Sacrificios rituales en el eclipse: la economía espiritual emerge en Madrid
¿Cuánto factura la religiosidad popular en un día señalado? El eclipse que cruzó España no solo dejó imágenes del cielo; dejó un reguero de plumas, velas y cuentas de Bizum. En la Comunidad de Madrid, grupos vinculados a la santería y otras liturgias de origen caribeño y latinoamericano aprovecharon el fenómeno para celebrar «actos de agradecimiento» y «limpiezas espirituales comunitarias» con el sacrificio de aves.
Las dos corrientes se reparten el día. Una considera que durante el eclipse «se mueven todas las energías» y recomienda no hacer ritos: adelantan o posponen sus ceremonias. La otra, en cambio, lo convierte en la fecha fuerte: el chamán o santero introduce en su boca la sangre del animal degollado mezclada con aguardiente y la escupe sobre los asistentes para purificarlos. Los testimonios, recogidos de primera mano, describen escenas con mareos y advertencias de que nadie salía hasta terminar.
Un mercado floreciente entre Instagram y TikTok
Lo más llamativo no es la liturgia, sino su canal de distribución. En Instagram y TikTok se anuncian consagraciones, tambores, güiros y «comida a la tierra» en municipios como Chinchón o Hoyo del Manzanares. También servicios de «amarres de amor y adivinaciones de negocios y emprendimientos» con pago por Bizum. La oferta convive con el riesgo señalado: cadáveres de animales abandonados que pueden contaminar el campo y los ríos, y velas encendidas toda la noche con peligro de incendio.
Explosión política a dos días del eclipse
El asunto de los rituales duró poco como fenómeno religioso; enseguida se convirtió en munición política. Aparecen en el cruce de mensajes las comparaciones con el caso Quirón —«el Gobierno de Sánchez paga 15 veces más a Quirón Prevención»—, los áticos de los ministros, la ley de nietos con 2,5 millones de solicitantes y las competencias migratorias. Cualquiera diría que el sacrificio animal es lo de menos.
La pregunta incómoda es otra: ¿cuánto negocio mueve la espiritualidad de sangre en Madrid? Entre pago por Bizum, publicidad en redes y rituales en municipios de la sierra, el nicho existe, crece y, de momento, sin una respuesta clara de la administración. Mientras tanto, el sol vuelve a brillar. Las gallinas, no tanto.