El electroporno no cuadra con los datos de parque automovilístico
El término «electroporno» se ha popularizado para describir la promoción desmesurada del vehículo eléctrico. Pero los datos de parque automovilístico cuentan otra historia. Según cifras recientes, Bélgica tiene 591 coches por cada 1.000 habitantes, mientras que España alcanza los 629. Es decir, los españoles tienen más coches per cápita que los belgas, a pesar de que Bélgica es un país más pequeño y con una red de transporte público muy desarrollada.
¿Por qué Bélgica tiene menos coches?
La explicación no es que los belgas sean menos aficionados al motor, sino que su geografía y su infraestructura lo hacen menos necesario. Bélgica es un país compacto, con ciudades densamente pobladas y un transporte público que conecta casi todo el territorio. En este contexto, tener un coche es menos imprescindible que en España, donde la dispersión urbana y las distancias hacen del automóvil una herramienta casi obligatoria.
La resistencia al cambio
A pesar de la presión regulatoria y mediática, una parte significativa de la población se resiste a dar el salto al eléctrico. Los argumentos van desde la autonomía hasta la seguridad, pasando por el coste. Pero el dato del parque automovilístico sugiere que la adopción del eléctrico no es solo una cuestión de voluntad, sino de contexto. Si España tiene más coches, el reto de electrificar el parque es mayor.
La fiebre del eléctrico, por tanto, choca con la realidad de un parque automovilístico que sigue dominado por la combustión. El futuro, dicen algunos, será eléctrico. Pero el presente, al menos en términos de densidad de coches, sigue siendo muy español.