La presencia cartaginesa en España: ¿apenas 30 años de mito?
¿Es posible que el imperio cartaginés en la península, tan mitificado, durara solo tres décadas? Los datos históricos apuntan a que la ocupación militar de la familia Barca se redujo a unos treinta años, entre la llegada de los Barca y la expulsión romana. La rimbombancia que rodea a este episodio contrasta con la brevedad del control efectivo.
La dinastía Barca, un imperio personal
El dominio cartaginés en Hispania fue más un proyecto personal de la familia Barca que una empresa del Estado de Cartago. El propio Aníbal era mestizo: mitad púnico, mitad ibero, casado con una princesa local. Ese ejército estaba conformado en gran parte por hispanos, lo que desinfla el relato de una colonización masiva. Los intereses de Cartago Nova no siempre coincidían con los de la metrópoli; los Barca eran belicistas, mientras que en Cartago el partido de Hanón el Grande prefería el comercio.
Fenicios vs. cartagineses: siglos de diferencia
La confusión entre fenicios y cartagineses explica el malentendido. Los fenicios llevaban más de cinco siglos fundando puertos como Cádiz o Málaga. Los cartagineses eran, en esencia, fenicios occidentales, pero su presencia como estado fue corta. Algunas teorías atribuyen a los fenicios el nombre de España. Los bizantinos, en comparación, permanecieron más tiempo en algunos enclaves.
¿Qué peso genético dejaron?
Sobre el legado genético, se argumenta que los enterramientos romanos del siglo III d.C. muestran una mezcla de ascendencia itálica, ibera y norteafricana, pero eso no implica que los cartagineses fueran una base racial. Fueron una minoría, y su aportación cultural, más allá de topónimos y mitos, es objeto de discusión.
Tras tres décadas, la presencia cartaginesa se desvaneció. Aun así, el imaginario colectivo sigue otorgándole un peso que no tuvo. Quizá la historia, más que de hechos, está hecha de relatos.