París blindada para el Francia-Marruecos: drones, 10.000 agentes y el fantasma de 2022
¿Qué se juega París esta noche? Más que un pase a semifinales. El partido de cuartos del Mundial entre Francia y Marruecos ha activado un dispositivo de seguridad sin precedentes en la capital gala. Las autoridades han desplegado drones de vigilancia y un amplio contingente policial para evitar que se repitan los graves disturbios que siguieron al partido de 2022 en Catar, cuando la victoria de Marruecos desató celebraciones masivas que derivaron en enfrentamientos y destrozos en los Campos Elíseos y otras zonas.
El miedo no es gratuito. En 2022, tras eliminar a España y Portugal, los aficionados marroquíes salieron a la calle de forma masiva, y lo que empezó como fiesta terminó con coches quemados, comercios saqueados y cargas policiales. El recuerdo aún escuece en la prefectura de policía, que ha movilizado efectivos de élite y coordina el espacio aéreo con drones para monitorizar aglomeraciones en tiempo real.
La tensión social subyacente, sin embargo, va más allá del fútbol. El partido enfrenta al país anfitrión con la antigua colonia, en un contexto de creciente polarización en torno a la inmigración y la identidad nacional. Una parte de la población teme que, gane quien gane, la noche acabe en disturbios. Mientras, otros ven en el despliegue una respuesta desproporcionada que estigmatiza a la comunidad marroquí.
Lo cierto es que París se prepara para lo peor. Con 10.000 agentes desplegados y drones sobrevolando los puntos calientes, la ciudad afronta una noche que promete ser larga. El partido terminará, pero la pregunta sobre cómo encajar la diversidad en una sociedad golpeada por la tensión seguirá sobre la mesa. Ironías del destino: el mismo país que celebra la diversidad de su selección se ve obligado a blindar sus calles ante el miedo a que esa misma diversión estalle.