Disturbios en Londres y París tras la eliminación de Marruecos: incendios, peleas y agresiones a mujeres
La madrugada del 10 de julio de 2026, tras la eliminación de Marruecos en cuartos de final del Mundial contra Francia, una parte de la afición desató el caos en varias capitales europeas. En Londres y París, miles de personas salieron a la calle, quemaron vehículos, protagonizaron peleas con la policía y, según los informes, agredieron a mujeres. Las autoridades habían hecho un llamamiento a la paz, pero los altercados se prolongaron durante horas.
La pregunta que muchos se hacen es si realmente se trataba de ciudadanos marroquíes o de franceses de origen marroquí. En el debate público, algunos señalan que estos incidentes no son excepcionales, sino la punta del iceberg de un problema recurrente de integración y comportamiento violento en contextos festivos. Otros, en cambio, consideran que aislar estos episodios es caer en generalizaciones injustas.
Lo cierto es que la combinación de deporte, identidad nacional y frustración por la derrota desató una noche de violencia que deja preguntas incómodas sobre la convivencia y el control de las masas. Como ironiza un análisis: "¿Y si estos 'partidos' se repitieran cada mes? Quizá entonces la gente empezaría a darse cuenta de algo".