Israel dispara contra la ONU en Líbano: hay tropas españolas desplegadas
Un tanque israelí disparó contra una torre de observación de la misión de la ONU en el sur del Líbano e hirió a dos cascos azules. La fuerza, la UNIFIL, cuenta con presencia militar española entre sus filas. La noticia, difundida por Reuters y confirmada por la propia misión, describe un ataque «deliberado» contra las cámaras de vigilancia perimetral y contra la posición 1-32A en Ras Naquoura, donde se celebraban reuniones tripartitas antes del conflicto. El ejército israelí no ha negado los hechos. Estados Unidos dice investigar el incidente mientras mantiene su apoyo a Israel.
¿Qué ha pasado exactamente en Naquoura?
El relato de la UNIFIL es preciso: los soldados israelíes dispararon «deliberadamente» contra las cámaras de vigilancia del perímetro y las inutilizaron. Después, un carro de combate Merkava abrió fuego contra una torre de observación en el cuartel general de Naquoura. Dos cascos azules resultaron heridos. También se dañaron vehículos y un sistema de comunicaciones. La misión lo hizo público en un comunicado, no en una filtración.
La pregunta que sobrevuela el incidente es cómo se apunta a una torre donde se sabe que hay tropas internacionales. Una cosa es un pepinazo desviado y otra muy distinta es fijar el objetivo en una posición conocida. La UNIFIL lleva años desplegada en la zona y sus posiciones están señalizadas. El ejército israelí conoce perfectamente dónde está cada puesto.
Qué papel juega España en la UNIFIL
España participa en la misión de la ONU en Líbano desde hace años. Las tropas españolas están desplegadas en el sur del país, en la zona donde se ha producido el ataque. El incidente afecta directamente a personal militar español o a fuerzas bajo mando internacional en las que España tiene responsabilidad. La misión no ha confirmado si los heridos son españoles, pero la presencia española en la zona está fuera de duda.
Hay quien sostiene que las tropas españolas están mal equipadas y con presupuesto escaso, lo que las convierte en un blanco fácil. Otros apuntan que el ejército israelí no habría disparado contra posiciones francesas con la misma alegría. Son opiniones, no hechos confirmados.
El contexto: Israel contra la ONU
Israel ha mantenido una relación tensa con Naciones Unidas desde el inicio del conflicto en Gaza. El secretario general de la ONU tiene vetada la entrada al país. La agencia UNRWA, que gestiona ayuda humanitaria en Palestina, ha sido acusada por Israel de emplear a miembros de Hamás. La ONU ha admitido que algunos de sus empleados podrían estar vinculados a grupos armados, lo que ha dañado su credibilidad.
El gobierno israelí considera que la ONU es parcial y antisemita. La ONU, por su parte, acusa a Israel de violar el derecho internacional. En medio de esa guerra dialéctica, las fuerzas de paz se convierten en daño colateral. El ataque a Naquoura no es el primero: ya hubo incidentes previos con víctimas mortales.
Qué dicen los partidarios de Israel
Una parte del análisis sostiene que Israel se está defendiendo de enemigos que no reconocen su derecho a existir. Comparan la situación con Ucrania. Argumentan que Hamás y Hezbolá utilizan escudos humanos y que la ONU no es neutral. Para esta corriente, el ataque a la UNIFIL fue un error táctico o una respuesta a fuego enemigo, no una agresión deliberada.
El problema de esa tesis es que la propia UNIFIL ha calificado el ataque de deliberado. No habla de accidente ni de fuego cruzado. Habla de disparos intencionados contra cámaras y contra una torre. La diferencia entre error y deliberación es la diferencia entre negligencia y crimen de guerra.
Qué dicen los críticos con Israel
Otra corriente señala que Israel sustenta su existencia en la ONU, que aprobó la partición de Palestina en 1947. Paradójicamente, ahora ataca a las fuerzas de paz de esa misma organización. Se argumenta que Israel ha apoyado a grupos yihadistas en Siria, como Al Nusra, para debilitar a Irán y Hezbolá. Si eso es cierto, apoyar a Israel sería alimentar el terrorismo que luego golpea Occidente.
También se señala que Hezbolá ha combatido a los wahabitas en Siria y ha protegido a cristianos. Es un argumento incómodo para quienes presentan el conflicto como una lucha entre democracia y terrorismo. La realidad es más sucia: alianzas cambiantes, intereses contrapuestos y cadáveres en el camino.
El impacto en España
El ataque a la UNIFIL plantea una pregunta incómoda: ¿qué hace España en Líbano? Las tropas españolas están allí bajo mandato internacional, pero el gobierno no ha aclarado qué consecuencias tendrá el incidente. Estados Unidos dice investigar mientras apoya a Israel. La ONU condena pero no sanciona. Europa mira para otro lado.
Mientras tanto, los soldados españoles siguen en sus posiciones. Algunos análisis piden que se repliegue a las tropas para evitar más víctimas. Otros defienden que retirarse sería ceder ante la presión israelí. El debate está abierto y no hay una respuesta fácil.
El dato que descoloca: Israel ha atacado a las fuerzas de paz de la ONU, pero nadie ha anunciado sanciones, embargos ni represalias. Ni la UE, ni EEUU, ni la OTAN. La UNIFIL sigue en sus posiciones. Los heridos se recuperan. Y el siguiente incidente, según admiten fuentes diplomáticas, es cuestión de tiempo.