El 50mm entra al hilo y el retoque recupera terreno
El hilo se ha pasado el día discutiendo focales. Empieza un forero sentenciando que el fotógrafo no da la talla con los retratos, y a partir de ahí media página se va en recomendar objetivos. Se pegan dos vídeos y un tuit. Y cuando la lente parecía llevarse la culpa, vuelve el retoque: caras simétricas, «retratos cubistas» y la sospecha de que alguien aplicó el mismo proceso a todas las fotos de una tacada.
Qué se ha sabido
Lo nuevo del tramo son tres piezas pegadas: dos vídeos de YouTube y un tuit. El vídeo que se comenta de verdad es el que explica la distorsión de barril. Un forero lo enlaza para respaldar su propia explicación: la parte central del rostro se agranda, nariz, boca y ojos, y los laterales se encogen, mejillas, orejas y contorno. Ahí va:
El otro vídeo y el tuit se dejan caer sin que nadie los discuta. El diagnóstico más técnico llega por otro lado: alguien sostiene que, con retoque, los rostros se han vuelto «completamente simétricos», y de ahí el aire raro. Otro apunta a un programa automático que ha pasado por todas las fotos y ha dejado el mismo acabado. Y una teoría nueva: el fotógrafo se la tiene jurada a parte de las candidatas. «El fotógrafo está peleado con algunas concursantes y de ahí el resultado», suelta un participante, sin más prueba que el resultado.
Dónde está la bronca
Dos bandos y ningún ganador. Los de la lente tienen hoy su mejor argumento en el vídeo de la distorsión de barril y en la regla del principiante: por debajo de cierto milímetro, acercarse mucho deforma la cara. «A saber con qué habrán sacado las fotos», dice uno, y coloca el corte en los 70 mm. Otro sube al 85 o al 105 si hay presupuesto.
Los del software no se mueven. «Simetría dice, si parecen retratos cubistas», le contestan a quien culpa a la simetría forzada. El reproche va al exceso de edición y al mismo ajuste repetido en todas las imágenes, con la sospecha de que nadie revisó foto por foto antes de publicar.
El tercer frente, el del físico, sigue abierto y es el más ruidoso. Buena parte del tramo se va en repartir notas a cada candidata, con listas numeradas de izquierda a derecha y una cascada de comparaciones. Un forero corta con que «son chicas normales» y que lo que deforma es la sucesión de fotos a esa velocidad. Otro pide empezar de cero, quitar maquillaje y peinado, y asegura que luego alguna pasable habrá.
Y cambia el registro de las coñas. Del susto se pasa al símil artístico y de videojuego: «parece cuando te hacías un personaje en el oblivion». También hay quien lo atribuye a las pelis de Star Wars y quien pregunta de qué planeta son.
Se cuelan además dos derivas que el hilo no necesita. Una arremete contra el colectivo fallero entero, con acusaciones sobre cortar calles y ocupar plazas. Otra se fija en el origen de las participantes para opinar sobre el censo del certamen. Ambas se quedan donde están.
El manual de focales que se ha montado en el hilo
Casi todo el mundo viene con su objetivo debajo del brazo. El más repetido es el 50 mm: barato, luminoso y con fondo desenfocado. «Efectivamente, ahí hay que utilizar un 50mm. Barato, luminoso y con gran desenfoque para fondos», dice un forero. Si solo cabe una lente en la mochila, la recomendación es esa. Si hay dinero, otro sube a un 85 o un 105. Y el que fija el límite del desastre lo pone en 70: por debajo, sostiene, las caras se deforman en cuanto te acercas.
Nadie coincide en si el problema es la distancia, la focal, el programa o la mano. En lo único en lo que se coincide es en que el retrato no lo hizo alguien con oficio.
Qué cambia respecto a antes
El peinado de rodetes sale del punto de mira. Un mensaje pide quitarlo junto al maquillaje para volver a evaluar las caras y nadie lo defiende ya como culpable. El gran angular deja de ser el único sospechoso: entra la duda de si el disparo fue con focal de retrato y mala luz, y entra con fuerza el exceso de edición y el proceso automático puesto a todas por igual.
El hilo tampoco se pone de acuerdo en nada más. Hoy acaba con una lista de notas, un vídeo explicando el barril y ninguna prueba.