Quesos americanos: el lujo artesanal que llega a España a precio de oro
El queso azul Rogue River cuesta 100 euros el kilo en España. Más que cualquier Roquefort o Cabrales. Pero hay quien lo considera el mejor queso del mundo, y no es una boutade: se baña en licor de pera y se envuelve en hojas de parra de syrah. La discusión sobre los quesos artesanos estadounidenses revela un nicho casi desconocido en España, donde la oferta se limita a contados importadores y precios que invitan a pensar dos veces.
Un mundo más allá del cheddar naranja
Cuando se habla de queso americano, el imaginario colectivo español salta al cheddar industrial de color fluorescente. Pero la realidad artesana es otra. Queserías como Rogue Creamery (Oregón) producen azules que compiten con los mejores europeos. El Rogue River Blue, por ejemplo, ha sido galardonado en concursos internacionales y se describe como el resultado de una noche loca entre un Stilton y un Roquefort. Su precio en España ronda los 100 euros el kilo, un salto considerable frente a los 30-40 euros de un buen azul nacional.
Otros ejemplos como el Winnimere, envuelto en corteza de abedul que se funde con el queso, o el Great Lakes Blue, muestran una diversidad que apenas se ve en las estanterías españolas. La importación corre a cargo de distribuidores especializados como Murray's Cheese, que también afinan quesos europeos y ofrecen variedades como el Camembert que algunos consideran el mejor catado.
¿Merece la pena el desembolso?
El precio es el principal freno. Una rueda de queso cremoso estilo brie cuesta entre 20 y 35 dólares en origen, pero al llegar a España se dispara. Quienes los han probado aseguran que la calidad lo justifica. Además, la oferta se concentra en tiendas gourmet o pedidos online. La alternativa local, por supuesto, existe: Cantabria y Asturias producen quesos de gran nivel a precios más asequibles, pero los aficionados al queso no deberían descartar la opción americana.
La paradoja está servida: mientras en EE.UU. el queso artesano se reivindica como producto de proximidad, en España se convierte en un lujo de importación. El consumidor responsable, si tiene presupuesto, puede descubrir sabores que no encontrará en ningún otro lugar.
El dato que invita a la reflexión
El precio del Rogue River Blue en España duplica al de los mejores azules nacionales. La pregunta es si la diferencia de calidad es proporcional. Los testimonios apuntan a que sí, pero la prueba está en la cata.
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