Barça 2026/27: 33 goles en 7 partidos y la sombra de Cucurella
El mercado de fichajes abrió con una operación que descolocó al barcelonismo: el Real Madrid pagó 60 millones más 20 de salario por Marc Cucurella, canterano culé, y el Barça, necesitado de lateral izquierdo, se quedó mirando. La temporada 2026/27 arrancó con esa herida abierta y con una pregunta incómoda: ¿cómo se explica que el club que presume de cantera deje escapar a un internacional español en su posición más débil? La respuesta que circula en los mentideros es la del fair play financiero. El Barça, según el vicepresidente económico Ferran Olivé, tiene un excedente de solo 3-4 millones y está obligado a vender para fichar. La operación Cucurella, a precio fuera de mercado, solo la firman clubes estado, según un comentario del foro.
El fichaje de Cucurella y el relato del club estado
La llegada de Cucurella al Real Madrid por 60 millones más 20 de salario anual se convirtió en el primer tema candente de la temporada. En el entorno culé se argumentó que el Barça no podía competir con esas cifras y que la operación respondía a la lógica de un club con recursos ilimitados. El debate derivó hacia el fair play: el Barça, con un límite salarial ajustado, no podía igualar la oferta. La pregunta que quedó flotando es si el club debería haber priorizado esa posición con una venta previa, como la de Balde o Koundé, que nunca se materializó. La sensación de oportunidad perdida se mezcló con la ironía hacia el rival: «ya puede decir el Madrid que ha llevado un jugador a la selección».
Julián Álvarez: de objeto de deseo a bluff sobrevalorado
El nombre de Julián Álvarez dominó buena parte de la pretemporada. Se habló de ofertas cercanas a los 100 millones e incluso de 150. El delantero argentino, señalado por su bajo rendimiento en el Mundial, generó división. Un sector sostenía que su precio lo convertiría en un lastre y que no mejoraba a Ferran Torres. Otro recordaba que en el Atlético estaba atado por un sistema defensivo y que en el Barça de Flick podría explotar. La balanza se inclinó hacia el rechazo cuando el jugador no marcó en un amistoso contra Jordania. La frase que resume el consenso: «no mejora a Ferran». El club nunca formalizó una oferta y el debate se cerró en falso.
El Mundial y el papel de Ferran Torres
El Mundial de selecciones, que coincidió con el arranque del hilo, sirvió de escaparate para varios jugadores del Barça. Ferran Torres fue señalado como uno de los grandes beneficiados: sus goles con España revalorizaron su figura y acallaron las críticas. La paradoja fue que el mismo jugador que en el Barça era discutido se convirtió en héroe nacional. El debate sobre su renovación se aceleró. Mientras, Lamine Yamal, señalado por su bajo estado de forma tras el torneo, generó preocupación. La pretemporada evidenció que el equipo necesitaba un nueve, pero el mercado ofrecía pocas alternativas a precio razonable.
El inicio de liga: 33 goles en 7 partidos
El Barça de Flick arrancó la liga con una pegada histórica: 33 goles en 7 partidos. La efectividad en casa, sin embargo, fue calificada de «castaña» por algunos, que veían ocasiones desaprovechadas. El juego combinativo, con Cubarsí, Rodri, Pedri, Lamine y Olmo, fue descrito como un híbrido entre el Bayern de Flick, el City de Guardiola y el PSG. La superioridad en posesión, presión y ocasiones era abrumadora. El debate se trasladó a la efectividad: ¿es sostenible ese ritmo? La respuesta de los más escépticos: «el día que tengan una efectividad alta cara a gol se cascan 10 en un partido».
La defensa: lesiones y la urgencia de un central
La plaga de lesiones golpeó la zaga. Eric García, Koundé y Christensen cayeron, dejando a Gerard Martín como central de circunstancias. Su actuación ante el PSG fue calificada de «esperpento». La conclusión fue unánime: hace falta un central zurdo con experiencia en enero. El danés Christensen, propenso a las lesiones, fue señalado como un riesgo. El equipo compitió con siete defensas y Balde como figura residual. La pregunta que quedó en el aire: ¿por qué no se fichó a Porro y Laporte en verano? La respuesta que circuló: sin ventas previas, no había margen.
El PSG y la brecha europea
La derrota ante el PSG en la fase de grupos dejó un sabor agridulce. El Barça dominó en posesión, presión y ocasiones, pero falló en la finalización. La defensa concedió en jugadas a balón parado. Joan García, el portero, fue el mejor del partido. La lectura que se impuso: el equipo compite, pero le falta un plus en Europa. La eliminatoria quedó abierta y el debate sobre si Flick debe rotar más en liga para llegar fresco a la Champions se instaló. La frase que resume el momento: «nos faltó Julito Álvarez para tener un Tom Brady en cada sector del campo».
El caso Lamine y la exigencia sobre los jóvenes
Lamine Yamal, tras un Mundial discreto, llegó a la pretemporada sin chispa. Las críticas se centraron en su estado físico y en su vida personal. La comparación con Gordon, que había jugado el Mundial entero, fue inevitable. El debate sobre si el club debe protegerlo o exigirle más se abrió. La respuesta de los defensores: «lleva diez días de pretemporada». La de los críticos: «es un profesional que debe cuidarse». El caso Lamine se convirtió en el termómetro de la exigencia sobre los jóvenes talentos.
El fair play y el mercado de enero
El vicepresidente económico, Ferran Olivé, confirmó que el Barça tiene un fair play positivo de solo 3-4 millones y que para fichar en enero debe vender. La noticia desmontó las expectativas de refuerzos invernales. El nombre de Gabriel Jesús, por 10 millones, surgió como solución low cost. La operación se cerró y el brasileño llegó como séptimo atacante. El debate sobre si era suficiente para competir por la Champions se mantuvo. La conclusión: el Barça de Flick es un equipo en construcción que necesita tiempo y paciencia.
El dato que descoloca: con 33 goles en 7 partidos, el Barça lidera la liga con seis puntos de ventaja sobre el segundo. Y aún así, la sensación es que falta algo. El mercado de enero dirá si el club acierta.