El valle eléctrico se queda en 8 horas y lo pagaremos todos
La nueva tarifa eléctrica que debía entrar en vigor el 1 de enero de 2020 reorganiza el día en tres periodos horarios y deja el tramo valle reducido a la franja de 0:00 a 8:00. Hasta ahora la discriminación horaria (DH) la tenía en torno al
15% de los consumidores; con la reforma la tendrá el
100%. No aparece un ahorro nuevo ni desaparece un peaje: el mismo dinero, repartido entre muchos más. De ahí el cabreo.
Qué cambia con la nueva tarifa de la luz de 2020
La reforma toca al precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC) y a la discriminación horaria: tres periodos para el consumo, dos para la potencia contratada. Quien ya tenía DH pierde horas baratas, porque pasa de 14 a 8. A la vez, medios como
20minutos sostenían que los usuarios con discriminación horaria contratada conservarían sus dos periodos, con la franja más barata entre las 22:00 y las 12:00 en invierno y entre las 23:00 y las 13:00 en verano. Dos relatos que no encajan del todo y que han alimentado la confusión.
Por si faltaba ruido, según las informaciones que circulan la entrada en vigor se ha retrasado al verano por problemas técnicos. Traducción: meses para decidir si merece la pena tocar algo y meses, sobre todo, para que nadie sepa aún qué va a pagar.
El valle pasa de 14 a 8 horas: quién pierde de verdad
Los más perjudicados son los hogares con calefacción por acumuladores, que ya tuvieron que modificar sus equipos en la reforma de 2008 y ahora vuelven a bailar con otra música. Un caso concreto que aparece en la fuente:
6 kW contratados, tres acumuladores y un termo de 200 litros repartidos en 14 horas, con el acumulador grande tragando
4,4 kW por sí solo. Con esa carga, el automatismo ya salta en invierno con 14 horas valle en cuanto entran la lavadora y el lavavajillas. Y el invierno dura mucho.
Hay quien sostiene que el peaje de la punta bajará y compensará el recorte. En contra pesa un detalle aritmético, según este mismo cálculo: el sistema se calcula para recaudar lo mismo, así que el ahorro que antes se repartían unos pocos ahora se diluye entre todos. Los que tenían DH financiaban su descuento con una punta más cara; el nuevo diseño iguala a todos hacia abajo.
¿Se puede superar la potencia contratada sin que salte la luz?
El control de potencia no cambia para los particulares. En julio se anunció la retirada del ICP y la penalización de los excesos; después se corrigió el criterio y para potencias inferiores a
15 kW se mantiene el limitador, con o sin ICP según el contador. Si se supera la potencia más un margen, se corta el suministro, como hasta ahora.
La novedad es que se podrá contratar potencia distinta para punta y para valle, más barata esta última, y adaptar las potencias sin coste alguno, con independencia de si se cambió la potencia en los doce meses anteriores. Frente a eso, un participante sostiene la sospecha de que las eléctricas empezarán a pedir boletines al subir potencia en viviendas antiguas. Otros no ven ahí el negocio.
El acuerdo para penalizar el consumo excesivo
El texto del acuerdo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos pide
reducir el porcentaje que representa el término de potencia y que el término variable sea
incremental en función de la energía consumida, de forma que los primeros kilovatios hora cuesten menos que los siguientes. Un detalle que no se le escapa a nadie con formación técnica: en el documento se lee kW/h donde debería decir kWh.
La lógica de fondo tiene defensa, según se argumenta en el hilo. A mayor consumo hay que encender centrales más caras y más sucias, y eso encarece el kWh de todos. El problema es a quién golpea: hay quien sostiene que la calefacción eléctrica es precisamente la que no emite en casa, la que se quiere conservar en el proceso de descarbonización, y la que menos margen tiene para aislar su vivienda o cambiar de equipo.
Coche eléctrico y nuclear: los frentes que se cruzan
El precio de la electricidad arrastra otro debate: el del vehículo eléctrico. En el hilo hay quien calcula que un Leaf gasta 20 kWh cada 100 km en carretera y que un Model S no baja de 30; otro participante rebaja este último a entre 20 y 25. En la red pública más extendida del país, la recarga se cobra a 40 céntimos el kWh, y en otras a 32: sale a unos
9 euros cada 100 km frente a los 6 euros de un coche de gasolina con el litro a 1,30, según estas cuentas. Con ese cálculo, la promesa de movilidad barata se queda corta.
Y de fondo, la generación. Un participante sostiene que la nuclear aporta cerca del
25% de la demanda con apenas un 7% de la potencia instalada, y que su cierre está pactado entre 2028 y 2035. Un ciclo combinado ronda el 60% de rendimiento; la nuclear, menos. Todo eso se cruza con el déficit tarifario, la diferencia entre los ingresos y los costes del sistema que se fue acumulando en deuda con las distribuidoras porque los gobiernos frenaron el traslado de los costes reales.
Lo que sigue sin respuesta
Queda por saber cómo se facturará exactamente el exceso de potencia, con qué tramos se aplicará el término variable incremental y qué pasa con los que ya tenían dos periodos. Con la circular del regulador aún cerrándose y la entrada en vigor aplazada al verano, el único dato firme, según la fuente, es el que más duele: el valle se queda en ocho horas.