La Pasión de Cristo: la polémica película de Mel Gibson revive en Netflix y la tele
Veintidós años después de su estreno, "La Pasión de Cristo" sigue siendo la película más brutal y controvertida sobre la crucifixión. Su versión en 1080p con subtítulos incrustados —3 GB exactos— circula en descargas, pero lo que ha llamado la atención es su reaparición en plataformas convencionales: Netflix la incluyó en su catálogo y el canal TRECE la emitió el pasado Viernes Santo, coincidiendo con la Cuaresma de 2026. La paradoja: una cinta que Hollywood marginó a su director, Mel Gibson, por su supuesto antisemitismo, termina siendo consumida por millones en las mismas plataformas que lo condenaron.
El fenómeno de la censura silenciosa
Más allá del morbo visceral de sus 126 minutos de violencia extrema —flagelaciones, clavos, sangre a borbotones—, el debate se centra en lo que no se ve. En algunas versiones de streaming, un versículo del Evangelio de Mateo ha sido omitido de los subtítulos: la frase "Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros descendientes". Para muchos, es una censura ideológica que busca eliminar cualquier referencia a la responsabilidad colectiva. Para otros, es un gesto de sensibilidad ante posibles interpretaciones antihebreas. La propia película ya generó acusaciones en ese sentido desde su estreno en 2004, cuando el rabino Marvin Hier denunció que "alimentaba el repruebo". Gibson siempre defendió su fidelidad a los evangelios.
Disponibilidad en 2026: del torrent al mainstream
A pesar de los años, la película sigue siendo objeto de deseo para coleccionistas. La versión que circula en redes P2P se distingue por tener los subtítulos incrustados en el propio vídeo —no como archivo aparte— en un archivo de 3 GB en calidad 1080p. Quienes la han visto destacan que la dureza visual es mayor incluso que en el cine, porque no hay censura por emisión televisiva. Sin embargo, la sorpresa ha sido que Netflix la haya incorporado sin avisar, dado el historial de la plataforma de evitar contenido religioso explícito. También se ha visto en Prime Video, aunque no de forma permanente.
Comparaciones inevitables
El hilo también rescata otras aproximaciones cinematográficas a la figura de Jesús. La miniserie "Jesús de Nazaret" de Franco Zeffirelli, con un reparto imposible de estrellas de los 70, es considerada una joya por su extensión de seis horas y su tono épico. O "La Pasión según San Mateo" de Pier Paolo Pasolini, que el Vaticano ha calificado como la más auténtica según los evangelios. Pero ninguna genera el mismo torrente de reacciones emocionales que la propuesta de Gibson: los testimonios de espectadores que lloraron en el cine, incluyendo filas de monjas, son recurrentes.
¿Una segunda vida o un réquiem?
Con la secuela anunciada —"La Resurrección", que Gibson aún no ha rodado y que promete ser igual de ambiciosa— el interés por la original no decrece. La emisión en TRECE durante la Semana Santa de 2026, con el respaldo de enlaces a ABC y El Mundo, sugiere que el establishment la ha reabsorbido. Pero la controversia sobre su supuesta infiltración masónica en la Iglesia, mencionada en paralelo en el debate, añade capas de lectura que van más allá del cine.
La pregunta queda abierta: si Mel Gibson logra estrenar su segunda parte, ¿se repetirá el cisma cultural de 2004 o Hollywood la acogerá como una obra de arte consagrada?