De la viñeta de Forges al estallido de la burbuja en una tira
El hilo abre con una viñeta de Forges que obliga a escribir hasta a los que nunca escriben, y en pocas páginas deja de ser un homenaje para convertirse en un archivo. La gente empieza a colgar recortes antiguos, a fechar el desplome y a discutir quién dibuja mejor lo que está pasando.
Qué se ha sabido
Aquí no se discute una noticia, se construye una hemeroteca.
icecubix abre el grifo y sube viñetas de Forges sobre vivienda del
29/4/2004 y del
17/5/2004, y avisa de que seguirá: «por consejo de >>47<< iré poniendo en este hilo mis recortes de forges relacionados con la vivienda». Después llega una tanda más con fechas anteriores, alguna de agosto de 2005. No son sueltas: son un reguero que demuestra que el tema viene de lejos.
Mojarra revive el chiste del matrimonio que despierta por un niño que llora y descubre que es la hipoteca. Ajoporro lo remata con el grito de Paco y su préstamo a cuarenta años, y confiesa que con esa viñeta no sabe si reír o llorar. Goa se queda con el «no estás solo, Paco».
A mitad de camino hay una fecha que se repite: el
31 de mayo de 2007. Ese día alguien ve grúas flácidas, medio derretidas, y sentencia que eso «oficializa el estallido de la burbuja hoy 31 de mayo de 2007». El detalle de las grúas desviagradas se comenta varias veces como si fuera un guiño de aviso.
También entra El Roto con fuerza, y quien lo trae no se corta: quien lleva el hilo sostiene que habría que cambiarle el título porque El Roto es quien más se está mojando. De Forges se archiva hasta una entrevista en televisión. Y hay un correo que se pasa de mano en mano: piden invitar a Forges como miembro de honor del foro y dejan su dirección,
conforges@forges.com.
En el tramo quedan fichadas dos viñetas por enlace:
la viñeta de Forges del 26 de abril de 2007 y
la de El Roto del 1 de septiembre de 2008. La primera abre el hilo; la segunda lo cierra ya con el desplome servido.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos cuando empieza el pulso Forges-El Roto. Un sector sostiene que El Roto lleva tiempo en estado de gracia y que es más brillante, que se moja más y que su trazo no deja tregua. Alguien lo cierra sin matices: el Roto es Dios. Enfrente, la tropa de Forges no cede: hay quien le llama burbujista de primera línea, y quien recuerda que ya daba caña con la vivienda en la radio antes de que existiera este foro.
La segunda refriega es de propiedad. Alguien avisa de que para viñetas que no son de Forges ya hay un hilo de humor, y le contestan que este se ha convertido en la viñeta diaria del foro. Nadie rectifica, así que conviven.
Luego está la sospecha, medio en broma medio en serio, de que Forges lee el hilo. Un forero ve un Cayenne en una tira y salta: «Es un Cayenne! Este tío nos lee». Uno pide que meta la jerga de casa, «Pepito, lonchafinista, madmaxista», como guiño. Otro va más lejos y juega a que Scaramouche es Forges.
Hasta hay un reproche matemático: alguien señala que Forges dibuja un x/x = 0 cuando de toda la vida x/x = 1.
Lo que se manda y lo que se archiva
Además de las viñetas diarias, el tramo guarda material antiguo. Se recomienda la «Historia Forgesporánea», comprada en fascículos años atrás, y «la Historia de Aquí», que alguien pondría como lectura obligatoria en las escuelas. Las dos se buscan, y alguien confirma que están en la mula.
Circula también un correo con la convocatoria del 23 de diciembre y el texto de «La nómina de mi padre»:
38.000 pesetas de sueldo en diciembre de 1979 y una casa ofrecida por
500.000 pesetas que no se compró. Lo pegaron meses atrás, pero vuelve al hilo.
Y una frase que resume el ánimo del tramo: «España se va al carajo».
Qué cambia respecto a antes
El hilo deja de ser solo Forges. Entran El Roto, Ferreres, Vergara, Fontdevila, Rodera, hasta ilustradores extranjeros. Ya no se aplaude el chiste y se pasa página: se fecha, se archiva y se discute quién avisó primero.
El asunto que se cuela aquí es el de la autoría. Empieza a correr la idea de que el foro está surtiendo de temas y palabras a los humoristas, y de que las viñetas ya no predicen nada: están retratando lo que pasa. Alguien cuenta
130.000 nuevos parados y lo engancha a una tira recién publicada.
Y aparece una viñeta que incomoda. Un forero la tumba porque ve al que no está hipotecado caricaturizado como un niño que vive con los padres y va con un polo de marca. No es una queja de dibujo, es una queja de retrato: dice que el que se ríe desde fuera sale peor parado. Le responden que el personaje no es tan joven. La discusión se queda ahí, sin resolverse.