1.- Al entrar en vigor los dos decretos de la vivienda, la incertidumbre para los propietarios de viviendas alquiladas aumenta desproporcionadamente.
2.- Los pequeños propietarios no disponen de recursos para mantener mucho esta situación. Algunos optarán por continuar y arriesgarse, algunos por cerrar la vivienda y esperar a que esto pase y un tercer grupo, posiblemente el más grande, acabe por decidir vender sus inmuebles.
3.- Los fondos de inversión inmobiliaria también resultan afectados pero disponen de más recursos para aguantar a que escampe la tormenta.
4.- Aumenta el número de viviendas en venta, cae el precio y llegan los fondos de inversión inmobiliaria para comprar a un precio un poco por encima de lo que no pueden pagar la mayoría de las familias y gente joven.
5.- Tras unos años, la mayoría de la vivienda en alquiler ya pertenece a los fondos buitre y ya se puede reformar la legislación para volver a favorecer a los caseros.
2.- Los pequeños propietarios no disponen de recursos para mantener mucho esta situación. Algunos optarán por continuar y arriesgarse, algunos por cerrar la vivienda y esperar a que esto pase y un tercer grupo, posiblemente el más grande, acabe por decidir vender sus inmuebles.
3.- Los fondos de inversión inmobiliaria también resultan afectados pero disponen de más recursos para aguantar a que escampe la tormenta.
4.- Aumenta el número de viviendas en venta, cae el precio y llegan los fondos de inversión inmobiliaria para comprar a un precio un poco por encima de lo que no pueden pagar la mayoría de las familias y gente joven.
5.- Tras unos años, la mayoría de la vivienda en alquiler ya pertenece a los fondos buitre y ya se puede reformar la legislación para volver a favorecer a los caseros.
