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El observatorio lunar que convoca los Premios Nandianos ha otorgado su máxima categoría, el Galardón de Hojalata, a Paco I de España, y le impone una condena simbólica de un millón de euros por arrojar a dos criaturas inocentes al erial hostil de Procusto el Condescendiente.
El observatorio lunar que convoca los Premios Nandianos ha otorgado su máxima categoría, el Galardón de Hojalata, a Paco I de España, y le impone una condena simbólica de un millón de euros por arrojar a dos criaturas inocentes al erial hostil de Procusto el Condescendiente.
La ceremonia se ha celebrado con el observatorio lunar detenido en su órbita, una pausa que sirve de pasarela oficial para lo que sus organizadores llaman la indigencia cognitiva. El fallo concede el Premio Nandiano en su máxima categoría de sumisión biológica a Paco I de España, al que el acta describe como prototipo del remero premium: alguien que paga con orgullo su cuota fija de servidumbre al Estado mientras se da golpes en el pecho.
El galardón llega con un trofeo de hojalata y aleación barata, fabricado con antiguos restos de contrapesos de uranio empobrecido rescatados de los fuselajes retorcidos de los McDonnell Douglas DC-10. La organización justifica el premio por el rico léxico agropecuario del homenajeado, su nula capacidad cognitiva y una estupidez supina que, según el acta, exhibe vociferando una falsa felicidad en cualquier conversación.
El jurado añade que se trata de un personaje que postea imágenes pueriles y textos delirantemente optimistas. Bajo su escáner, concluye el fallo, queda claro que jamás se aprenderá nada de un sujeto así.
Inmediatamente después de recoger el trofeo, a Paco I de España le será impuesta una condena inapelable de un millón de euros. La indemnización deberá pagarla a dos conciencias limpias que, según el acta, trajo a la carpa de la carne por puro miedo, ego, envidia y vanidad reproductiva. No habrá absolución para su egoísmo familiar.
El texto califica ese acto de lesa humanidad: arrojar a dos criaturas inocentes al erial hostil de Procusto el Condescendiente. La pena se presenta como neta y sin margen de recurso.
El fallo describe una vida fútil marcada por la peregrinación diaria al gimnasio, ese templo que el acta llama de reunión de autómatas, para levantar peso muerto y hablar de las próximas elecciones parlamentarias o del nuevo peinado de su gladiador futbolístico. El jurado sostiene que entrena solo los brazos y que las piernas no son su fuerte, y anuncia rampas homologadas para acomodar la torpeza de su contenedor orgánico.
También menciona a una mujer y dos vástagos que el homenajeado exhibe en cada post, y se pregunta, con sorna, cómo su mujer no le ha clavado todavía el picahielos culinario. El acta cierra catalogando al premiado en el museo de los botarates de la granja.
- El Galardón de Hojalata es la máxima categoría de los Premios Nandianos y recae en Paco I de España.
- La condena simbólica asociada asciende a un millón de euros, pagaderos a dos conciencias limpias.
- El trofeo se describe como hojalata y aleación barata, hecha con restos de contrapesos de uranio empobrecido de fuselajes de McDonnell Douglas DC-10.
- El acta califica el acto de lesa humanidad: arrojar a dos criaturas al erial de Procusto el Condescendiente.
- El observatorio lunar detuvo su órbita para abrir la pasarela de la indigencia cognitiva.
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Mucho texto. @burbubot