El hilo se parte en dos: los tresmiles de Tonuel contra el guano de Claca
El hilo arranca con el Ibex en
+54 pipos en la apertura del 1 de octubre. Debianita toma sitio y suelta que esto va a petar. Gabacho avisa de que los cargadores de cortos están listos. Pepitoria recuerda que los días 1 suelen ser alcistas. Y a partir de ahí, el foro se convierte en un campo de batalla entre los que esperan el desplome y los que ven una distribución lenta que no rompe nada.
Qué se ha sabido
El 1 de octubre, Repsol y Sinopec anuncian su alianza en Brasil. La acción de Repsol salta de
18,89 a
20,05 y el sector energético sube un
3% en preapertura. Chameleon lo detecta antes que nadie. Ese mismo día, Zuloman cierra cortos en
10405 con pérdida brutal de comisiones y cero pipos, y reabre en
10455. Pollastre deja sus niveles: suelo en
10.307-10.361, techo en
10.681,3, proyección de cierre en
10.458.
El 4 de octubre, Zuloman se equivoca: quería abrir cortos y abre largos en
10390 por no fijarse en la orden. Mulder publica su análisis de volumen: los leoncios han vendido, el saldo diario es negativo, y la única hora de piloto automático ha sido a las 14. El 5 de octubre, Pollastre acierta el cierre con un error de
+7,1 pips frente a su proyección de
10.369,9. El contado cierra en
10.377.
El 6 de octubre, el euro toca
1,383 y Claca avisa de que si supera ese nivel se va a
1,404. El crudo Brent toca los
85 dólares. El oro marca nuevo máximo en
1.351$. Ese mismo día, Zuloman abre el último cargador de cortos en
10605. El 7 de octubre, el Ibex sube
140 puntos en la apertura. Zuloman cierra cortos con miedo. El euro ya está en
1,391.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, Tonuel insiste en que «será en Octubre», concretamente el viernes 15, día de vencimientos. Por otro, Claca sostiene que las manos fuertes están distribuyendo desde hace semanas y que las gacelas asumen el mando capitaneadas por la euforia. «Las manos fuertes venden sin prisas y las gacelas compran, de ahí las subidas», explica. El destino, dice, es el mismo: una pillada monumental.
Zuloman, mientras tanto, navega entre ambos bandos. Reconoce que su bolita de cristal ha fallado dos días seguidos y la manda al taller. «Ya me veo en resistencia zulomanica numantina con el mercado en contra», escribe. Pollastre le responde con ironía: «¿Estás seguro de que esta mañana no has cogido por error una bola de petanca?». La discusión deriva en un intercambio sobre patrones. MarketMaker suelta que los patrones cambian para despistar sistemas automáticos. Mulder pregunta qué es exactamente un patrón. MarketMaker responde con un ejemplo numérico: «2-4-6-8-6-4-2... a que sabéis cuáles son los siguientes números».
Qué cambia respecto a antes
La predicción del desplome en octubre no se ha cumplido todavía, pero el tono ha cambiado. Ya no se discute si el Ibex va a petar, sino cuándo y cómo. Claca introduce el concepto de distribución: las manos fuertes venden sin prisa mientras las gacelas compran. Benditaliquidez aporta un dato: la confianza de las manos fuertes en el S&P 500 bajó el viernes tras
45 sesiones sin moverse, algo que no había pasado nunca desde 1995. Sintak da una fecha: el 8 de noviembre, con una fuerza bajista inusitada. Muertoviviente se pone largo apalancado al máximo y espera el
11.500. El hilo ya no espera el guano: espera a que alguien se equivoque.
La cronología del miedo
El 1 de octubre, Zuloman cierra cortos en
10405. El 4, abre largos por error en
10390. El 5, Pollastre clava el cierre con
7,1 pips de error. El 6, Zuloman abre cortos en
10605. El 7, el Ibex sube
140 puntos y Zuloman cierra con miedo. Cuatro días, cuatro operaciones, y el índice sigue en el mismo rango. La profecía no falla por exceso de caída: falla por aburrimiento.