Estás usando un navegador desactualizado. Es posible que no muestre este u otros sitios web correctamente. Debe actualizar o usar un navegador alternativo.
♀️ el baile de este año en la celebración feminista del 8M
El baile del 8M que reabre la polémica del gasto público
Un vídeo de la performance bailada en la celebración del 8M —coreografía infantil, música de dibujos animados y disfraces— ha vuelto a encender la mecha de un asunto que se repite cada marzo: quién paga la fiesta. La escena, difundida en redes, muestra a un grupo de mujeres ejecutando una coreografía sobre una base musical que buena parte de los comentarios identifica con sintonías de series animadas. El resultado, según la reacción mayoritaria, es más cercano al festival escolar que a una reivindicación política.
Lo llamativo no es el baile. Es el marco. La discusión derivó en pocas horas hacia el coste de las actividades institucionales del 8M, hacia la supuesta financiación pública de actos como este y hacia la sensación —repetida, casi ritual— de que el dinero del contribuyente acaba en espectáculos que no resisten un visionado completo. Hay quien lo resume con una frase que circula en estos lares: suficiente internet por hoy.
Qué se vio exactamente en el baile del 8M
El material difundido muestra una coreografía grupal con vestuario llamativo y una base musical que varios mensajes sitúan en el imaginario de la animación infantil. No hay datos oficiales sobre el acto: ni presupuesto, ni convocatoria, ni responsable institucional identificado en el vídeo. Eso no ha impedido que la pieza se comparta como ejemplo de lo que una parte del público considera deriva estética del feminismo institucional.
La comparación más repetida es con la Superchochete de una conocida serie de televisión. Otra corriente la emparenta con actuaciones previas de la misma música, lo que alimenta la sospecha de reciclaje: mismos trajes, misma idea, distinto año. La duda sobre si el vídeo es de esta edición o de una anterior recorre buena parte de los comentarios, sin que nadie aporte una fecha verificable.
Publicidad
Cuánto cuesta el 8M y quién lo paga
Aquí es donde el asunto deja de ser estético. La acusación más repetida es que este tipo de actos se financian con dinero público, en el marco de las actividades que distintas administraciones organizan en torno al Día Internacional de la Mujer. No hay en el material ninguna cifra concreta: ni presupuesto, ni contrato, ni subvención identificada. La afirmación se sostiene sobre la percepción, no sobre el documento.
Eso sí, la queja tiene recorrido. Se argumenta que el gasto en cáterin, montajes y contrataciones para actos institucionales del 8M lleva años creciendo sin control visible, y que la opacidad sobre esas partidas es la verdadera noticia. En contra pesa un argumento simple: sin datos publicados, la indignación se alimenta de vídeos sueltos y no de cuentas. La discusión, en ese punto, se queda exactamente donde empezó.
El debate sobre el papel del feminismo institucional
Más allá del vídeo, el asunto conecta con una discusión de fondo que aparece cada marzo: si el feminismo institucional representa a las mujeres o a una estructura con intereses propios. Una parte de los comentarios sostiene que estas performances ridiculizan la causa y alejan a la mayoría; otra apunta que el problema no es el baile, sino que se use como arma política para desacreditar cualquier reivindicación.
La crítica más dura llega por la vía generacional. Varios mensajes señalan la presencia de una niña pequeña en la coreografía y lo interpretan como instrumentalización de menores para un acto político. Es una acusación que se lanza sin prueba alguna en el material y que, por tanto, queda como opinión: no hay confirmación de quién es, ni de si participó voluntariamente, ni de quién la llevó allí.
De la estética al «no futuro»: el giro demográfico
En algún punto la conversación viró hacia el terreno demográfico. Un mensaje resume el ambiente con una idea que se repite: si algo caracteriza a esta generación de actos es que no habrá continuidad. La broma sobre los cero hijos que tendrán los participantes funciona como diagnóstico involuntario de un malestar más amplio: la sensación de que el país se está quedando sin relevo y que la política cultural del 8M no lo aborda.
No hay en el material ningún dato de natalidad, ninguna cifra de gasto y ninguna fuente oficial. Solo una corriente de opinión que mezcla estética, dinero público y demografía en un mismo cabreo. Es un cóctel reconocible: cuando no hay números, se discute el envoltorio.
Con lo que hay sobre la mesa, lo previsible es que el vídeo se olvide en una semana y que la discusión sobre el gasto institucional del 8M vuelva el año que viene, con otro baile y las mismas cifras sin publicar. Si alguien saca los contratos, la conversación cambia. Mientras tanto, seguimos discutiendo la coreografía.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Y esta mierda estara subvencionada con nuestros impuestos»
— Espartano27 · Financiación pública del acto
«Este horror lo vi ya hace tiempo, como uno o varios años. O a lo mejor es que reciclan los trajes y la coreografía.»
— Destro · Duda sobre la fecha del vídeo
«Lo peor la niñica más pequeña atrás totalmente manipulada para hacer el idiota, y que lo verá como un juego»
— Discrepante Libre · Presencia de una menor
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Gasto público sin control ni transparencia45%
Crítica estética al feminismo institucional30%
Defensa del acto frente al ataque político15%
Malestar demográfico y generacional10%
📅 EVOLUCIÓN
Marzo 2026Se difunde el vídeo de la coreografía del 8M y arranca la comparación con actuaciones de años anteriores
Marzo 2026La discusión se desplaza de la estética al supuesto gasto público en actos institucionales
Marzo 2026Aparece la crítica por la presencia de una menor en la performance
Marzo 2026El hilo deriva hacia el malestar demográfico y la falta de relevo generacional
✓El vídeo se comparte como si fuera de este año, pero varios mensajes sostienen que la música y los trajes ya se usaron en ediciones anteriores
✓La acusación de financiación pública aparece sin una sola cifra: ni presupuesto, ni contrato, ni administración identificada
✓La crítica más dura no es estética sino generacional: la presencia de una niña pequeña en la coreografía se interpreta como instrumentalización
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 96 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Te estás perdiendo 96 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.