Gobierno inyecta 150 millones extra en centros para MENAs: la factura total se acerca a los 830 millones
El Ejecutivo acaba de aprobar una partida adicional de 150 millones de euros para los centros de acogida de menores extranjeros no acompañados (MENAs), según adelantó Okdiario. Con esta inyección, el presupuesto global destinado a este fin asciende ya a 830 millones de euros, una cifra que, a juicio de varios analistas, solo refleja el coste directo. Las estimaciones extraoficiales sitúan el número de MENAs en España entre 15.000 y 20.000, lo que arroja un coste por menor superior a los 40.000 euros anuales. Pero el debate va más allá del gasto inmediato.
El agujero oculto de los costes indirectos
Más allá de la cifra presupuestaria, los críticos señalan que los costes indirectos -sanidad, educación, prestaciones sociales- disparan el impacto económico real de la inmigración. Algunos cálculos apuntan a que el lastre total podría alcanzar «decenas o cientos de miles de millones», al incluir las cargas asistenciales de los millones de inmigrantes ya instalados. Sin embargo, esta visión choca con la perspectiva de quienes defienden que la llegada de población joven incrementa el consumo y, por tanto, los ingresos fiscales. En un contexto de productividad creciente y menor necesidad de trabajadores para mantener el PIB, la inmigración masiva se presenta como un estabilizador económico para el Estado.
Dos lecturas del mismo fenómeno
Por un lado, la corriente más crítica alerta de que el gasto en MENAs es solo la punta del iceberg: cada menor requiere atención residencial, educativa y sanitaria, y al cumplir la mayoría de edad muchos engrosan las listas de desempleo o economía sumergida. Por otro, una visión más sistémica sostiene que el binomio Estado-capital se beneficia de una población dócil que consume y paga impuestos sin exigir derechos, especialmente cuando el sistema de bienestar está en fase terminal. Ambas posiciones coinciden en que el modelo actual es insostenible sin cambios estructurales.
El tiempo dirá si los 150 millones anunciados son un parche o el preludio de una escalada imparable. Lo cierto es que, con la demografía en contra y la presión migratoria al alza, la factura promete seguir engordando.
Debates relacionados en el foro