Trump aplaza 5 días los ataques a Irán y Teherán lo llama farol
Trump lanza un ultimátum de 48 horas sobre Ormuz. Si Irán no abre el estrecho, dice, va a "obliterar" sus centrales eléctricas, empezando por la más grande. Jgrr coloca el mensaje literal en el hilo. Horas después llega la vuelta:
cinco días de aplazamiento. "Posponer todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes", cita mazuste. Irán lo niega todo. "No se han llevado a cabo negociaciones con Estados Unidos", zanja Ghalibaf vía Tasnim. Y el Brent se da la vuelta en minutos.
Qué se ha sabido
La Casa Blanca dice que hubo conversaciones "muy positivas y productivas" con Teherán.
Con quién, no. Trump suelta que Whitcoff y Kushner participaron en las negociaciones la noche anterior. Desde el parlamento iraní lo desmienten y un cargo de seguridad añade a Tasnim que la negativa a atacar la red eléctrica vino "después de que las amenazas del ejército iraní ganaran credibilidad".
El baile con los mercados es la parte visible. El anuncio gira todos los índices y deja al
Brent cayendo un 9%. Un rato más tarde vuelve por encima de los 100. Hay quien lo ve como una jugada de fin de semana. Garrapatez lo resume:
5 días de tregua para llegar al viernes vivo y bombardear el sábado con las bolsas cerradas.
Iran dice que la 73.ª y la 75.ª ola de la operación "Verdadera Promesa 4" ya golpearon objetivos israelíes y estadounidenses. Arad y Dimona vuelven a aparecer en los partes.
Del lado israelí, el puente de Qasmiyeh, que cruza el Litani, queda tumbado y el presidente libanés, Joseph Aoun, lo lee como "preludio de una invasión terrestre". El ministro de Defensa, Israel Katz, anuncia demoliciones al sur del río. Ehud Barak suelta ante el Canal 13 que Israel no sabe terminar sus guerras. Un civil israelí muerto en el norte, Ofer Moskovitz, muere por fuego de artillería de su propio ejército.
En energía, Australia sale en todos los recortes.
147 gasolineras sin combustible, seis petroleros cancelados, y un participante traduce el fondo: producen menos del 10% del diésel que consumen. Eslovenia raciona a 50 litros por conductor y 200 para empresas. En Australia, según se pega, empiezan a robar gasolina de coches aparcados. POLITICO añade que Vietnam, Bangladesh y Filipinas agotan reservas en tres semanas. Vietjet cancela vuelos con Japón en abril.
El CEO de Lockheed Martin promete mil millones en misiles tras el empujón de defensa de Trump.
En el apartado naval, el Gerald Ford llega a la bahía de Souda para reparaciones. Se estima que estará fuera de servicio 14 meses. El Reino Unido despliega defensa aérea de corto alcance en Baréin, Kuwait y Arabia. Economía paralela a los misiles: Bloomberg calcula que la producción iraní de petróleo está en su nivel más alto en 46 años y que vende a precio récord. Se confirma una tasa de hasta
2 millones de dólares por buque para atravesar Ormuz. Y los mediadores —Turquía, Egipto y Pakistán, según Axios— siguen pasándose mensajes entre Washington y Teherán.
Dónde está la bronca
Se parte en tres. Un grupo se lo cree: si Trump aplaza, está perdiendo; si pierde, Irán gana. Ascopénico lo dice sin rodeos. Otro avisa de que todo es una maniobra de calendario. Seronoser apunta que el crudo ya está de vuelta por encima de los 100 y que "el mercado no se lo cree mucho". Un tercer bloque, más pequeño, sostiene lo contrario: que Trump gana tiempo para mover 4.500 marines hacia Ormuz y preparar el desembarco. La clave del choque es un dato que nadie sabe quién maneja: quién es el interlocutor iraní con el que dice hablar la Casa Blanca. Un forero recuerda que un funcionario israelí ha apuntado a Ghalibaf. Makko avisa de lo contrario: que abrir ese canal sirve para trazar al negociador y "cargárselos a todos".
Salamandra entra en el fondo: que Irán tiene detrás a Rusia y China desde el día uno, y que el final del petrodólar es lo que está en juego. Trajanillo responde que no exageremos y que si Rusia quisiera, cerraría el grifo una semana. No se ponen de acuerdo, pero el hilo se mueve entre esas dos aguas.
Qué cambia respecto a antes
El escenario "meses" se consolida. Entra un asunto nuevo: el paso de Ormuz ya no es solo bloqueo, es peaje, y con una cifra concreta por barco. Aparece un dato que nadie usaba: la propia producción iraní subiendo mientras medio mundo se queda sin reservas. Y entra una lectura nueva del ataque a Dimona — que no fue un misil cualquiera sino un Fattah con motor de segunda fase, con análisis técnico cruzado entre foreros que comparan firmas térmicas y discuten si se trata de un Khorramshahr-2 o un planeador hipersónico.
La predicción de Namreir para la apertura de mercados — un alza del 8% al 10% — no se cumple: el Brent se hunde y luego recupera. Su segundo escenario —que solo quedan ataques nucleares tácticos o destitución de Trump— sigue sobre la mesa. La advertencia de Trump sobre 48 horas se convierte en cinco días sin que nadie sepa bien qué se va a negociar, con quién, ni sobre qué.