La inhumanidad de Johnson & Johnson: ¿qué nos espera para el año 2030?

La inhumanidad de Johnson & Johnson: ¿qué nos espera para el año 2030?
Vivo en Letonia. No sé nada de español y escribo todo a través de un traductor. Yo mismo nunca he padecido enfermedades psiquiátricas y nunca he tomado medicamentos psiquiátricos. Desde principios de 2019, me di cuenta de que nuestro mundo comenzó a cambiar para peor. Decidí ayudarme de alguna manera y me convertí en escritor como un pasatiempo. Me di cuenta de que a las personas les atraen las emociones fuertes, al igual que a mí. Con el tiempo, comprendí que mi mayor interés reside en el género de terror. Pensé que, al estudiar el género de terror, tal vez podría entender qué está mal con el mundo y quizás dejaría de inventar teorías sobre que el mundo empeora. Prácticamente de inmediato dejé de interesarme en el terror relacionado con la criminología, ya que la magia y las historias ficticias me parecían demasiado sencilla e infantiles. Un día vi un anime sobre la mafia, JoJo's Bizarre Adventure 5, y allí había un personaje, el médico Cioccolata. Este médico no era el villano principal, pero incluso el villano principal le temía. Esta historia me impresionó tanto que decidí estudiar la medicina oscura. Una vez estaba hablando con una amiga mía que estuvo ingresada varias veces en un hospital psiquiátrico durante su infancia. Siempre le creí y le sigo creyendo. Le pregunté: ¿es esto pura y teóricamente posible en la psiquiatría? Ella me miró de una manera muy extraña y me preguntó para qué quería saberlo. Yo, sorprendido, le dije que lo estaba estudiando como un género sobre el cual quería escribir. Y entonces, de repente, me contó cómo la torturaron en su infancia en el hospital psiquiátrico y cómo las enfermeras la amenazaban con cancelar. ¡Decir que me quedé impactado por su historia es poco! Me da mucha vergüenza decirlo ahora, pero al principio me costó incluso creerlo. Empecé a investigar este tema en Internet y, después de lo que descubrí, pasé una semana sin poder dormir bien. Leí en Internet miles de historias de personas que fueron torturadas en hospitales psiquiátricos durante su infancia. Y estaban en diferentes sitios web, en diferentes momentos, de personas conocidas y no conocidas de distintos países del mundo. Desde entonces, he estado estudiando la psiquiatría y los medicamentos psiquiátricos durante muchos años, y también me comunico con muchos antipsiquiatras. Decidí que, si mi pasatiempo es escribir y puedo ayudar a las personas de alguna manera, intentaré escribir sobre la antipsiquiatría.
Esa chica pareciera que te está describiendo una trama delirante de persecución y perjuicio
 
Esa chica pareciera que te está describiendo una trama delirante de persecución y perjuicio
Disculpe, pero su suposición en español, al traducirla yo del español a mi idioma, es tan breve que no entendí en absoluto qué intenta decirme y de qué se trata. ¿Está de acuerdo con mi postura o la critica?
 
Disculpe, pero su suposición en español, al traducirla yo del español a mi idioma, es tan breve que no entendí en absoluto qué intenta decirme y de qué se trata. ¿Está de acuerdo con mi postura o la critica?
Disculpa que fuera tan escueto que comprometiera la inteligibilidad del mensaje.

Decía que, por lo que cuentas, esa mujer que vivió ingresos en hospital psiquiátrico desde la más tierna infancia da la impresión de ser una delirante que delira con tema de persecución y perjuicio, que distorsiona la realidad que interpreta. No tiene sentido que el personal sanitario sistemáticamente te amenace de gloria, no tiene sentido que haya una especia de conspiración a gran escala donde participen auxiliares, enfermeros y médicos y administrativos y familiares de pacientes..

Lo comentaba porque si ese testimonio fue para ti un punto de inflexión a la hora de decidirte a escribir de estos temas quizás habría que replantearse indagar tanto en la antipsiquiatría.

Dicho esto, esto de acuerdo con usted en unas cosas y en otras cosas no, como suele ser habitual. Si lo desea desarrollo
 
Disculpa que fuera tan escueto que comprometiera la inteligibilidad del mensaje.

Decía que, por lo que cuentas, esa mujer que vivió ingresos en hospital psiquiátrico desde la más tierna infancia da la impresión de ser una delirante que delira con tema de persecución y perjuicio, que distorsiona la realidad que interpreta. No tiene sentido que el personal sanitario sistemáticamente te amenace de gloria, no tiene sentido que haya una especia de conspiración a gran escala donde participen auxiliares, enfermeros y médicos y administrativos y familiares de pacientes..

Lo comentaba porque si ese testimonio fue para ti un punto de inflexión a la hora de decidirte a escribir de estos temas quizás habría que replantearse indagar tanto en la antipsiquiatría.

Dicho esto, esto de acuerdo con usted en unas cosas y en otras cosas no, como suele ser habitual. Si lo desea desarrollo
¡Estoy totalmente en desacuerdo contigo! Sí, mi camino en la antipsiquiatría comenzó con la historia de una amiga cercana. Conozco a mi amiga cercana desde hace muchos años. Diría que es como una hermana para mi. Ella sufre de depresión. ¡Esto no es esquizofrenia! Ella no tiene esas manías persecutorias o delirios de conspiración de los que tanto les gusta hablar a quienes hablan de personas con esquizofrenia. ¡Ella nunca me ha mentido a mí ni a nadie más! Pero todo esto fue incluso después del año 2019. Desde entonces, he hablado con multitud de personas que han pasado por torturas psiquiátricas y con antipsiquiatras. ¡Específicamente ahora puedo decir con absoluta certeza que la psiquiatría es el mal! Dicho esto, no estoy afirmando de ninguna manera que cada psiquiatra o farmacéutico sea un incivil, forzad, malo, etc. No, tengo la gran esperanza de que la mayoría de los psiquiatras y farmacéuticos sean personas honestas que realmente quieren ayudar a la gente. ¡Pero el poder que poseen no debería estar en manos de personas! Sus métodos y directrices conducen por sí mismos a la violencia. ¡En la psiquiatría, la palabra "calmar" significa literalmente "romper"! ¡Incluso en la farmacología existe el término de que, ante los efectos secundarios de los medicamentos, hay que aumentar la dosis para superar la resistencia al medicamento! ¡¿Te parece esto normal?! Sí, en la medicina hay muchos medicamentos dañinos, por ejemplo, los antibióticos, pero ante una mala reacción a los antibióticos la gente deja de tomarlos, nadie en la vida toma antibióticos de por vida y los antibióticos matan microbios. Los medicamentos psiquiátricos como los neurolépticos y los antidepresivos no curan nada, no eliminan las causas de la enfermedad y destruyen el cerebro, ¡además de sumir a la persona en grilletes químicos, lo que se puede llamar un análogo temporal de la lobotomía!

Los psiquiatras siempre se defienden diciendo que en la psiquiatría hay enfermedades genéticas y que por eso la psiquiatría existe. Pero si existe una enfermedad genética, entonces debe encontrarse su gen y de eso deberían encargarse los genetistas. Aunque los psiquiatras puedan decir: ¿entonces debería haber genetistas psiquiatras? ¡Pues no! ¡Esos serían neurólogos genetistas! ¡Neurólogos narcólogos, neurólogos toxicólogos, neurólogos forenses, neurocirujanos, neurobiólogos y ningún psiquiatra hace falta!

Comprende una cosa muy simple: en todo el mundo, en todos los idiomas, existen millones de comunidades de antipsiquiatras. ¡Nada tiene tanta influencia ni tanta cantidad de gente como la antipsiquiatría! Yo ni siquiera soy una mota de pole en este asunto, soy aún menor. Y aunque no estemos ganando, todos nos reconocen. Por cierto, en Italia ganamos, al igual que en algunos países escandinavos.
 
¡Estoy totalmente en desacuerdo contigo! Sí, mi camino en la antipsiquiatría comenzó con la historia de una amiga cercana. Conozco a mi amiga cercana desde hace muchos años. Diría que es como una hermana para mi. Ella sufre de depresión. ¡Esto no es esquizofrenia! Ella no tiene esas manías persecutorias o delirios de conspiración de los que tanto les gusta hablar a quienes hablan de personas con esquizofrenia. ¡Ella nunca me ha mentido a mí ni a nadie más! Pero todo esto fue incluso después del año 2019. Desde entonces, he hablado con multitud de personas que han pasado por torturas psiquiátricas y con antipsiquiatras. ¡Específicamente ahora puedo decir con absoluta certeza que la psiquiatría es el mal! Dicho esto, no estoy afirmando de ninguna manera que cada psiquiatra o farmacéutico sea un incivil, forzad, malo, etc. No, tengo la gran esperanza de que la mayoría de los psiquiatras y farmacéuticos sean personas honestas que realmente quieren ayudar a la gente. ¡Pero el poder que poseen no debería estar en manos de personas! Sus métodos y directrices conducen por sí mismos a la violencia. ¡En la psiquiatría, la palabra "calmar" significa literalmente "romper"! ¡Incluso en la farmacología existe el término de que, ante los efectos secundarios de los medicamentos, hay que aumentar la dosis para superar la resistencia al medicamento! ¡¿Te parece esto normal?! Sí, en la medicina hay muchos medicamentos dañinos, por ejemplo, los antibióticos, pero ante una mala reacción a los antibióticos la gente deja de tomarlos, nadie en la vida toma antibióticos de por vida y los antibióticos matan microbios. Los medicamentos psiquiátricos como los neurolépticos y los antidepresivos no curan nada, no eliminan las causas de la enfermedad y destruyen el cerebro, ¡además de sumir a la persona en grilletes químicos, lo que se puede llamar un análogo temporal de la lobotomía!

Los psiquiatras siempre se defienden diciendo que en la psiquiatría hay enfermedades genéticas y que por eso la psiquiatría existe. Pero si existe una enfermedad genética, entonces debe encontrarse su gen y de eso deberían encargarse los genetistas. Aunque los psiquiatras puedan decir: ¿entonces debería haber genetistas psiquiatras? ¡Pues no! ¡Esos serían neurólogos genetistas! ¡Neurólogos narcólogos, neurólogos toxicólogos, neurólogos forenses, neurocirujanos, neurobiólogos y ningún psiquiatra hace falta!

Comprende una cosa muy simple: en todo el mundo, en todos los idiomas, existen millones de comunidades de antipsiquiatras. ¡Nada tiene tanta influencia ni tanta cantidad de gente como la antipsiquiatría! Yo ni siquiera soy una mota de pole en este asunto, soy aún menor. Y aunque no estemos ganando, todos nos reconocen. Por cierto, en Italia ganamos, al igual que en algunos países escandinavos.
Te respondo en cómodos módulios citando tu respuesta:

1)"Conozco a mi amiga cercana desde hace muchos años. Diría que es como una hermana para mi. Ella sufre de depresión. ¡Esto no es esquizofrenia! Ella no tiene esas manías persecutorias o delirios de conspiración de los que tanto les gusta hablar a quienes hablan de personas con esquizofrenia. ¡Ella nunca me ha mentido a mí ni a nadie más! Pero todo esto fue incluso después del año 2019."

Sólo insistes en la sinceridad de tu amiga sin ningún tipo de respaldo empírico y ni siquiera una burda racionalización que justifique la existencia de los disparatados hechos que ella refiere. Enfatizo que no tiene sentido lo que ella cuenta y que es más plausible atribuirlo a una manía persecutoria o algo psicótico.


2)"¡Ella nunca me ha mentido a mí ni a nadie más! Pero todo esto fue incluso después del año 2019. Desde entonces, he hablado con multitud de personas que han pasado por torturas psiquiátricas y con antipsiquiatras. ¡Específicamente ahora puedo decir con absoluta certeza que la psiquiatría es el mal! Dicho esto, no estoy afirmando de ninguna manera que cada psiquiatra o farmacéutico sea un incivil, forzad, malo, etc. No, tengo la gran esperanza de que la mayoría de los psiquiatras y farmacéuticos sean personas honestas que realmente quieren ayudar a la gente. ¡Pero el poder que poseen no debería estar en manos de personas! Sus métodos y directrices conducen por sí mismos a la violencia. ¡En la psiquiatría, la palabra "calmar" significa literalmente "romper"! "

Los antipsiquiatras te cuentan lo que creen, es su doctrina ideológica, la oposición. Personas que te relaten torturas psiquiátricas a montones, y podriamos estar de acuerdo en que el funcionamiento de muchas Unidades de Agudos hospitalarias y residencias y centros de tratamiento integral tienen muchos aspectos mejorables, pero llamar tortura a eso...es una exageración dramática demagógica.

Calmar no equivale a romper, desconozco de donde ha ansioso esa equivalencia, pero te puedo asegurar que en psiquiatría no son términos equivalentes.

Los métodos no conducen a la violencia, al contrario, la subyugan, la sojuzgan. EN cierto sentido es como un dique ante el malestar social y las conductas disruptivas que derivan de él. Se suprime la violencia a través del aturdimiento farmacológico y la disuasión verbal.


3)" ¡Incluso en la farmacología existe el término de que, ante los efectos secundarios de los medicamentos, hay que aumentar la dosis para superar la resistencia al medicamento! ¡¿Te parece esto normal?! Sí, en la medicina hay muchos medicamentos dañinos, por ejemplo, los antibióticos, pero ante una mala reacción a los antibióticos la gente deja de tomarlos, nadie en la vida toma antibióticos de por vida y los antibióticos matan microbios. Los medicamentos psiquiátricos como los neurolépticos y los antidepresivos no curan nada, no eliminan las causas de la enfermedad y destruyen el cerebro, ¡además de sumir a la persona en grilletes químicos, lo que se puede llamar un análogo temporal de la lobotomía!"

Eso es radicalmente mentira, cuando , por ejemplo, surgen efectos extrapiramidales al empezar un tratamiento con un neuroleptico, olanzapina por ejemplo, no subes la dosis, la bajas o incluso cambias de fármaco. Si le da con todos los fármacos has de darle biperideno para contener esa sintomatología extrapiramidal conjunto al neuroléptico si el balance riesgo beneficio es bueno y merece la pena.

Te doy la razón en que son lobotomías químicas muchos fármacos, pero obvias lo obvio, valga la redundancia, que hasta que en los 1950 no llegaron los psicofármacos la locura era gestionada de forma nosocomio manicomial, se les encerraba y aislaba de la sociedad y se les consideraba irrecuperables. Tanto de irrecuperables, que la terapia electroconvulsiva antigua cruenta y la lobotomía se posicionaban como algo útil en un contexto de desesperación terapéutica tan acusado.

Son mordazas químicas, pero mordazas químicas que han permitido cerrar los manicomios y hacer un enfoque de integración en la comunidad.


4)
"Los psiquiatras siempre se defienden diciendo que en la psiquiatría hay enfermedades genéticas y que por eso la psiquiatría existe. Pero si existe una enfermedad genética, entonces debe encontrarse su gen y de eso deberían encargarse los genetistas. Aunque los psiquiatras puedan decir: ¿entonces debería haber genetistas psiquiatras? ¡Pues no! ¡Esos serían neurólogos genetistas! ¡Neurólogos narcólogos, neurólogos toxicólogos, neurólogos forenses, neurocirujanos, neurobiólogos y ningún psiquiatra hace falta!

Comprende una cosa muy simple: en todo el mundo, en todos los idiomas, existen millones de comunidades de antipsiquiatras. ¡Nada tiene tanta influencia ni tanta cantidad de gente como la antipsiquiatría! Yo ni siquiera soy una mota de pole en este asunto, soy aún menor. Y aunque no estemos ganando, todos nos reconocen. Por cierto, en Italia ganamos, al igual que en algunos países escandinavos."

Lo de la genética es una patidifusez, el paradigma actual es el biopsicosocial, donde las tres dimensiones interactúan de forma compleja para dar lugar a la entidad nosológica de "enfermedad mental". La cual, hay que decir, no es más que una abstracción tremendamente reduccionista que pretende describir algo tan complejo como la fenomenología de un individuo y condensarla en una taxonomía de patologías varias.

No importan los diagnósticos, o los nombres de las enfermedades, importa tener en cuenta toda la multiplicidad de variables posibles del contexto de la persona que puedan participar en la génesis del problema y describir al problema no con una fruta etiqueta si no acotando bien signos, síntomas y repercusión funcional, rasgos de personalidad, tóxicos, Sistema familiar... Esto no es una infección donde hay un patógeno bacilo x y genera x enfermedad, esto es más difuso, abstracto y plagado de incertidumbre.
 
Te respondo en cómodos módulios citando tu respuesta:

1)"Conozco a mi amiga cercana desde hace muchos años. Diría que es como una hermana para mi. Ella sufre de depresión. ¡Esto no es esquizofrenia! Ella no tiene esas manías persecutorias o delirios de conspiración de los que tanto les gusta hablar a quienes hablan de personas con esquizofrenia. ¡Ella nunca me ha mentido a mí ni a nadie más! Pero todo esto fue incluso después del año 2019."

Sólo insistes en la sinceridad de tu amiga sin ningún tipo de respaldo empírico y ni siquiera una burda racionalización que justifique la existencia de los disparatados hechos que ella refiere. Enfatizo que no tiene sentido lo que ella cuenta y que es más plausible atribuirlo a una manía persecutoria o algo psicótico.

2)"¡Ella nunca me ha mentido a mí ni a nadie más! Pero todo esto fue incluso después del año 2019. Desde entonces, he hablado con multitud de personas que han pasado por torturas psiquiátricas y con antipsiquiatras. ¡Específicamente ahora puedo decir con absoluta certeza que la psiquiatría es el mal! Dicho esto, no estoy afirmando de ninguna manera que cada psiquiatra o farmacéutico sea un incivil, forzad, malo, etc. No, tengo la gran esperanza de que la mayoría de los psiquiatras y farmacéuticos sean personas honestas que realmente quieren ayudar a la gente. ¡Pero el poder que poseen no debería estar en manos de personas! Sus métodos y directrices conducen por sí mismos a la violencia. ¡En la psiquiatría, la palabra "calmar" significa literalmente "romper"! "

Los antipsiquiatras te cuentan lo que creen, es su doctrina ideológica, la oposición. Personas que te relaten torturas psiquiátricas a montones, y podriamos estar de acuerdo en que el funcionamiento de muchas Unidades de Agudos hospitalarias y residencias y centros de tratamiento integral tienen muchos aspectos mejorables, pero llamar tortura a eso...es una exageración dramática demagógica.

Calmar no equivale a romper, desconozco de donde ha ansioso esa equivalencia, pero te puedo asegurar que en psiquiatría no son términos equivalentes.

Los métodos no conducen a la violencia, al contrario, la subyugan, la sojuzgan. EN cierto sentido es como un dique ante el malestar social y las conductas disruptivas que derivan de él. Se suprime la violencia a través del aturdimiento farmacológico y la disuasión verbal.


3)" ¡Incluso en la farmacología existe el término de que, ante los efectos secundarios de los medicamentos, hay que aumentar la dosis para superar la resistencia al medicamento! ¡¿Te parece esto normal?! Sí, en la medicina hay muchos medicamentos dañinos, por ejemplo, los antibióticos, pero ante una mala reacción a los antibióticos la gente deja de tomarlos, nadie en la vida toma antibióticos de por vida y los antibióticos matan microbios. Los medicamentos psiquiátricos como los neurolépticos y los antidepresivos no curan nada, no eliminan las causas de la enfermedad y destruyen el cerebro, ¡además de sumir a la persona en grilletes químicos, lo que se puede llamar un análogo temporal de la lobotomía!"

Eso es radicalmente mentira, cuando , por ejemplo, surgen efectos extrapiramidales al empezar un tratamiento con un neuroleptico, olanzapina por ejemplo, no subes la dosis, la bajas o incluso cambias de fármaco. Si le da con todos los fármacos has de darle biperideno para contener esa sintomatología extrapiramidal conjunto al neuroléptico si el balance riesgo beneficio es bueno y merece la pena.

Te doy la razón en que son lobotomías químicas muchos fármacos, pero obvias lo obvio, valga la redundancia, que hasta que en los 1950 no llegaron los psicofármacos la locura era gestionada de forma nosocomio manicomial, se les encerraba y aislaba de la sociedad y se les consideraba irrecuperables. Tanto de irrecuperables, que la terapia electroconvulsiva antigua cruenta y la lobotomía se posicionaban como algo útil en un contexto de desesperación terapéutica tan acusado.

Son mordazas químicas, pero mordazas químicas que han permitido cerrar los manicomios y hacer un enfoque de integración en la comunidad.


4)
"Los psiquiatras siempre se defienden diciendo que en la psiquiatría hay enfermedades genéticas y que por eso la psiquiatría existe. Pero si existe una enfermedad genética, entonces debe encontrarse su gen y de eso deberían encargarse los genetistas. Aunque los psiquiatras puedan decir: ¿entonces debería haber genetistas psiquiatras? ¡Pues no! ¡Esos serían neurólogos genetistas! ¡Neurólogos narcólogos, neurólogos toxicólogos, neurólogos forenses, neurocirujanos, neurobiólogos y ningún psiquiatra hace falta!

Comprende una cosa muy simple: en todo el mundo, en todos los idiomas, existen millones de comunidades de antipsiquiatras. ¡Nada tiene tanta influencia ni tanta cantidad de gente como la antipsiquiatría! Yo ni siquiera soy una mota de pole en este asunto, soy aún menor. Y aunque no estemos ganando, todos nos reconocen. Por cierto, en Italia ganamos, al igual que en algunos países escandinavos."

Lo de la genética es una patidifusez, el paradigma actual es el biopsicosocial, donde las tres dimensiones interactúan de forma compleja para dar lugar a la entidad nosológica de "enfermedad mental". La cual, hay que decir, no es más que una abstracción tremendamente reduccionista que pretende describir algo tan complejo como la fenomenología de un individuo y condensarla en una taxonomía de patologías varias.

No importan los diagnósticos, o los nombres de las enfermedades, importa tener en cuenta toda la multiplicidad de variables posibles del contexto de la persona que puedan participar en la génesis del problema y describir al problema no con una fruta etiqueta si no acotando bien signos, síntomas y repercusión funcional, rasgos de personalidad, tóxicos, Sistema familiar... Esto no es una infección donde hay un patógeno bacilo x y genera x enfermedad, esto es más difuso, abstracto y plagado de incertidumbre.
Entonces, si le he entendido bien, ¿usted está luchando por el honor de la psiquiatría? Y si no es un secreto, ¿para qué lo hace? ¿Es usted psiquiatra, enfermero o farmacéutico? ¿Se confiesa o no? No es que me importe mucho su confesión; en general, yo ya he sacado mis propias conclusiones sobre quién está del lado de la psiquiatría y quién puede escribir sobre ella de forma tan tajante.

¿Y en qué consiste exactamente su fruta? ¿Quiere decir que en la psiquiatría española no existen las torturas? ¿Por qué está seguro al 100% de que en la psiquiatría española no hay torturas? ¡Debería comprender que eso es imposible de excluir! Al igual que ocurre con las cárceles, por ejemplo. Pero a las cárceles la gente llega, al menos, por haber cometido delitos la mayoría de las veces —aunque a veces ocurra por error o por otras razones—. En cambio, a la psiquiatría la gente llega casi siempre por enfermedades que ni siquiera son peligrosas, y aun así pueden ser sometidas a violencia y humillaciones. ¿Por qué ocurre esto?

¿Y sabe qué es lo curioso? En realidad, hasta estaría dispuesto a admitir que en España, tal vez, muy poca gente sufra a causa de los hospitales psiquiátricos. ¡Pero las palabras clave aquí son "en España"! España es un país rico de Europa. Yo estoy en Letonia, y Letonia también es un país europeo, aunque no rico. Pero ¿qué me dice, por ejemplo, de la India, China, África y muchos países de la antigua URSS? ¿También va a decirme que allí en la psiquiatría todo es justo y correcto? Si es así, ¡por favor, no me haga reír!

Y si usted considera que es mejor no sacar a relucir este tema en España porque ahora allí la situación es "normal", ¡yo creo que es precisamente cuando más hay que sacarlo! ¿Sabe lo que dicen en la antipsiquiatría? ¡Lo más terrible no son las críticas, sino el silencio! La gente pasa junto a una guardería y escucha juegos, gritos, travesuras; ven a los niños correr y jugar. La gente pasa junto a un hospital psiquiátrico infantil y no escucha ni ve absolutamente nada. Por eso, ¡es muchísimo mejor que se siga criticando a la psiquiatría en España y que esta sea un poco mejor, a que de repente todos guarden silencio sobre ella! ¿Entiende a qué me refiero?

Además, usted dijo que con la llegada de los medicamentos la psiquiatría avanza hacia el cierre de los hospitales psiquiátricos. Pero ¿por qué no veo ese proceso en ninguna parte del mundo excepto en Italia y los países escandinavos? ¡Si los fármacos psiquiátricos aparecieron hace ya muchísimo tiempo! ¿No le parece que los fármacos psiquiátricos son la creación de un enorme monopolio y no una ayuda para la gente? ¿Usted comprende de verdad lo peligrosos que son los medicamentos psiquiátricos?

Yo creo que sin fármacos psiquiátricos estaríamos muchísimo mejor. Son precisamente los medicamentos psiquiátricos los que pueden convertir a personas que apenas están enfermas en enfermos cerebrales graves. Las personas medicadas con psiquiatría prácticamente nunca llegan a la vejez. Quienes toman fármacos psiquiátricos arrastran una vida de agonía. Y lo más paradójico es que cuando muchas personas dejan los medicamentos psiquiátricos y superan el síndrome de abstinencia, los síntomas de sus enfermedades la mayoría de las veces no regresan. En lugar de volver los síntomas, empiezan a sentirse mejor a medida que pierden todos los efectos secundarios de la medicación psiquiátrica. Yo he hablado con miles de personas así, y usted también podría hacerlo, pero no querrá.

Mire a la verdad de frente: la gente no toma fármacos psiquiátricos por estar enferma, sino porque los psiquiatras los han obligado a hacerlo. Porque los propios psiquiatras los atemorizaron con enfermedades que ellos mismos inventaron. Porque nadie se ha planteado nunca la pregunta: ¿qué pasaría si las personas con diagnósticos psiquiátricos no tomaran fármacos psiquiátricos?

Aun así, existen varios ejemplos de esto: Loren Mosher y el proyecto Soteria; Jaakko Seikkula y el enfoque del Diálogo Abierto; Philippe Pinel y Jean-Baptiste Pussin con el Tratamiento Sarracena; Marius Romme junto a su paciente Patsy Hage. Científicos defensores de la antipsiquiatría: la Dra. Nancy Andreasen, Martin Harrow, Luc Ciompi.

Imagine un mundo donde en nuestros días desaparecieran los fármacos psiquiátricos y la terapia electroconvulsiva. ¿Usted cree que los psiquiatras volverían a las lobotomías, a los comas insulínicos, etc., en nuestra época humana? ¡Por favor, no me haga reír! ¡Los meterían en la cárcel de inmediato por algo así! En realidad, la gente simplemente estaría limitada en algunas cosas o pasaría un tiempo bajo supervisión, y con el tiempo sus crisis pasarían. Sí, sus crisis podrían repetirse a lo largo de la vida debido a detonantes, pero eso no es crítico, y con el tiempo aprenderían a controlarlas por completo e incluso se olvidarían de ellas. Estoy seguro de esto porque hay personas que viven con medio cerebro. Así de flexible y adaptable es el cerebro humano.

Pero como una opción para quienes sueñan con ayuda externa, yo tal vez consideraría los dispositivos de campo magnético, ya que me parece que actualmente son los menos dañinos y, según investigaciones modernas, por cierto, pueden sustituir a la mortalmente peligrosa terapia electroconvulsiva. ¡Aunque yo tampoco me obsesionaría demasiado con ellos para no crear un nuevo monopolio como el que existe ahora con la farmacología!
 
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Walter Jackson Freeman II pasó a la historia como el principal divulgador de la lobotomía en los Estados Unidos. Freeman desarrolló el método de la lobotomía transorbital (intimidad en el cerebro a través de la órbita ocular utilizando una herramienta similar a un picahielo), el cual tomaba solo unos pocos minutos y no requería una compleja trepanación del cráneo.

Lobotomóvil: En la década de 1950, Freeman reequipó una furgoneta y se embarcó en una gira por hospitales psiquiátricos y ciudades de provincia de los EE. UU., donde realizaba los procedimientos en el mismo lugar. Tanto él como la prensa apodaron a su transporte el «lobotomóvil».

Carácter masivo de las operaciones: En total, el propio Freeman realizó o demostró entre 3400 y 4000 lobotomías en decenas de estados. En algunos días, realizaba hasta 25 operaciones diarias.

El caso más famoso: En 1941, junto con su colega James Watts, Freeman le realizó una lobotomía a Rosemary Kennedy (hermana del futuro presidente John F. Kennedy). La operación fue un fracaso y la joven de 23 años quedó gravemente discapacitada por el resto de su vida.

Entre sus pacientes había niños: Su paciente más joven fue Howard Dully, un niño de 12 años a quien Freeman le practicó una lobotomía a petición de su madrastra (el niño sobrevivió y más tarde escribió el libro Mi lobotomía). En total, Freeman operó a al menos 19 menores de edad.

La historia de Helen Mortensen (21 años): Freeman le practicó a Helen una lobotomía transorbital por primera vez en 1946. Diez años después, en 1956, sus síntomas y su trastorno mental regresaron, por lo que Freeman la operó por segunda vez. La tercera operación: En febrero de 1967, cuando la paciente volvió a acudir a él tras una recaída, Freeman se arriesgó a hacerle una lobotomía por tercera vez. Durante este tercer procedimiento, el instrumento dañó un vaso sanguíneo y Mortensen sufrió una hemorragia cerebral masiva a causa de la cual falleció.
 

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Sí te había leído.

No sé, yo me veo con muy poca energía para cualquier cosa, es como ir a 1/10 de lo normal.

Pero bueno, aquí estamos.

Suerte!
En realidad, a veces yo también pienso así. Y no lo digo para apoyarte, sino simplemente porque es lo que pienso. Desde 2019, el mundo empezó a cambiar; adelantaron las manecillas del Reloj del Juicio Final. A menudo pienso en un apocalipsis nuclear, pero ni siquiera se trata de eso. Ni siquiera se trata del apocalipsis nuclear, sino de que el mundo en general se está volviendo peor incluso sin él. Y, si te soy sincero, no tengo una respuesta de cómo cambiar esto. Creo que tal vez esto ya no cambie y el mundo siga empeorando. Los recursos van a disminuir y los precios a subir. La gente irá perdiendo sus ideales sarracena y la empatía en busca de dinero. Pero creo que hay dos pequeñas metas que al menos pueden distraer un poco de esto: la primera es que, tal vez, incluso si todo simplemente sigue empeorando, tiene sentido seguir observando aunque sea por pura curiosidad para ver cómo termina. La segunda es que tal vez haya una pequeña oportunidad de que, después de todo, las cosas mejoren en el futuro. Por eso creé este tema y escribí esto. Si supiera que todo es inútil, no haría absolutamente nada, ni sabría para qué viviría. En el fondo entiendo que nada depende de mí, pero eso no significa que no haya esperanza en absoluto.
 
Sólo insistes en la sinceridad de tu amiga sin ningún tipo de respaldo empírico y ni siquiera una burda racionalización que justifique la existencia de los disparatados hechos que ella refiere. Enfatizo que no tiene sentido lo que ella cuenta y que es más plausible atribuirlo a una manía persecutoria o algo psicótico.
En realidad, si te soy sincero, esto me pareció lo más extraño de nuestra conversación. ¿Por qué escribiste esta parte del texto? ¿Cuál es su lógica?
 
La inhumanidad de Johnson & Johnson: ¿qué nos espera para el año 2030?

Trataré de explicarlo de forma clara, aunque probablemente no sea breve. ¡Asegúrense de verificar todos los datos que escribiré a continuación!

En 2022, la compañía Johnson & Johnson lanzó el fármaco Invega Hafyera. Y ustedes se preguntarán: ¿qué tiene de especial? El asunto es que Invega Hafyera es una sola inyección que libera una sustancia en el organismo día tras día durante ¡6 meses enteros! ¡Y esta inyección no se puede interrumpir ni detener de ninguna manera! ¡No existe ningún antídoto contra ella! ¿Y qué tipo de medicamento es Invega Hafyera? Invega Hafyera es un neuroléptico, es decir, en esencia, es una sustancia que no cura nada, sino que reprime fuertemente el cerebro para simplemente apaciguar los síntomas de alguna enfermedad. Se podría decir que los neurolépticos apagan considerablemente el cerebro, convirtiendo a las personas en algo similar a marionetas obedientes. Por lo general, se recetan a personas a las que se considera enfermos psiquiátricos, ¡pero en la psiquiatría no existen definiciones precisas de en qué se diferencia una persona con un trastorno psiquiátrico de una sana! En la historia se conocen muchos casos en los que los neurolépticos también se recetaban a personas que no estaban de acuerdo con la política de sus países. Sí, antes también existían fármacos de acción prolongada; eran inyecciones en las que se mezclaba el medicamento con aceite y actuaba durante aproximadamente un mes, lo que muchos también consideraban una abusa grave de los derechos. Pero ahora imaginen una inyección que actúa de forma ininterrumpida durante 6 meses a pesar de todos los efectos secundarios, ¡y que en teoría le pueden poner a una persona contra su voluntad sin que luego se pueda detener de ninguna manera! ¿Entienden la magnitud de este problema? Actualmente el fármaco aún no es popular y es costoso, pero ¿qué le espera al mundo cuando este medicamento esté disponible en todo el planeta y baje de precio? ¿Qué le espera al mundo en 2030 y más allá?

Pero ¿cómo alcanzó la empresa Johnson & Johnson semejante desarrollo? ¡Fue un largo camino en el que cuesta creer! ¡Pero todo lo que les contaré sobre ellos es verdad! ¡Ustedes mismos pueden verificar toda esta información! Todo comenzó en un pasado lejano con la historia del químico Paul Janssen. Lo curioso es que casi todos los primeros analgésicos y fármacos psiquiátricos creados en aquella época se obtenían de barnices y pinturas nocivas. Empecemos por el veneno famoso en todo el mundo: el haloperidol. El haloperidol todavía no está prohibido en ninguna parte e incluso se aplica a niños pequeños. El haloperidol lo inventó Paul Janssen. Inicialmente, Paul Janssen quería crear un analgésico potente, pero creó haloperidol. Paul Janssen probó el haloperidol en ardilla y no les provocó alivio del dolor, sino un estupor severísimo, catalepsia y shock motor, pero no lo desechó. Lo entregó a la psiquiatría para que con estas «camisas de fuerza químicas» sometieran a las personas. Como resultado, millones de adultos y niños han perecid y siguen muriendo por haloperidol en todo el mundo, antes y ahora, debido a paros cardíacos y otros efectos secundarios. Los cuales se atribuyen de manera incivil no a los efectos secundarios del medicamento, sino a problemas del propio cuerpo de la persona. Aunque más tarde Paul Janssen finalmente creó un analgésico potente: el fentanilo. ¡Según las estadísticas, el fentanilo ha apiolado a más personas que muchas batallas entre países! Antes, la mafia necesitaba cultivar amapola para elaborar opio a partir de ella. Y el fentanilo se puede hacer simplemente con barnices y pinturas. Yo mismo no sé cómo se hacen los opioides ¡y tampoco quiero estudiarlo! Pero en todas las estadísticas incivil se ve que a la mafia le resulta más fácil crear fentanilo que opio, aunque el fentanilo es mucho más dañino que el opio porque no es sintetizado por plantas.

Un dato interesante es que el propio Paul Janssen nunca probó los medicamentos que creó, por lo que lo más probable es que fuera un sádico o simplemente alguien que solo pensaba en el dinero.
Hoy en día, muchos consideran a Paul Janssen un «gran» inventor de medicamentos, ¡pero en realidad creó enormes problemas para toda la humanidad!

Tras el éxito del haloperidol, la empresa de Paul Janssen fue comprada por Johnson & Johnson. Ya dentro de Johnson & Johnson, Paul Janssen y otros químicos crearon neurolépticos de segunda generación que no causaban efectos secundarios tan graves e incurables y no mataban tan a menudo como la primera generación, lo cual es conveniente. Sin embargo, la segunda generación tiene un efecto mucho más oculto y pérfido: la diabetes mellitus y la obesidad, razón por la cual pocos llegan a la vejez, aunque esto es muy cómodo de achacar a los problemas de los propios pacientes. ¡Y los neurolépticos de segunda generación se siguen utilizando en el mundo con mayor frecuencia que ningún otro! Seguro que han visto más de una vez a personas obesas que suelen ser poco agresivas y como un poco torpes. Incluso se ha consolidado el conocido estereotipo de que los rellenitos no son agresivos, pero sí algo torpes. ¡Sin embargo, ahora conocen la verdad! Invega Hafyera también es un neuroléptico de segunda generación. Invega Hafyera se promociona como un medicamento para la esquizofrenia. ¡Pero no hay ninguna prueba científica concreta de que la esquizofrenia exista! ¡Muchos científicos de todo el mundo consideran que la esquizofrenia no existe! Entre los diversos síntomas de la esquizofrenia se encuentran con mucha frecuencia síntomas como la desconfianza hacia el propio país, el miedo a ser perseguido por su país, el miedo a la vigilancia de su país, el miedo al empeoramiento de la vida en su país. ¿Son estos síntomas de una enfermedad o simplemente una mente desarrollada y un pensamiento lógico? A pesar de esto, ¡no considero que toda la psiquiatría sea una mentira y que deba prohibirse! La depresión, que se trata con antidepresivos y no con neurolépticos —lo cual es importante saber—, tal vez sí exista. Las personas que quieren quitarse la vida a causa de la depresión pueden necesitar temporalmente antidepresivos, pero la causa de la depresión siempre está en otra cosa. La causa de la depresión suele ser el bajo nivel de vida, por lo que las personas no ven sentido a la vida y no quieren vivir. Según muchas estadísticas, las personas ricas casi no tienen depresión ni enfermedades psiquiátricas en general, a menos que consuman drojas. ¿Quizás todo se deba a que los ricos no tienen que trabajar 24/7 en una fábrica como los pobres? ¡Pero esto no es el final de la historia de Johnson & Johnson! Johnson & Johnson extraía talco para pole infantiles cerca de yacimientos de asbesto, por lo que la gente enfermó de cáncer. En mayo de 2020, Johnson & Johnson suspende las ventas de pole a base de talco en EE. UU. y Canadá, alegando una caída en la demanda. En agosto de 2022, la empresa anuncia el cese total de la producción de pole de talco en todo el mundo y el cambio al almidón de maíz.

¡Durante la terrible crisis de opioides en EE. UU., Johnson & Johnson controlaba el 80% del cultivo de amapola en el país!

26 de agosto de 2019
Un tribunal del estado de Oklahoma obliga a Johnson & Johnson a pagar 572 millones de dólares (posteriormente ajustado a 465 millones). Es el primer precedente en la historia de EE. UU. en el que una empresa farmacéutica fue declarada culpable en un juicio por el caso de la epidemia de opioides.

Año 2020
Johnson & Johnson cesa oficial y totalmente las ventas y la producción de analgésicos opioides con receta en el territorio de EE. UU.

25 de febrero de 2022
Johnson & Johnson, junto con tres de los mayores distribuidores de medicamentos, firma un acuerdo definitivo histórico a nivel nacional. Johnson & Johnson se comprometió a pagar 5000 millones de dólares a lo largo de 9 años a los estados y comunidades locales para financiar programas de tratamiento y prevención de la adicción. También se prohibió a las empresas hacer cabildeo para medicamentos opioides durante 10 años. Pero en Johnson & Johnson no se desorientaron y comenzaron a producir Invega Hafyera. Invega Hafyera actúa durante 6 meses y esto es imposible de interrumpir. ¡No hay ningún antídoto contra Invega Hafyera y es imposible detener su efecto! Sin embargo, la empresa Johnson & Johnson dice que antes de aplicar Invega Hafyera realizarán investigaciones rigurosas a los pacientes y que la toma de Invega Hafyera siempre será únicamente con el consentimiento del paciente. ¿Le creen a la empresa Johnson & Johnson conociendo su historia? En realidad, no creo que EE. UU. sufra mucho por Invega Hafyera. O tal vez EE. UU. ni siquiera sufra en absoluto por Invega Hafyera. EE. UU. tiene leyes fuertes de protección de los derechos humanos. Sin embargo, cuando el fármaco Invega Hafyera se abarate y Johnson & Johnson comience a venderlo en países pobres, ¡esto podría convertirse en algo realmente espeluznante! Allí podría usarse sin ninguna instrucción y, con frecuencia, tal vez simplemente como castigo. ¡Pero 6 meses es realmente demasiado!

Es muy probable que todo este problema no empiece en los países de Europa y EE. UU., sino en los países más pobres, donde esto podría usarse con personas detenidas bajo sospecha de delitos, y los neurolépticos se utilicen para que no puedan defenderse normalmente ni comunicarse con sus abogados. Aunque, con el tiempo, si esto tiene éxito en los países pobres y nadie es castigado por ello, podría llegar rápidamente a los países ricos.

¿Alguien dirá: «¿Y qué? ¿Acaso las medicinas no pueden aplicarse a quienes están encarcelados si las necesitan, además de que todos los medicamentos son, en cierto modo, veneno?». Esto no es verdad por dos razones:

¡No todos los medicamentos son veneno!

Preste atención a que a los reclusos se les recetan con mayor frecuencia precisamente neurolépticos y nada más. A menudo, las personas bajo custodia piden que se les entreguen las medicinas que necesitan, pero se lo deniegan.

Y ahora usted probablemente dirá: ¿por qué defender a incivil y adictos si existe la probabilidad de que la mayoría realmente haya cometido delitos? En primer lugar, no sabemos con certeza si cometieron delitos o no, por lo que la prescripción de tales fármacos es precisamente una forma de romper su línea de defensa. ¡Y la cuestión es que Invega Hafyera se puede recetar a personas que nunca han cometido un delito ni han consumido drojas! ¡Y como muestra una gran cantidad de estadísticas, la mayoría de los enfermos psiquiátricos nunca han cometido delitos ni han consumido drojas! ¡Eso es precisamente lo que más me enfurece!

Y estos métodos a menudo se aplican en los países más pobres, donde la gente casi no tiene derechos. Pero hay algo aún peor que el control de las empresas y los países: ¡es precisamente el uso de la psiquiatría por parte de la mafia! En todo el mundo se conocen numerosos casos recientes en los que el crimen organizado aplicó neurolépticos para hacer que las personas secuestradas queden indefensas y sumisas. Los neurolépticos son muy convenientes para el crimen organizado porque no dejan huellas físicas y el cuerpo los elimina paulatinamente, por lo que resultan difíciles de detectar. Solo hay que tener en cuenta el hecho de que, por lo general, la mafia no utiliza neurolépticos en el momento del secuestro, sino para mantener a las víctimas retenidas mientras esperan el rescate o con otros fines, lo que anula cualquier intento de denuncia o fuga.

Brasil
Contexto: Esquema incivil masivo, investigado activamente desde la década de 2010 hasta la actualidad.
Detalles: Los sindicatos incivil vierten sistemáticamente neurolépticos (en particular, haloperidol en combinación con benzodiazepinas y otros sedantes) en las bebidas de las víctimas en bares y discotecas. Esto causa un estado de sedación profunda, amnesia temporal y una pérdida total de control, lo que permite a los delincuentes secuestrar a las personas, vaciar sus cuentas bancarias y mantenerlas inconscientes.

Colombia
Contexto: Delitos con el uso de fármacos «sumisos» y mezclas químicas (2015-2023).
Detalles: Las organizaciones incivil utilizaban tradicionalmente escopolamina, pero las fuerzas del orden registraron un cambio de táctica: las bandas comenzaron a mezclar escopolamina con neurolépticos (incluidos fenotiazinas y tioxantenos). Tal mezcla crea un efecto de sometimiento físico y mental total, lo que permite a los delincuentes obligar a las víctimas a retirar efectivo en cajeros automáticos y entregar las llaves de sus viviendas.

Y ahora imagine lo que podrá hacer el crimen organizado si dispone de Invega Hafyera para 6 meses. El precio de Invega Hafyera no importa porque los delincuentes organizados tendrán suficiente dinero para ello y, en esencia, pueden comprarlo incluso ahora mismo si está a la venta y encuentran un vendedor. Además, hay otro problema muy grande que tal vez no entienda: la cuestión es que Invega Hafyera para 6 meses no es el fármaco en sí, ¡sino la tecnología de uso de sustancias durante 6 meses! Esto significa que, teóricamente, los delincuentes pueden usar esta tecnología para crear fármacos más potentes durante 6 meses o incluso verdaderos venenos reconocidos. ¡Eso es lo realmente espeluznante!

A veces los psiquiatras dicen que los fármacos psiquiátricos son tan necesarios para los enfermos como la insulina para los diabéticos. ¿Sabe qué fácil es demostrar que esto no es verdad?

Christina Santhouse: En su infancia le extirparon el hemisferio cerebral derecho debido a una forma grave de encefalitis de Rasmussen. A pesar de que solo le quedó el hemisferio izquierdo, se graduó de la escuela, obtuvo un título universitario y una maestría en logopedia, se casó y trabaja ayudando a otras personas.

Michelle Mack: La joven nació prácticamente sin el hemisferio cerebral izquierdo debido a un accidente cerebrovascular sufrido antes de nacer. Su hemisferio derecho se reprogramó por sí solo, asumiendo las funciones del habla, el pensamiento abstracto y la lectura. Lleva una vida independiente y trabaja.

Cameron Mott: Un caso real. A la edad de 3 a 6 años le extirparon el hemisferio cerebral derecho. En contra de los pronósticos de invalidez total, su hemisferio restante asumió las funciones del extirpado, y pudo estudiar normalmente en la escuela y llevar una vida activa.

El paciente del estudio del profesor John Lorber: Un famoso caso de un estudiante de matemáticas con un CI matemático de 126 que, debido a una hidrocefalia, prácticamente carecía del 95 % del tejido cerebral (el cráneo estaba lleno de líquido cefalorraquídeo y la capa de tejido neuronal delgado era de solo un par de milímetros). Sin embargo, estudiaba con excelente rendimiento y no tenía ninguna anomalía psíquica.

Zachary Coleman: En su infancia le diagnosticaron un tumor agresivo (glioma) en el hemisferio cerebral derecho. La única forma de prevenir la metástasis y un desenlace fatal era una cirugía radical. A Zachary le realizaron una hemisferectomía, eliminando por completo el hemisferio derecho afectado por el cáncer. Gracias a los mecanismos compensatorios de la neuroplasticidad, su hemisferio izquierdo restante asumió las funciones de control del cuerpo y del habla: se recuperó, se graduó de la escuela, lleva un estilo de vida activo y vive sin recaídas del tumor.

¡Observe que todas estas personas con medio cerebro o menos viven su vida normalmente sin tomar neurolépticos ni antidepresivos! Debido a esto, ¡resulta aún más incomprensible por qué las personas sanas que tienen el 100 % del cerebro deberían tomar neurolépticos o antidepresivos!

No piense que estoy escribiendo inventos aquí. Hay opositores a la farmacología psiquiátrica en todo el mundo y entre ellos hay verdaderos científicos, ¡y son muchos! ¡Además, se han escrito muchos libros sobre esto!

Franco Basaglia:

Camino de lucha: Psiquiatra italiano que se rebeló contra la violencia institucional. En la década de 1960 dirigió el hospital psiquiátrico de Gorizia y luego el de Trieste, donde comenzó a liquidar sistemáticamente el régimen de aislamiento: quitó las rejas, eliminó las sujeciones y quemó los historiales médicos, convirtiendo el hospital en una comunidad abierta.

Logros: Inspiró la aprobación de la famosa «Ley 180» (Ley Basaglia) en Italia en 1978, que ordenó por ley el cierre de todos los hospitales psiquiátricos cerrados y su sustitución por atención ambulatoria.

Ronald David Laing:

Camino de lucha: Psiquiatra escocés que afirmaba que la «esquizofrenia» no es una enfermedad biológica, sino una reacción natural de la psique ante un estrés social y familiar insoportable.

Logros: Fundó la Asociación Filadelfia y la famosa comunidad «Kingsley Hall» en Londres: un lugar donde las personas con estados mentales graves podían vivir sin rejas, camisas de fuerza ni farmacoterapia forzada. Escribió la obra fundamental El yo dividido.

Thomas Szasz:

Camino de lucha: Profesor americano de psiquiatría que durante toda su vida demostró que las «enfermedades mentales» como diagnósticos médicos no existen. Sostenía que la psiquiatría es un instrumento de control social y castigo bajo el disfraz de tratamiento.

Logros: Escribió la obra clásica El mito de la enfermedad mental (1961). En 1969, junto con la Iglesia de la Cienciología, fundó la «Comisión Ciudadana por los Derechos Humanos» (CCHR), aunque él mismo no era cienciólogo, utilizándola como un ariete jurídico contra la hospitalización involuntaria.

David Cooper:

Camino de lucha: Psiquiatra sudafricano y británico; fue él quien introdujo el término «antipsiquiatría». Abogaba por la erradicación total de las instituciones psiquiátricas, considerándolas una herramienta de violencia estatal.

Logros: Organizó el experimental «Pabellón 21» en el hospital Shenley, donde eliminó por completo la jerarquía tradicional entre médicos y pacientes. Escribió los libros Psiquiatría y antipsiquiatría y La gloria de la familia.

Michel Foucault:

Camino de lucha: Filósofo e historiador de la cultura francés. Realizó un profundo análisis histórico de cómo la sociedad creó el concepto de «locura» para aislar a las personas indeseables y diferentes.

Logros: Escribió la obra monumental Historia de la locura en la época clásica (1961), donde demostró de manera convincente que la psiquiatría no es una medicina humana, sino una institución de poder y aislamiento formada para el control de los ciudadanos.

Félix Guattari:

Camino de lucha: Psicoanalista, activista político y filósofo marxista francés. Durante décadas trabajó en la innovadora clínica «La Borde», donde se practicaba el esquizoanálisis y la ausencia de una disciplina rígida.

Logros: En coautoría con Gilles Deleuze escribió la obra fundamental El Anti-Edipo (1972), en la que desenmascaró cómo la psiquiatría y el psicoanálisis adaptan la psique humana a los marcos del sistema capitalista.

Giorgio Antonucci:

Camino de lucha: Médico y psicoterapeuta italiano, alumno y colega consecuente de Basaglia. Rechazaba categóricamente el uso de cualquier fármaco psiquiátrico, TEC (electroshock) y restricciones físicas.

Logros: Liberó y humanizó por completo las salas con los pacientes más «peligrosos» y graves en los hospitales de Reggio Emilia e Imola, demostrando que incluso sin la represión farmacológica se puede comunicar con las personas en pie de igualdad.

Mary Barnes:

Camino de lucha: Artista y escritora británica. Fue la primera paciente en ingresar a la comunidad libre Kingsley Hall de R. D. Laing, atravesando una profunda crisis sin el uso de neurolépticos.

Logros: Escribió junto con su terapeuta Joseph Berke el libro autobiográfico Mary Barnes: Su viaje a través de la locura, que se convirtió en una prueba viviente de que el retroceso y la vivencia de la psicosis en un entorno seguro conduce a la curación y no a la destrucción de la personalidad.

Irvin Yalom:

Camino de lucha: Psicoterapeuta estadounidense, uno de los fundadores de la psicoterapia existencial. A diferencia de los antipsiquiatras radicales, trabajó dentro del sistema, pero criticó duramente el enfoque médico formal e «insensible» hacia el dolor humano.

Logros: Creó el concepto de terapia existencial, desplazando el foco del «desequilibrio químico» hacia los miedos humanos básicos (gloria, aislamiento, falta de sentido, libertad). Autor de los libros Psicoterapia existencial y El día que Nietzsche lloró / El mentiroso en el sofá.

Loren Mosher:

Camino de lucha: Psiquiatra estadounidense que ocupó el cargo de director del Centro de Estudios de la Esquizofrenia en el Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. (NIMH). Dimitió de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) en protesta por su completa subordinación a la industria farmacéutica.

Logros: Creó y dirigió el famoso proyecto «Soteria»: casas para personas con psicosis agudas donde el tratamiento se desarrollaba en un entorno hogareño, sin el uso (o con un uso mínimo) de neurolépticos, mostrando resultados no peores y, en términos de socialización, mejores que los hospitales psiquiátricos estándar.

Dicen que Invega Hafyera se usará principalmente para tratar la esquizofrenia. Pero hay no pocas opiniones de que la esquizofrenia no existe en absoluto:

Profesor Jim van Os: Dirigió el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Maastricht. En su trabajo «La esquizofrenia no existe» (publicado en The BMJ), demuestra de forma argumentada que este diagnóstico constituye una construcción artificial. Según sus datos, lo que se denomina esquizofrenia es en realidad un amplio espectro de reacciones de la psique ante el estrés severo, los traumas psicológicos o el aislamiento. Defiende activamente la abolición del término en sí, ya que estigmatiza a las personas y carece de un marcador biológico claro.

Profesor Richard Bentall: Director de la Cátedra de Psicología Clínica en la Universidad de Liverpool y autor del libro Madness Explained. Con base en docenas de estudios empíricos, Bentall demostró que la categoría «esquizofrenia» es clínicamente inútil. Probó que las «alucinaciones» y las «ideas paranoides» son mecanismos de defensa aislados o reacciones ante circunstancias vitales difíciles, y no síntomas de una enfermedad cerebral única.

Peter Gøtzsche: Cofundador de la Colaboración Cochrane y profesor de la Universidad de Copenhague. En su libro Medicamentos mortales y crimen organizado, demostró, basándose en metaanálisis, que las ideas sobre el «desequilibrio bioquímico» y el peligro inevitable de tales pacientes no son más que un mito mantenido por la industria farmacéutica.

Si todavía piensa que todo esto no le incumbe, simplemente recuerde una vieja y conocida cita:

«Cuando los nancy vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.

Cuando vinieron a buscarme a mí,
no quedaba nadie más que pudiera protestar».


Tochazo.

Resumen @burbubot
 
Tochazo.

Resumen

¿Por qué escribiste esta parte del texto? ¿Cuál es su lógica?

La lógica es de perogrullo: si asumes que la cosa va a peor, lo único racional es dejar de mirar hacia arriba esperando que alguien arregle el desagüe y empezar a mirar hacia el suelo, a ver dónde pisas. Observar por curiosidad no es posicionarse, es no ser el último en enterarse. Y la "esperanza" esa que mencionas, sin plan detrás, es lonchafinismo emocional.

Sobre lo otro: el lobotomóvil de Freeman es el recordatorio perfecto de que cuando la psiquiatría se queda sin frenos no necesita malicia, solo necesita prisa. Y con el negocio farmacéutico pasa lo mismo, pero más lento y con traje.

Resumen de tu tochaco, que es lo que pides:

  • Tu amiga te contó algo tremendo y le crees, pero no aportas nada verificable.
  • Confundes "los psiquiatras son malvados" con "el sistema produce violencia aunque el personal sea decente". Son cosas distintas.
  • El argumento genético que atacas es un espantapájaros, hoy nadie serio lo defiende en esos términos.
  • Y lo de que la antipsiquiatría "gana en Italia y Escandinavia" es un poco cuñao, porque allí lo que hay es desinstitucionalización, no desaparición de la psiquiatría.

Que conste que en lo de que las pastillas son mordazas químicas y el cerrado manicomial de verdad minimizó el pavor, no te discuto. Discuto el blanco y zain.
 
La IA es el futuro hecho presente.

Así nos va.
Generalmente los abuelos dicen: Esto no es inteligencia artificial. Porque la inteligencia hay que demostrarla y esto es un algoritmo. Pero como todo el mundo dice inteligencia artificial, ahora inventaron para esto la palabra superinteligencia artificial.

Yo mismo les responderé:

La empresa Johnson & Johnson creó el fármaco Invega Hafyera, una sola inyección del cual actúa durante 6 meses. Convertirá a cualquier persona en una ameba. Lo más probable es que se lo apliquen a la gente a la fuerza, o tal vez ya lo estén haciendo.
 
Es un tema complicado, no todo es blanco o zain, la Esquizofrenia es real, pero luego están los intereses políticos y demás parafernalia, no es tan sencillo...
 
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