sino sobre por qué una base junto a Gaza concentraba a soldados de 19 años.
Ese es el punto donde el asunto deja de ser administrativo y entra en el terreno de la responsabilidad. No se ha detallado el dispositivo de la base ni el número de efectivos. Sin ese dato, cualquier conclusión sobre lo ocurrido en Nahal Oz es especulación.
La mili española, los insumisos y el espejo de 1989
Durante décadas, los jóvenes españoles hicieron un servicio militar obligatorio y quien se declaraba objetor se exponía a la cárcel. Ante la oleada de objetores, en 1984 el Gobierno planteó una prestación sustitutoria que la mayoría rechazó, y entre febrero y junio de 1989 cerca de
200 insumisos se presentaron voluntariamente ante los jueces para negarse a hacer cualquiera de los dos servicios. El precedente reaparece en la discusión: negarse a servir no es una rareza histórica.
En paralelo, el asunto derivó hacia posturas sobre lealtades y segundos pasaportes que no se sostienen con datos del caso. Una parte del comentario viró además hacia generalizaciones sobre comunidades religiosas que nada tienen que ver con lo ocurrido en Nahal Oz y que ningún elemento de la investigación respalda. El hecho verificable es otro: una joven con dos nacionalidades murió en una base militar a la que se accedió por una valla fronteriza.
Si tener dos pasaportes obliga a servir donde no se nació, ¿cuántos ciudadanos con doble nacionalidad saben de verdad a qué se comprometen cuando uno de esos dos países entra en guerra?