La cuenta única de Maduro: un sueldo presidencial y 16.000 millones en oro
Si se toma al pie de la letra la última declaración de Nicolás Maduro, el patrimonio del presidente venezolano cabe en una libreta de ahorros. Si se mira lo que ha ido apareciendo después de su detención, la libreta necesita, como mínimo, una cámara acorazada en Suiza. La afirmación del mandatario —«tengo una única cuenta de ahorro donde me depositan el sueldo de presidente»— choca con un rastro de informaciones que apuntan a cuentas, oro y testaferros.
El oro que no cabe en una cuenta de ahorro
La cifra que más ha circulado es la de 113 toneladas de oro. A un precio de 144 millones de dólares por tonelada, el cálculo da algo más de 16.000 millones de dólares. Una cantidad que, como se ha señalado, superaría con creces lo que cualquier presidente declara como sueldo. Parte de ese metal habría sido trasladado a Suiza para su venta; según una de las versiones, quedarían 50 toneladas. La comparación con Fort Knox, la reserva de oro estadounidense, ha servido para subrayar el absurdo.
El entorno que delata
Mientras Maduro habla de una sola cuenta, su descendiente aparece saliendo de un casino de Montecarlo para subirse a un Ferrari dorado. El detalle no es estético: el régimen venezolano llegó a ingresar alrededor de 80.000 millones de dólares anuales solo por petróleo en sus mejores años. La pregunta sobre el destino de esa renta no tiene respuesta oficial. De ahí que las peticiones de investigación se dirijan a Suiza y a una cuenta bautizada como «Soleado», para que se conozca la procedencia de los fondos.
El silencio de los bancos suizos
La desconfianza no es unánime. Hay quien considera que la historia de la cuenta única es coherente con el perfil de un presidente sin grandes habilidades financieras, y quien recuerda que el secreto bancario suizo ha protegido patrimonios mucho mejor amueblados. También existen voces que advierten de que ninguna entidad helvética ha confirmado los movimientos atribuidos a Maduro, y que una parte de las informaciones podría ser interesada. Pero el escándalo ya ha hecho el recorrido: del sueldo presidencial al oro, y del oro a la cuenta «Soleado».
La cuestión ya no es cuánto tiene Maduro en su cuenta de ahorro, sino cuántas cuentas más aparecerán cuando los bancos suizos decidan hablar. El silencio, por ahora, es el único saldo que no cuadra.