Entran en Wikileaks y el vídeo no aparece: el hilo se rompe
Alguien va a comprobar la filtración y vuelve con las manos vacías. Pega la dirección de la sección de filtros de Wikileaks y lo resume en dos líneas: entra, no lo ve, pide un enlace que no sea un tuit. No aparece ese enlace. Y a partir de ahí el hilo deja de discutir el alunizaje y se dedica a ajustar cuentas con quien lo puso.
Qué se ha sabido
La comprobación queda en el hilo con su dirección:
la sección de filtros de Wikileaks, donde no hay rastro del material. La autora del post original aparece a media tarde para desmarcarse. Si lo subió, dice, fue por desconocer el vídeo de Wikileaks, y le pareció interesante. Punto. Lo escribe así, con dos mayúsculas y exclamaciones.
hastaloswebs2012 se ha tragado un vídeo entero para listar lo que sale dentro: metraje de entrenamientos de tripulaciones, filmación de los paseos lunares del 14 al 17, secuencias de la película
Capricornio Uno —helicópteros Hughes incluidos—, vuelos parabólicos en 707, pruebas del LLRV, una cámara filmando el ascenso del 14, imágenes de la tripulación del Apolo 1, el paseo del 11 y planos del Block 1. Con ese inventario sostiene que el montaje se explica solo.
Usuario234 mete el espejo retroreflector que quedó en la superficie y con el que se mide la distancia Tierra-Luna. Pregunta si el que difunde la filtración sabe algo de eso.
Freedomfighter no va por ahí. Si Rusia y Estados Unidos están bajo las mismas manos, que Moscú reconociera el alunizaje no prueba nada. Y enlaza
un artículo de 2011 sobre cuando los rusos descubrieron los orígenes judíos de Lenin como ejemplo de lo que llama teatro globalista. Lammero resume ese mismo argumento en una línea y lo cierra con su propia etiqueta.
Eshpañavabien responde a una captura reproduciendo el menú de velocidades de un reproductor —
0,25x, 0,5x, 1x, 2x— y pregunta si quien lo puso revisó lo que subía. Hay también quien recuerda que en otro hilo ya se avisó de que esto era un montaje.
Dónde está la bronca
El hilo ya no discute el alunizaje; discute a quien lo trajo. Una parte pide fuente comprobable y se topa con que no hay ninguna: quien abrió el tema acaba admitiendo que no conocía el vídeo. La otra se defiende mal, porque tampoco aporta documento. Ahí salta la bronca gruesa, con una ristra de mensajes que descalifican a la fuente original en vez de discutir el dato. Se le reprocha, entre otras cosas, haber ido borrando de su web lo que publicaba.
Un segundo choque reabre el argumento de la URSS. Un participante pregunta cómo se explica que Moscú nunca hiciera público el supuesto timo. La respuesta de otro no busca pruebas: sostiene que ambos bloques responden a los mismos intereses, así que el reconocimiento soviético no vale como verificación. Ahí el hilo se parte entre los que exigen documento y los que responden con estructura oculta, que no se puede comprobar de ninguna manera.
Un tercer frente es el vídeo. Unos lo diseccionan plano a plano para demostrar que es un reciclaje de metrajes conocidos; otros se limitan a decir que, si lo comparte cierta cuenta, algo habrá. Y por debajo aparece una pregunta incómoda para todos: qué hace esta gente, de qué vive, si madruga. Nadie la responde.
El reproche a la fuente se cuela en casi todas las respuestas, con el añadido de que el propio mensaje compartido ya venía con correcciones de contexto encima. La autora del post cierra su intervención con un «punto» y desaparece.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es quién sostiene el relato. El post original queda desactivado por su propia autora, que reconoce que no había visto el material de Wikileaks. El peso se desplaza del documento inexistente a la persona que lo difundió, y ahí el hilo se encona.
Entra un contraargumento nuevo que nadie había puesto sobre la mesa: el espejo retroreflector y la medición de la distancia Tierra-Luna. Y entra el desglose del vídeo, con la lista de metrajes que, según quien lo revisó, están reutilizados de entrenamientos, de la película
Capricornio Uno y de misiones posteriores.
La predicción que se cumplió es la de la primera página: la prueba no aparecía. La que queda por ver es la de quien augura que el siguiente paquete vendrá con la Tierra plana o hueca. De momento, el tramo acaba sin documento y con el hilo discutiendo de la fuente, no del alunizaje.