Del MoMA al perro que ladra: el hilo se abre en mil frentes
mambo suelta de golpe la serie completa y el hilo deja de hablar de Rockefeller para hablar de perros, asfalto y acueductos romanos. En cuestión de horas el debate se parte en tres: los que siguen la pista del dinero y el poder, los que traen su propia lista de fealdades cotidianas y los que salen a defender que la ciencia es lo más bello que ha hecho el ser humano. Furymundo abre fuego llamando a media lista del foro y esto se convierte en asamblea.
Qué se ha sabido
mambo publica por entregas el dossier entero, de la escena del crimen al manual de resistencia estética. bitpower recupera un enlace viejo y dice que llevaba años vigente en el foro:
«Satán es mi señor (parte I)», del blog Vicisitud y Sordidez. LMLights cuelga un
y lo comenta con retintín sobre cierta «belleza» institucional. mambo añade el enlace de eldiestro.tv. Y 770, Palpatine y compañía pasan por ahí a dar las gracias por el hilo.
qbit anuncia material propio: tiene un artículo escrito sobre las otras fealdades, la acústica —«el ruido, los ladridos», escribe— y la lingüística. Furymundo le sigue el rollo y concreta la hora de los ladridos: las 6 de la madrugada. Lo de las aceras mejor lo dejamos.
mambo aporta su propio experimento de campo. Vive en un pueblo con una de las rentas per cápita más altas de España y el colindante tiene de las más bajas. «Zonas verdes todas perfectamente cuidadas y limpias» frente a «suciedad, edificios pegados, ruidos, ni un triste árbol». Dice que sale de allí con ataques de ansiedad. Chieftain in despair pregunta si habla de Boadilla del Monte. Furymundo lo cierra: está hecho a propósito.
esforzado añade un caso propio: las carreteras se rompen y se reasfaltan cada año. Una capa fina de asfalto sobre arena compactada no aguanta, dice, y no es solo ahorro. Es control: el individuo asume que no hay nada sólido, perdurable ni libre de dependencia.
Dónde está la bronca
El hilo se abre en dos discusiones distintas que casi no se tocan. La primera es sobre la causa. Una parte sigue la línea del poder y el dinero; otra la lleva al terreno de las redes ocultas. Old Ravvia sostiene que detrás de cada arquitecto hay un político pidiendo que sea así. Hay también quien responsabiliza a las mismas redes de siempre. Esa lectura circula como sospecha y sin pruebas. AryanFront lo resume en un eslogan.
La segunda bronca es entre mística y ciencia, y ahí hay más tensión. Supersonic Man entra a romper el tono: esto es una boutade, y cita a Dawkins para defender que
la ciencia es la poesía de la realidad. J.Murdock le responde que sin ciencia no hay evolución, pero matiza: los romanos conocían el método de los vasos comunicantes y aun así levantaban acueductos suntuosos, y quien los pagaba buscaba pasar a la posteridad. Ahora, sostiene, se trata de lo contrario: borrar la historia y reescribirla. desev pica con la curiosidad y pregunta cómo habrían sido esos acueductos con vasos comunicantes.
Supersonic Man vuelve para corregir el uso del «Punto Omega». Dice que Teilhard de Chardin no hablaba de internet ni de un nirvana digital, sino de una conciencia que se une a Dios, y que Tipler intentó después una versión física. Gohan del Futuro suelta por su lado una nota sobre de dónde viene el término «nazi».
ashe ordena la cronología: lo feo nace del nuevo régimen vía Londres, salta a la URSS, vuelve como brutalismo y acaba en la arquitectura postmoderna. Lo bello es lo antiguo, hecho con dedicación y con una entidad espiritual detrás. Los romanos, dice, fueron pragmáticos porque no eran un mundo mercantilista. Carrus Magníficus mete a Picasso, Chillida y Maragall en el mismo saco. Gothaus recuerda que esto se sabe desde hace un siglo y Marty.McFly insiste en que no quedó campo sin tocar. Ochoa zanja que la guerra espiritual está perdida.
Qué cambia respecto a antes
Hasta aquí el hilo era el dossier y sus pruebas. Ahora cada cual trae su propia fealdad: acústica, lingüística, viaria, urbanística, vital. El asunto deja de ser un texto y pasa a ser un inventario. trichetin lo resume en una línea: para una civilización que no cree en la trascendencia, la belleza sobra. ashe añade la pieza que faltaba: la rentabilidad como motor, que él ata al mundo anglosajón y protestante.
Tampoco se ponen de acuerdo en si esto es denuncia o consuelo. eL PERRO culpa al liberalismo de lo que ahora toca aguantar. Paddy McAloon despacha el asunto en cuatro palabras. Nadie cierra nada y el hilo sigue sumando.