Del petardazo al «no va a pasar nada» y al 5% de pensiones
El hilo se da la vuelta. Dos tramos poniendo fechas y aquí gana la rendición: kalamar dice que eso de «no va a pasar nada» es justo lo que va a pasar, que ese tiempo «se fue como lagrimas en la lluvia», que la generación de relevo se perdió y que quedaremos unos viejos a los que se tratará de extremistas mientras el hegemon no cambie de lado. Bomba Mono lo baja al suelo: el lunes toca madrugar
para ir al remo y ser un poquito más pobre. Rory B Bellows zanja: «Ambiente raro hay desde 2008...».
Qué se ha sabido
fvckCatalonia concreta de dónde le viene el tufo: no de Twitter, sino de la tele generalista francesa. Reportajes sobre franceses que cruzan a Irún a echar gasolina, deuda y subida de tipos cada día en BFMTV, y el recuerdo de cuando Bayrou, siendo primer ministro, dijo que el país se había arruinado para contentar a los Boomers.
zapatitos le devuelve el marco. Cuenta que el trasiego de franceses por la muga para comprar en Irún y Hondarribia viene de siglos, que ya había pactos entre pueblos para cruzar el Bidasoa incluso en guerra, y que la economía de la zona dependía de eso.
jotace mira el calendario y lo cifra: el año que viene las pensiones subirán un
5% «si te descuidas» y habrá cascada de jubilaciones anticipadas al
30 de diciembre para pillar esa revalorización.
Antiglobalismo apunta a octubre, «mes santo en burbuja», y pega sin más el texto italiano de una declaración de guerra: «UN'ORA SEGNATA DAL DESTINO...». Eltwa Tson juega con la palabra del tramo: más que estanflación, esto es una «ESTAFLAción».
Entran dos vídeos de YouTube en el tramo:
Y dos mensajes se quedan en nada: Discrepante Libre con un «LLá?» y hiiuuuu45 con un enlace a x.com sin comentario.
Dónde está la bronca
La primera, por la frontera. fvckCatalonia pone el cruce de franceses a echar gasolina como síntoma; zapatitos responde que es de siempre: «Mucho ruido por algo que siempre ha sido habitual en esa zona simplemente se va adaptando».
La segunda es la de las piedras, que sigue viva. fueracensura dice que por su zona a eso se le llama guijarros y que solo ha oído «canto rodado» para traducir a los Rolling Stones; que no tiene TikTok y que le tiren a la basura. macready añade que se usan para decorar jardines, paisajismo y «demas artes oscuras... (y para lanzarlas son las mejores.)». kame-jame opina que deben pesar mucho y encarecer el transporte, y que ve más probable una sopa de cucarachas y algas venenosas.
La tercera es sobre quién mira. gentileza no gentil sostiene que a la mayoría acomodada le da exactamente igual mientras a ella le vaya medio bien, y que «El foro no refleja la realidad». jotace va en la misma línea por el otro lado: carreteras petadas, coches nuevos, bares y centros comerciales llenos, furgos de reparto
on fire. Ninguna señal.
Y Breadface deja una cita pendiente para el miércoles: «Me paso el miércoles para ver como recoges tu owned».
Quién dice qué de sí mismo
Un participante enumera lo que es —ateo, anarquista, parado, artista degenerado, entre otras etiquetas— y concluye que, haga lo que haga, tendrá enemigos en cualquier bando. hartman4 recuerda a Máximo Décimo Meridio: «a mi señal ira y fuego». Sociopata integrado zanja: «El nadapasismo manda». jorobachov dice que a él que le den un piso y que no piensa pasar el escenario post-apocalíptico en la alcantarilla.
Qué cambia respecto a antes
El plazo se estira. De las 72 horas se pasa a octubre, al «En cuanto empiece el frio» de Chino Cudeiro y al año que viene de las pensiones. Nadie retira la amenaza, pero la emergencia baja de intensidad.
brunstark la cambia de escala: hace 100 años el petardazo era seguro, ahora apuesta por la extinción.
Y aparece una tesis que no estaba: la guerra como ajuste de cuentas. Un participante la plantea como la ocasión de liquidar cargos y fortunas. Sin pruebas, como el resto.