Yo no sé cómo este hombre ha podido permanecer tantos años en el sector doblaje, tanto en Madrid y especialmente en el sector de Barcelona, donde la mayoría son de izquierdas e incluso independentistas los que son naturales de allí.
Incluso sé de algunos de sus compañeros de profesión, como Vicente Gil, que no compartirían su postura política por no ser de Podemos y defender la política del PP.
Y no me digan que la política no es influyente a la hora de dedicarse a la profesión porque al gran actor de doblaje Juan Manuel Soriano (1921-1995) le obligaron a dimitir de RNE en 1985 (gobierno de Felipe González) solo porque en su juventud había pertenecido a Falange Española.