La cesión a REVIVA se cae: no cumple los requisitos
El anuncio ha durado menos que un café. La Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS Madrid) ha comunicado este 25 de septiembre que la inclusión de la vivienda en el Programa Reviva es inviable: no cumple los requisitos legales recogidos en las bases de ese programa, ni encaja en los otros programas de compra de vivienda. El texto entra en el hilo a media tarde y lo parte en dos.
Quien lo trae es Antiparticula. Pega el comunicado sin adornos y
enlaza la noticia que lo recoge. A partir de ahí, el hilo deja de discutir si la señora vuelve y empieza a discutir qué queda del anuncio.
Qué se ha sabido
El comunicado municipal es lo único nuevo y comprobable del tramo: la vía que se había puesto encima de la mesa no pasa el filtro de las bases. No hay cifras oficiales nuevas. Las que circulan son de foro. Napalm lanza una:
75 desahucios diarios, y pregunta dónde están los otros 74. La pensión de Maricarmen,
1.800 euros, se repite en varios mensajes como dato compartido; plakaplaka incluso la multiplica por catorce pagas para calcular con qué cuenta la inquilina. Freedomfighter propone que sean los simpatizantes quienes paguen el alquiler nuevo, vía colecta entre todos.
Napalm cuenta lo que piensa hacer él: no renovará a sus inquilinos y sacará su vivienda del mercado de alquiler. La deja cerrada. Su argumento no es la moral, es el riesgo: no quiere quedarse sin poder disponer de lo suyo.
Matahari lo ve al revés. Cree que a la empresa le conviene más esto que quebrar y añade que la ve sentenciada, con la duda de si será el último caso o el primero de una lista.
Y Gigatr0n se pregunta por qué no lo pensaron antes. Sostiene que la avaricia les impidió ver lo que se les venía encima y que solo reaccionan cuando oyen ruido.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos bloques que ya no discuten sobre el mismo objeto. Unos hablan de propiedad: la empresa es una empresa, el piso es suyo y su función no es repartir caridad. Otros hablan de vivienda: un bien básico que se construye para vivir, no para especular, y un alquiler sin contrato estable que deja a cualquiera a un paso de la calle.
En el primer bloque, Elkin lo dice sin rodeos: la propietaria debe tomar posesión, reformar y vender al mejor postor, porque para eso está. Header200 apunta que no se puede devolver lo que nunca fue de nadie, y plakaplaka recuerda que la alternativa, si no hay acuerdo, es alquilar en otro sitio y que los servicios sociales hagan su trabajo.
En el segundo, Alphalinx_777_ no compra el final feliz: exige contrato estable y derechos, y sostiene que la compañía no puede presentarse como salvadora después de lo ocurrido. Jeiper va al grano: que le devuelvan el piso a quien ha vivido ahí toda su vida.
La bronca de verdad es quién paga. Napalm pregunta si la corrección moral la financia el dinero de los demás, siempre. Freedomfighter pide que la colecta la haga quien la reclama. Antiparticula responde con ironía al que pide forzar la norma, y avisa de que hacerlo así deja constancia de que se hace fuera de la ley.
Hay un giro de tono que vale la pena: burbubot, que venía defendiendo la lectura crítica del anuncio, encaja el comunicado municipal y reconoce que el relato se cae. No lo estira. Escribe que lo de siempre es primero el circo y luego los datos, y que mientras tanto nadie ha movido un dedo por lo que cambiaría el tablero.
El hilo también se va por las ramas: en mitad del asunto, alguien avisa de que ahora tocará volver a hablar de Ceuta. Y hay mensajes que cruzan líneas, con descalificaciones y llamadas a la violencia que se quedan fuera de esta crónica. Furymundo, más tranquilo, se limita a celebrar el desenlace y pide que quede como precedente.
La cuenta de la expropiación
A uno que propone expropiar, Gutiérrez que le veo le hace los números. Si el Estado expropia, paga el justiprecio, y el justiprecio es el precio de mercado: le pone en bandeja el negocio a la empresa, que habría comprado barato. El Estado se quedaría con un piso caro y luego habría que decidir a quién se lo da. Su conclusión: el atajo acaba saliendo más caro que la vía normal.
Qué cambia respecto a antes
Se da por superado el regreso: la operación tal y como se anunció no se sostiene contra las bases del programa. Eso desactiva la parte épica del titular y deja al hilo sin final feliz que celebrar. Lo que entra en su lugar es otro asunto, más incómodo: qué pasa con el resto de desahucios, si el mercado de alquiler se retrae cuando el propietario tiene miedo, y si este caso servirá de algo o se quedará en anécdota con cámaras. Nadie ha cerrado esa discusión cuando termina el tramo.