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Sith qbitiano
En un país tiene que haber justicia, y para ello hay que tomar medidas firmes contra quienes perjudican a los demás, ya sea por problemas psicológicos o por vicios molestos y perjudiciales.
Antecedente: La prohibición de fumar en sitios públicos.
Antes, los fumadores contaminaban el aire ambiental en sitios públicos echando humo y molestando a la gente que no teníamos el vicio de fumar. Incluso algunos tenían la costumbre de echarnos el humo a la cara. Como lógicamente tenemos el derecho a respirar aire puro y no a aguantar las consecuencias de los vicios ajenos, y no se podía solucionar por las buenas, se prohibió fumar en sitios públicos y asunto arreglado. ¿Pasó algo? No. Se quejaron un poco, y algunos decidieron desobedecer la prohibición, pero tras 3 ó 4 multas se les acabó la resistencia. Se resolvió a favor de los no fumadores, terminando así con la injusticia de aguantar el vicio de unos pocos incívicos.
Igual que fumar era un vicio que se descontroló, la obsesión por los perros es otro síntoma de la degeneración de los españoles. Hace 15 ó 20 años no había esta obsesión perruna. La gente que tiene perros se resume en dos tipos:
www.elespanol.com
Las ciudades y pueblos son el territorio de los humanos, y por lo tanto no tenemos que aguantar vivir con animales que nos agreden porque así lo quieran sus dueños. Basta de sustos y sobresaltos por ladridos y de mordeduras o amenazas de morder. Los perros han de ser prohibidos en ciudades y pueblos salvo excepciones (perros guía para ciegos, perros de rescate de la policía, y perros en casas aisladas en el campo que ladren y avisen a quien vive ahí de que alguien se acerca o quiere entrar en la vivienda.
Al igual que el problema de respirar humo no se pudo solucionar por las buenas, el problema de los gritos, mordeduras y asesinatos cometidos por perros tampoco se puede solucionar por las buenas y hay que solucionarlo prohibiéndolos.
Artículo relacionado: "los perros son mejores que las personas".
Antecedente: La prohibición de fumar en sitios públicos.
Antes, los fumadores contaminaban el aire ambiental en sitios públicos echando humo y molestando a la gente que no teníamos el vicio de fumar. Incluso algunos tenían la costumbre de echarnos el humo a la cara. Como lógicamente tenemos el derecho a respirar aire puro y no a aguantar las consecuencias de los vicios ajenos, y no se podía solucionar por las buenas, se prohibió fumar en sitios públicos y asunto arreglado. ¿Pasó algo? No. Se quejaron un poco, y algunos decidieron desobedecer la prohibición, pero tras 3 ó 4 multas se les acabó la resistencia. Se resolvió a favor de los no fumadores, terminando así con la injusticia de aguantar el vicio de unos pocos incívicos.
Igual que fumar era un vicio que se descontroló, la obsesión por los perros es otro síntoma de la degeneración de los españoles. Hace 15 ó 20 años no había esta obsesión perruna. La gente que tiene perros se resume en dos tipos:
- Personas que usan a los perros para satisfacer sus carencias psicológicas y emocionales.
- Personas que usan a perros peligrosos para sentirse poderosos intimidando a vecinos y paseantes, o atronándoles los oídos con sus ladridos.
- Agresiones:
- Acústicas: Gritos superfuertes de perros, histéricos y obsesivos. Son máquinas de hacer ruido y por cualquier memez produciendo sobresaltos e impidiendo el placer de tener silencio y tranquilidad:
- Ladran si pasas andando junto a la valla de una casa.
- Ladran si vas por la calle y pasas junto a un perro con su dueño.
- Ladran si se quedan solos.
- Ladran si los dejan fuera un ratito cuando el dueño entra en una tienda o supermercado.
- Persiguen a la gente que hace deporte corriendo, o que viaja en bici, en moto o en coche.
- Amenazas de morder a cualquier desconocido por la calle.
- Asesinatos: Todos los años matan gente.
- Acústicas: Gritos superfuertes de perros, histéricos y obsesivos. Son máquinas de hacer ruido y por cualquier memez produciendo sobresaltos e impidiendo el placer de tener silencio y tranquilidad:
- Suciedad: Cacas y meados en las calles y parques que muchas veces los dueños no recogen.
En España hay 3 millones más de perros que de niños: hay jóvenes que dicen que sale más barato
Hay 9,3 millones de canes frente a los 6,6 millones de niños menores de 14 años. España registró en 2023 la cifra más baja de natalidad desde 1941.
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Las ciudades y pueblos son el territorio de los humanos, y por lo tanto no tenemos que aguantar vivir con animales que nos agreden porque así lo quieran sus dueños. Basta de sustos y sobresaltos por ladridos y de mordeduras o amenazas de morder. Los perros han de ser prohibidos en ciudades y pueblos salvo excepciones (perros guía para ciegos, perros de rescate de la policía, y perros en casas aisladas en el campo que ladren y avisen a quien vive ahí de que alguien se acerca o quiere entrar en la vivienda.
Al igual que el problema de respirar humo no se pudo solucionar por las buenas, el problema de los gritos, mordeduras y asesinatos cometidos por perros tampoco se puede solucionar por las buenas y hay que solucionarlo prohibiéndolos.
Artículo relacionado: "los perros son mejores que las personas".
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