¿Cuántos Epsteins hay en España?
La pregunta no es retórica. El periodista Lorenzo Ramírez sostiene que el caso de Jeffrey Epstein no fue una anomalía estadounidense, sino la punta de un iceberg global con ramas españolas. Los papeles del financiero y las investigaciones posteriores apuntan a que Barcelona fue su centro de operaciones europeo, pero hay más: redes que explotaban a menores tuteladas en Gran Canaria, un exconcejal del PSOE detenido en Benacazón y unas saunas en Barcelona que, según testimonios, funcionaban como sucursal de políticos del PSC.
El rastro español de Epstein
La conexión barcelonesa está documentada: reuniones, contactos y una agenda que situaba a Pedro Sánchez en Moncloa años antes de la moción de censura, según informaciones publicadas por The Objective. En paralelo, la red de las saunas de los Gómez -presuntamente frecuentada por cargos socialistas- ha reaparecido en los tribunales. A esto se suman las grabaciones de Leire Díez, entregadas al juez, sobre los prostíbulos vinculados al entorno familiar de Sánchez.
Menores y silencio institucional
El caso de Gran Canaria es el más incómodo: una red que captaba a niñas tuteladas para orgías de la jet set, con la presunta implicación de clientes de alto nivel. La protección de esos menores falló estrepitosamente. Como dice un análisis, “no es magia, son tus impuestos”: el sistema que gasta millones no fue capaz de blindar a los más vulnerables.
¿Exageración o trama?
Hay quien descarta todo como ruido mediático. El escepticismo tiene razones: algunas teorías han acabado en el limbo judicial. Pero la acumulación de casos -todos en fase de instrucción- no permite descartar un patrón. La justicia tendrá la última palabra. Mientras tanto, la pregunta incómoda sigue ahí: ¿cuántos Epsteins quedan por destapar?