La encuesta de Toluna-Harris para la segunda vuelta presidencial francesa coloca a Marine Le Pen con un 70% frente al 30% de Jean-Luc Mélenchon, una ventaja de 40 puntos. En los otros duelos, Le Pen gana a Édouard Philippe por 57% a 43% y a Raphaël Glucksmann por 59% a 41%.
La última entrega del barómetro de Toluna-Harris sobre la presidencial francesa deja un dato que ordena toda la conversación: en un hipotético duelo de segunda vuelta, Marine Le Pen se impondría a Jean-Luc Mélenchon por 70% a 30%. Son 40 puntos de diferencia, y el movimiento importa tanto como el nivel: Le Pen sube 3 puntos y Mélenchon cae otros 3 respecto a la medición anterior.
Un 70-30 que no es solo un número
Ese resultado no describe un simple reparto de fuerzas. Describe un escenario en el que el electorado que no es de Le Pen no encuentra motivo para movilizarse contra ella. Mélenchon, como rival, concentra el rechazo de casi todo el espectro, incluido buena parte del centro y de la derecha moderada. La ventaja de 40 puntos es la foto de una segunda vuelta que, planteada así, no sería competitiva.
El detalle temporal ayuda: la encuesta compara con el fieldwork del 5 al 8 de octubre de 2026, y en ese intervalo los bloques no se han movido hacia el centro, sino hacia los extremos. Le Pen gana terreno sin ceder en su propio espacio.
Los otros duelos cuentan otra historia
Frente a Édouard Philippe, Le Pen gana por 57% a 43%: una ventaja de 14 puntos, un punto más que antes. Contra Raphaël Glucksmann, el resultado es 59% a 41%, 18 puntos de diferencia, sin variación registrada. Son victorias claras, pero de otra escala.
La lectura es sencilla: Le Pen no es imbatible, pero su suelo es alto. Philippe y Glucksmann resisten mejor porque retienen parte del voto de centro que Mélenchon espanta. La diferencia entre 40 puntos y 14 no mide a Le Pen; mide al rival.
Qué mide de verdad una encuesta así
Un sondeo de segunda vuelta no predice una elección: mide la intención de voto en un escenario hipotético con un rival concreto. Toluna-Harris trabaja con muestras y márgenes de error, y la distancia entre 70-30 y 57-43 depende de a quién se enfrente Le Pen. Ninguno de esos duelos está convocado.
Lo relevante es la tendencia: Le Pen sube en todos los cruces y sus rivales no recuperan. Eso, más que el 70%, es lo que conviene mirar.