Billy Ray
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Anoche volví a ver esta…
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'Lo que queda del día' (1993) no es una película romántica. Su fuerza reside en la impecable ambientación histórica y la interpretación de Anthony Hopkins, más que en una trama amorosa central.
La opinión generalizada de que 'Lo que queda del día' es una película romántica choca con una visión más profunda de su contenido. Si bien la historia gira en torno a las interacciones entre el mayordomo Stevens y la ama de llaves Miss Kenton en la Darlington Hall, el supuesto romance queda diluido por la absoluta dedicación de Stevens a su trabajo. El personaje, interpretado magistralmente por Anthony Hopkins, se presenta como un profesional intachable, cuya vida personal es un lienzo en blanco para el espectador. No se nos revela su pasado sentimental, ni si tuvo esposa, hijos u otros amores. Su existencia parece orbitar exclusivamente en torno a la eficacia y perfección de sus labores, dejando poco o ningún espacio para las complejidades del corazón.
La figura de Stevens es la de un hombre que ha sacrificado cualquier atisbo de vida privada en aras de su deber. Su profesionalismo es tan absoluto que parece haber extirpado de sí mismo cualquier impulso o distracción que pudiera mermar su rendimiento. Esta dedicación total es lo que, para muchos, define la película, pero no en el sentido de un amor apasionado o correspondido. La tensión entre él y Miss Kenton es palpable, pero parece más alimentada por la rigidez de él y la frustración de ella que por un sentimiento romántico profundo y declarado.
Por su parte, Miss Kenton, encarnada por Emma Thompson, parece ser la que experimenta las turbulencias emocionales. La escena en la que lee un libro de amor, que ella misma califica de "ñoña historieta", es interpretada por algunos como un reflejo de su propia búsqueda de afecto o su lucha interna. Sin embargo, esta escena también puede verse como una manifestación de sus propias hormonas, una pulsión más biológica que un amor profundo y racional. La película sugiere que ella es la que sufre más las consecuencias de esta dinámica, mientras Stevens permanece imperturbable en su rol.
Más allá de las relaciones personales, 'Lo que queda del día' destaca por su excepcional recreación de una época. La ambientación de la Darlington Hall y el contexto histórico en el que se desarrolla la trama son elementos cruciales. Aunque la figura de Lord Darlington pueda ser ficticia, la película logra capturar de manera fidedigna la atmósfera y las tensiones de un periodo histórico específico. Por ello, se argumenta que su verdadero valor reside en ser una película histórica, un espejo de un tiempo pasado, más que una historia de amor convencional. La película se estrenó en 1993 y fue dirigida por James Ivory.