Ceuta: un reportaje de La Sexta y la acusación de montaje
La Sexta ha puesto el foco en Ceuta con un reportaje en el que se recogen testimonios de personas que ocultaban su rostro y que aparecen descritas como racistas. La pieza, abordada después en programas como Al Rojo Vivo, ha desviado el foco: la discusión pública ya no gira sobre lo que ocurre en la ciudad autónoma, sino sobre la credibilidad de la propia cadena.
¿Por qué se acusa a La Sexta de montaje en Ceuta?
El reproche más repetido sostiene que la pieza habría sido fabricada o editada para encajar un relato previo. En la difusión de la polémica se citó un mensaje en redes que señalaba que la cadena había borrado un tuit propio sobre el asunto, lo que sirvió de munición a quienes hablan de manipulación. A eso se suman dudas sobre el contenido: se afirma que en el reportaje se dice que la policía agradece ciertas actitudes o hace la vista gorda, algo que se pone en duda. Ninguna de esas acusaciones ha sido confirmada de forma independiente; circulan como reproches, no como hechos acreditados.
Ceuta, un asunto que se enquista
Detrás del ruido televisivo está el conflicto migratorio en la frontera sur, que sigue sin solución y acumula desgaste. Una corriente de opinión da por hecho que la situación se enquistará y anticipa más tensión conforme avance el invierno, con los campamentos y la gestión pública como blanco del descontento.
Mientras tanto, la polémica sobre el reportaje sigue exactamente donde empezó: en si la cámara retrató un fenómeno o lo inventó.