Son inalquilables.
Es como un ecosistema enfermo por sobrecrecimiento de una especie invasora, al final la especie invasora también colapsa cuando ya no quedan recursos.
Hasta ahora, se han apañado subarrendando habitaciones a familiares.
Todo en B, claro.
Fijaros, que si mañana se quitase la posibilidad del empadronamiento sin control que hay, y se controlase el número de habitantes máximos por vivienda, cientos de miles tendrían que salir echando […] de Madrid, Valencia y Barcelona.
Bastaría con que un vecino pusiese una denuncia anónima para que el inquilino que tiene a 20 en el piso se asustase mucho.