Una tabla sube la pensión a 1.790€ y el piso se ofertó en 260.000€
Un forero publica la tabla de revalorizaciones que lleva la pensión de 1.420€ de 2018 hasta unos 1.790€ en 2026. Otro cuenta que el propietario le ofreció comprarle el piso por 260.000€ y que rechazó una plaza en una residencia municipal. Con esas dos aportaciones el hilo deja de discutir el desahucio y se pone a discutir la biografía entera de la señora.
Qué se ha sabido
La tabla la firma un participante que encadena las subidas oficiales año a año: 1.420€ en 2018, +1,6% en 2019, +0,9% en 2020, +0,9% en 2021, +2,5% en 2022, +8,5% en 2023, +3,8% en 2024, +2,8% en 2025 y +2,7% en 2026. El resultado que da es
≈1.790,11€ y añade que las revalorizaciones están documentadas por la Seguridad Social. Es la primera vez en el hilo que alguien intenta cerrar el número con la serie completa.
El otro paquete de datos lo trae otro forero, sin enlace y de memoria: que los últimos años pagaba
400€ y que antes pagaba
100€; que el propietario le ofreció venderle el piso por
260.000€, «una cantidad ridícula para la zona», y que rechazó una plaza en una residencia que ofrecía el Ayuntamiento. Nada de eso viene con papel.
También entra una duda sobre la cifra de partida. Un participante dice que le extrañaría que una auxiliar administrativa del Grupo C con 35 años cotizados cobrara solo 1.420€ en Madrid, y pide aclarar si se habla de brutos o de netos. Y otro hace la cuenta del titular: 1.818 entre 14 pagas son
unos 130€ por paga, así que o se equivoca quien lo escribió o no se sabe explicar.
Cierra el bloque un mensaje corto sobre el calendario: que el decreto llega la semana que viene.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos y ya no discute lo mismo. Un bloque da por hecho que el caso es un montaje. Se sostiene que la señora tiene «todas las características» de ser cercana al PSOE por ser funcionaria y mayor, y que solo alguien próximo al partido consigue mantener un contrato así. Sin una prueba. Otro participante afirma que la movilización se organiza con una llamada: redes de sindicatos y ONG bien financiadas con subvenciones públicas que, en una tarde, reúnen a los diez mil de la foto. Tampoco hay prueba. Y un tercero sostiene que el objetivo real es que los particulares dejen de alquilar para que todo acabe en manos de grandes fondos.
El otro bloque ataca por el lado contrario. Un participante se planta: «Sois totalmente repulsivos teniendo envidia de una señora que cobra miseria», y lanza cuatro preguntas seguidas —por qué una pensión mísera parece un lujo hoy, por qué la aspiración vital es acabar cobrando eso, quién ha decidido que vivir bien sea un privilegio—. Otro resume que han presentado como víctima a una privilegiada y se la han colado a la mayoría.
En medio, el reproche generacional, que va a más. Hay quien responsabiliza a los pensionistas de cobrar más que los sueldos que sostienen sus pagas, y quien responde que en 1970 media España vivía con casa y coche pagados. Aparece también el asunto de los hijos: se le reprocha no haber tenido, y se le responde desde el otro lado del hilo.
Y se abre un frente que no tiene nada que ver con el desahucio: la segunda residencia. «Yo lo que flipo es como se ha normalizado en España lo de la 'segunda residencia'», escribe un forero, que añade que incluso gente de izquierdas las tiene y las defiende. Una anécdota se suma: rentas antiguas en el centro de Palma con tres pisos alquilados en la periferia. Otro participante cuenta que se fue de Madrid hace años por los precios y propone salir a la calle contra los fondos y los pisos turísticos, no contra una vecina.
Qué cambia respecto a antes
Que el número deja de ser el eje. Ayer se discutía de dónde salía el 1.818 y quién lo había publicado. Hoy se discute la vida entera de la señora: si tuvo oportunidades, si las rechazó, si ahorró, si tenía servicio, si debería haber comprado. Ninguna de esas afirmaciones nuevas —los 400€, los 100€, los 260.000€, la residencia— lleva documento detrás, y así se queda.
Lo que sí se mueve es el relato. La cifra ya no enfrenta a ricos y pobres, enfrenta a dos lecturas del mismo caso: montaje orquestado con fecha de decreto contra señora normal a la que el mercado convirtió en privilegiada. El frente de la segunda residencia entra por primera vez y no tiene nada que ver con el desahucio. Y la predicción sigue en pie, sin confirmarse: el decreto, la semana que viene.
La cuenta, año a año
La tabla del forero es lo único que se ha pegado en este tramo con método. Arranca en 1.420€ en 2018 y termina en 1.790,11€ para 2026, pasando por el 8,5% de 2023, el salto más grande de toda la serie. Si el número real es ese, la cifra que dio la vuelta al hilo se queda corta por arriba y larga por abajo según quién la mire. Nadie ha comprobado todavía la tabla contra la nómina.