Yo no repruebo nada, esa es tu mirada sobre los hechos.
Todo el mundo sabe que quien manda es el capital, y si para ello necesita trabajadores que vas a sostener tú vía impuestos porque el empresario no quiera pagar lo que debe a los de su país y prefiera romper la oferta y la demanda nacional, pues es su problema. Todos sabemos lo que conlleva esto, pues tendrán que asumirlo.
Recuerda que los alquileres los pagan españoles que dicen creer en la unidad nacional, con tal de tener el sueldo a costa de la seguridad y de llenar los barrios y ciudades.
Sólo nos importa el "qué hay de lo mío", y así nos va.
No, no, cuidadito, a mí tú no me pones ni sarracena ni virtuoso.
Llevo tres décadas enteras luchando contra el veneno buenrollista.
Ahora algunos os habéis sacado de la chistera que si han sido los empresarios. ¿Para bajar qué sueldos exactamente? ¿Los de camarero y cuidadora? ¿Y qué empresario pide trabajadores extranjeros para bajar sueldos? No, no, chaval.
Es la izquierda sarracena la que siempre ha protegido esta idea fundamental. «Es que vienen a hacer los trabajos que no queremos hacer». Luego que si no hay razas, que si no hay nación.
Un empresario no se mueve si el pueblo elige leyes que le impidan hacer lo que quiere (en el caso hipotetiquísimo que planteas).
Pero el pueblo elige comprar la culpabilidad blanca y el mito del buen nativo: todo blanco es malo, toda cultura occidental mala, todo extranjero bueno, hemos sido esclavistas y colonizadores y nancy, los necesitamos para pagar pensiones. El problema es mucho más allá de politiqueo o mercado laboral. Es puramente espiritual.
Toda esa ideología sarracena. Quitas ese substrato y no hay inmi gración, por mucho que el empresario lo deseara (en el hipotético caso, repito). El problema es arrebatarle al pueblo su alma, su identidad, y dejarlo a la intemperie social.
No es el capital, es la sarracena de un pueblo. La sarracena del pueblo es el sistema inmunitario. Lo destruyes y toda clase de microorganismos campan a sus anchas hasta que muere.
Te aseguro que, cuando vengan robots que hagan «los trabajos que no queremos hacer», los forasteros van a seguir entrando A PALADAS, y la IZQUIERDA seguirá INVENTANDO razones por las que esto debe ser así. Que si nuestras empresas roban en África (en este caso son mis empresas, vaya), que si hemos sido colonizadores, que si hemos hecho daño, lo que sea.
Una célula es una célula porque hay una membrana que la divide del exterior. Los antifronteras, los del «tú eres de donde cotizas», esos eliminan fronteras, luego la célula muere. Los proponentes de las fronteras abiertas, no es necesario discutir en qué espectro político están. Mira cómo cortizan los orgánulos cuando se deshace la membrana celular.
Que tú trates de retorcer la narrativa y ajustarla a tu marco de «el capital» es un error.