Ezker Nazionala: la izquierda vasca que abraza el discurso antiinmigración
Ezker Nazionala ha llegado para romper el tabú de la inmigración en el nacionalismo vasco de izquierdas. Fundado en noviembre de 2024 por disidentes de EH Bildu, el partido combina la retórica abertzale y socialista con un discurso de control fronterizo que bebe directamente de la alemana BSW, la formación de Sahra Wagenknecht. La etiqueta de «Alianza Catalana vasca» no es casual: ambos proyectos explotan el mismo filón, aunque desde coordenadas ideológicas distintas.
Un cóctel ideológico a la alemana
El movimiento se define como izquierda abertzale, antiglobalista y socialista, pero su eje programático es la oposición radical a la inmigración. Es la misma apuesta de BSW en Alemania: un discurso de izquierda en lo económico y de extrema dureza en fronteras. La paradoja no parece incomodar a sus promotores, que sostienen que el trabajador local tiene más en común con el empresario local que con el recién llegado.
El techo electoral: el espejo irlandés y la prueba de Gaza
Las comparaciones con Aontú, la escisión conservadora del Sinn Fein irlandés, marcan el techo: un 7% en las encuestas. Pero hay un obstáculo extra: su postura favorable a la causa palestina. En un ecosistema mediático que considera la inmigración tema sensible, ser «pro Palestina» puede cerrarles todas las puertas. O, por el contrario, consolidarlos como la única voz disidente dentro del abertzalismo.
A la espera de sus primeros resultados, Ezker Nazionala juega en un tablero con dos modelos contradictorios: el éxito de BSW en Alemania y el estancamiento de Aontú en Irlanda. Que sobreviva dependerá de si logra vender su mezcla sin que se le caiga ninguno de los dos sombreros.