Delitos de menores de 14 años suben un 61% en Madrid
¿Por qué los delitos cometidos por menores de 14 años se disparan en Madrid? La Memoria de la Fiscalía registra un aumento del 61% entre adolescentes de hasta 13 años, una franja sin responsabilidad penal. El Ministerio Público enfatiza la «cifra negra» de víctimas de bandas latinas que no denuncian por represalias. La noticia, publicada en ABC, La Razón y otros medios, ha generado un intenso debate sobre las causas y las consecuencias de esta tendencia.
Bandas latinas: reclutamiento de menores de 9 años
La 'guerra de los niños' ha llevado a las bandas latinas de Madrid a reclutar a menores de 9 años por ser inimputables, según El Periódico de España. Esta práctica se presenta como una estrategia habitual para eludir la justicia. Los expertos señalan que la impunidad percibida por estos menores refuerza su participación en actividades delictivas. La Fiscalía advierte que la falta de denuncias por miedo a represalias impide cuantificar el fenómeno en su totalidad.
Radicalización yihadista de menores: un fenómeno en auge
La radicalización de menores yihadistas preocupa a los investigadores de Información de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Según Vozpópuli, se han detenido tres menores en Barcelona y Madrid que fabricaban el explosivo 'Madre de Satán'. En Sevilla, un menor detenido había probado ya una bomba con metralla. El Confidencial alerta de que, desde 2022, la presencia de adolescentes que abrazan postulados salafistas se ha multiplicado por tres. Okdiario informa de la detención de cuatro menores nacidos en Marruecos, de entre 14 y 17 años, acusados de preparar un atentado contra la basílica de Elche.
Menores sicarios: el negocio del crimen organizado
La Policía alerta del desplazamiento de menores hacia España como sicarios. La Gaceta señala que un sicario magrebí de 17 años fue detenido en Fuengirola por ejecutar a tiros a un neerlandés para la Mocro Maffia. Diario Sur confirma que la Mocro Maffia recluta a menores por unos 20.000 euros. El Español revela que el negocio de los 'baby sicarios' irrumpe en la Costa del Sol: 4.000 euros por operación, un chat de Telegram y orden de matar. Un chico de 14 años lideraba una red de sicarios menores de edad que cobraba entre 20.000 y 50.000 euros por 'trabajo', según ABC.
Agresiones en centros de menores: un parte diario
Las agresiones a trabajadores en centros de menores son constantes. Noticias de Navarra denuncia que, de media, se produce un parte de agresión diaria. En Fuenlabrada, doce menores fueron detenidos por agredir y herir a seis educadoras sociales. En Badajoz, una educadora murió en un piso tutelado y sus compañeros denuncian que se trabajaba con miedo. En el centro Marcelo Nessi, tres vigilantes resultaron heridos leves tras un motín. La Gaceta informa de que doce menas fueron detenidos por agredir y herir a seis educadoras sociales en el centro de menores de Fuenlabrada.
Debate social: ¿impunidad o falta de recursos?
El debate sobre la responsabilidad penal de los menores de 14 años está servido. Hay quien sostiene que la impunidad es el principal incentivo para que cometan delitos. Otros apuntan a la falta de recursos en los centros de menores y a la desatención de los servicios sociales. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Ayuso, ha exigido a Sánchez que expulse a los menas «con dificultades de adaptación» tras las últimas reyertas. Jueces de menores han denunciado que el Gobierno no les hace caso: «No nos hacen caso, no importamos», según ABC. Las familias de jóvenes asesinados han registrado más de 130.000 firmas en el Congreso para pedir penas más altas en delitos graves cometidos por menores.
La cifra es tozuda: un 61% más de delitos cometidos por menores de 14 años en Madrid. La impunidad legal de esta franja de edad, unida a la presión de las bandas y al reclutamiento por parte del crimen organizado, dibuja un panorama que los expertos califican de preocupante. Mientras tanto, los centros de menores siguen registrando agresiones diarias y los jueces reclaman medidas que nunca llegan. La pelota está en el tejado del Gobierno, pero nadie parece dispuesto a recogerla.