No. Es improvisación y falta de estrategia.
La constitución española no permite expropiar sin indemnización, y ésta debe ser por el justiprecio -precio de mercado marcado por un juez, asesorado por peritos-. El Estado no dispone de fondos para poder expropiar miles de viviendas, no hablemos ya de la pérdida de ingreso por impuestos, del coste de mantenerlas, y de complicarse siendo ellos los que tuvieran que desahuciar a los que no pagasen sus rentas.
El plan no era expropiar, sino que los propietarios se comieran todo el problema, quedando el Perro como el salvador de los desheredados de la tierra.
El primer fallo del decreto ha sido de estrategia electoral. Al paralizar todos los desahucios, han imposibilitado tener un caso maricarmen cada semana para poder criticar con lo mala e inhumana que es la derecha y los fondos buitres. Han destruido su propia fuente de manipulación.
El segundo fallo, sacar el decreto a dos meses de las elecciones. Eso hace que todo el que tenga pisos los retire del mercado, pues si alquilas en vigencia del decreto, te comes sus normas aunque luego se derogue. Pero si esperas a que el decreto lo derogue el nuevo gobierno, te libras. Así que, lógicamente, nadie en su sano juicio va a firmar un contrato nuevo de alquiler en estos dos meses hasta el 29N.
Eso va a provocar la sequía completa de la oferta, dando la impresión -correcta- de un gobierno que va sin rumbo, caótico, echado al monte e impresentable. Y lo rechazarán, no sólo los propietarios de pisos (70% del censo), sino todos los inquilinos que anden queriendo alquilar y que vean el desastre que ha generado Sánchez y sus ocurrencias bolivarianas.