Robopoli, los visillos y el duro arte de la negociación.
Parece que ya has cometido el error de dejar que el propietario adivinara que te has enamorado de la casa. Punto negativo.
Espero que no hayas dejado entrever que dispones de más dinero del que ofreces.
Intenta tú conocer las flaquezas del vendedor. Su situación económica, si necesita con urgencia el dinero, si va mucha gente a ver la vivienda, otras ofertas que le hayan hecho.
Dar un paseo por los alrededores con las niñas, que generan confianza sobre todo en las muyer, y hablar con los vecin@s. Mejor si hay algún parque al lado y algún abuelete con los nietos, te acercas y preguntas si se vende algo por la zona, quién lo vende, por qué lo vende, si tiene prisa por hacerlo, si tiene algún descendiente con problemas económicos...
Tomarte algo en el bar de al lado y preguntar en voz alta para que oigan los parroquianos también puede funcionar. Si ves que alguien dice algo interesante, págale una ronda, si se emborracha mejor que suelta más. Incluso así puedes enterarte de algún otro posible vendedor por la zona que no ha puesto aún la casa en venta.
Panaderías, carnicerías y similares son buen sitio para preguntar. Las marujas si quieren largan de lo lindo sobre los vecinos. Ahí es mejor que se infiltre tu muyer.