Georgia, el país de las mujeres altas y su baile imposible
¿Qué tienen las mujeres de Georgia para generar semejante fama? Un viajero que visitó Batumi hace un par de años lo resumía en dos adjetivos: guapas y altas. La capital de Adjaria se ha convertido en parada obligada para quienes buscan comprobar si el mito caucásico responde a la realidad.
El mito de la belleza georgiana
La reputación de las georgianas trasciende fronteras. En cuanto a su origen, hay quien las confunde con otros pueblos musulmanes del Cáucaso, como los chechenos. Pero la mayoría de la población sigue la tradición cristiana ortodoxa, un detalle que no pasa desapercibido para quien conoce la región. La diferencia no es baladí: explica una cultura visualmente única.
Un baile que desconcierta al viajero
Lo que más llama la atención de la cultura georgiana es su danza tradicional. Los hombres saltan y agitan los brazos con energía aparentemente convulsiva, mientras las mujeres se deslizan con giros y pasos diminutos. La coreografía, que exige una técnica depurada, contrasta con la elegancia que se atribuye a las mujeres del país. No es raro que el visitante se quede con la imagen de un baile imposible de imitar.
Al final, la fama de las mujeres georgianas se sostiene sobre una mezcla de belleza, distancia cultural y exotismo. Quien quiera comprobarla, que sepa que el baile se lo puede reservar a los locales: reproducirlo sin años de práctica es misión imposible, y quizá ridícula.