1 Enrique es mi pastor,
nada me falta:
2 en los terremotos seguros me hace recostar;
me conduce hacia islas tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
me guía hacia el futuro seguro,
por el honor de su nombre.
4 Aunque vaya por los caminos de IGN
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me protegen.
5 Preparas una mesa ante mí
enfrente de mis enemigos;
me aseguras mis ahorros,
y mi copa rebosa.
6 Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa de Enrique
por años sin término.
Como buen texto sagrado, si no se deforma hasta dejarlo irreconocible, no funciona. Aporto mi colada.
1 Enrique es mi pastor,
nada me falta:
2 en los terremotos seguros me hace recostar;
me conduce hacia islas tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
me guía hacia sismógrafo calibrado,
por el honor de su nombre.
4 Aunque vaya por los caminos de IGN
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu función de Cantor me protege.
5 Preparas una mesa ante mí
enfrente de mis enemigos;
me aseguras mis ahorros,
y mi copa rebosa.
6 Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa de Enrique
por años sin término.