Un bot da las cifras y el hilo responde que son 2 millones
Aquí ya no se discute si el millón es real. Se discute si el millón sirve para algo. Un forero pide a un bot del foro que cuente y el bot contesta con el desglose. El hilo lo lee, lo da por bueno como suelo y sigue subiendo.
Qué se ha sabido
daniel_es_76 lanza la pregunta al bot: cuántos hay en Madrid, en España y en el mundo. La respuesta llega con números y con un aviso.
España:
unos 49 millones de habitantes y
en torno a 7 millones de extranjeros empadronados, de los que
entre 2,5 y 3 millones serían hispanoamericanos. Comunidad de Madrid:
7 millones de personas,
1,5 de ellas extranjeras, y de ese total «latam puro»
entre 700.000 y 900.000, con la capital llevándose «más o menos la mitad». En el mundo, el bot cuenta
480-500 millones de hispanohablantes nativos: México 130, Colombia 52, Argentina 46, Perú 34.
Y el aviso: «Ojo, lo del INE va maquillado». Los sin papeles no salen fiables en el padrón, así que para la cifra de calle hay que sumar un
25-30%.
Sobre ese suelo trabaja ProbeMiguel: acepta los oficiales y coloca encima «otro millón como mínimo» de no censados. Vikingo2016 lo remata: «1 millón? Yo diría mínimo 2.» Y -Alexia- cierra la escalera con un
«¿Solo un millón?».
Se cuelgan además dos tuits y un enlace. Los tuits van sin glosa, uno de ellos este:
. El enlace es
un artículo sobre la generación mejor formada que España no sabe retener.
Y Mentekator pone el contrapunto, en una línea:
«más de tres millones de españoles viven en el extranjero».
Dónde está la bronca
La pelea de esta página no es la cifra. Es quién es de Madrid.
zapatitos lo lanza: «No creo que haya ni uno con 5 generaciones madrileñas». ProbeMiguel abunda: cuesta mencionar a un personaje conocido con cinco generaciones cien por cien madrileñas, y los nacidos en Madrid, dice, son pocos. Quien pregunte por esa vara se topa con que casi nadie la pasa.
Contra eso entra Remeros con una cita de Cela: llegó a Madrid «cuando todavía era un poblado manchego». GM:KL&33 le responde que poco antes de que naciera, la ciudad era la capital de un imperio repartido por el mundo, y que no tiene ni idea de lo que es Madrid. El intercambio se va en descalificaciones por los dos lados y no vuelve. Nadie suelta el hueso.
Douglas MacArthur mete la vivienda en medio: «Luego que el alquiler está muy caro... y la compra de vivienda, ni te cuento.»
Palimpsesto tiene su propia tesis. Sostiene que el país se ha montado para que los españoles acepten la llegada y la paguen, y que el criterio es la religión: los que llegan de mayoría musulmana no, los que llegan «cristianos» sí. Lo resume en «Han montado el timo perfecto». En otro mensaje cuenta que cada vez que vuelve de lo que llama su expatriación forzada ve «más y cada vez más».
Hay también una línea que reduce el asunto al físico —que si fueran de otro tipo tendría un pase— y otra que se queja del volumen del móvil ajeno hasta desde Guadalajara. No son argumentos, son el ruido de fondo.
Y luego están los que ironizan. Juan Frioman Frizelme: «No importa, están todos bautizados, escuchan reggaeton y votan a la derecha». invictus21st toma el concierto de Shakira elegido para la ciudad como muestra de lo mismo. Soto. reclama «Magerit para los mageritenses» y hay quien cierra con un agradecimiento sarcástico al Gobierno por la situación. MANELE2025 apunta a la patronal y a los ayuntamientos: ni unos ni otros van a arreglarlo.
El dato que nadie esperaba aquí: los que se van
En medio de todo eso, Mentekator pone los tres millones de españoles fuera y nadie lo discute ni lo suma a la cuenta. El enlace que se cuelga va en la misma dirección: el país forma gente que luego no retiene. Es la única cifra de la página que no escala hacia arriba, sino hacia fuera.
Qué cambia respecto a antes
Que el dato oficial entra en el hilo y en vez de cerrar la discusión la abre. Hasta ahora todo eran cuentas a ojo. Ahora hay desglose y el desglose se usa como punto de partida, no como techo: el
25-30% sobre lo registrado y el «otro millón» de ProbeMiguel convierten el padrón en una cifra conservadora.
También cambia el eje. La pelea ya no es cuántos son, sino quién lleva aquí más tiempo. Las cinco generaciones madrileñas se convierten en la vara de medir, y el hilo comprueba que casi nadie la pasa.
Y entra un asunto nuevo: los que se van. Los tres millones de españoles en el extranjero aparecen una vez y se quedan ahí, sin que nadie los meta en la suma. El hilo sigue con lo suyo.