No se lo cree ni ella. El pan ¿que? ¿se lo regalan? La harina vale un ojo de la cara ¿y la electricidad para hacerlo? ¿con leña? no me lo creo. Solo el pan, aunque te lo hagas tú, te sale por unos dos euros al día que al mes son 60 euros. ¿Y no se lava? ¿Ni geles ni desodorantes? ¿No compra pescado? Ni Spielberg se lo cree.
No lo veo tan descabellado.
En la zona hasta no hace tanto se vendían casas por 3000 euros, sin estar en estado de rehacer completas unas cuantas y, si ampliabas el rango a 6-12 mil euros las que quisieses escrituradas y con el abuelillo o abuelilla que viviese allí recién metido en la residencia o en el chalet del más allá (osea, habitadas hasta tres días antes).
Mis abuelos, de la zona, a pesar de tener sus trabajos y hasta negocios (todos, ellos y ellas) siempre mantuvieron la autosuficiencia por costumbre o por afición, por lo que no veo nada extraordinario ni especialmente dificultoso.
Con 5 gallinas siempre había cigot de sobra. Se alimentaban sobre todo de ramilletes de berzas colgadas, bichitos y maíz. Con un gorrino o dos que mataban en el invierno hacían chorizos y jamón que dejaban colgados a secar y se iban utilizando, lo mismo que el resto de partes del animal que se consumían o bien frescas o tras salar. Todo todo, hasta la tripa y la sangre, de la que se hacían filloas. Estos se alimentaban de remolachas, cabazos varios, restos, castaños, etc.
Por supuesto siempre tenían patatas, berza, col, guisantes...y en el verano un exceso de tomates, pimientos y distintas frutas que se conservaban de distintas maneras. Tenían también un motorcito con el que molían maíz y trigo y se hacían su propio pan, empanadas y bizcochos cuando les apatecía. Con una vaca no recuerdo que faltase leche, que era muy fuerte y a mi no me gustaba tomarla de forma directa, y también se hacía queso.
Una temporada les dio por tener cuatro o cinco ovejas y también hacían su queso. El vino salía sólo en las cepas que llevaban muchos años plantadas y había las cubas en las que meterle la química para hacer tanto el vino como el vinagre.
Esto era completamente ordinario y sí, lo que se compraba fuera de casa era el bacalo desalado, aceite, latas, pescado fresco, pimentón, gaseosa y cuatro cosas más.
Luego más adelante con los arcones congeladores y los supermercados la cosa se fue de progenitora, pero lo anterior era completamente ordinario.
Aún hoy en día mi padre, que tiene un trabajo que lo tiene fuera de casa casi toda la semana, sigue haciendo de todo menos lo relativo a los animales pero mis tíos aún tienen su par de gorrinos, gallinas y conejos (y todo lo demás). Lo que hace tiempo que no hay es vaca como animal doméstico de leche (y carne al final de su vida), que hasta el final de mi adolescencia era relativamente común.