Este es el comentario que les he dejado yo en ese vídeo don -o doña, que no sé, yo no vengo aquí a ligar- @Misolgua
En época del General Franco tampoco perdieron sus trabajos ni el Marcelino Camacho ni el Nicolás Redondo y éso que montaban huelgas muy grandes.
El cambio de tensión de 125 a 220 fue a finales de los 60 y principios de los 70 y en todas las casas había uno o dos de éstos:
(imagen visible para usuarios registrados)
Y es que había neveras y lavadoras que funcionaban a 125V.
A lo mejor es que soy yo más mayor que usted, señor, que no sé. Pero lo que veo (no me suelo mirar al espejo) es que usted está peor conservado que yo y disculpe la broma.
Lo del juez Estivil es bien conocido pero en España casi todo el mundo tiene poca memoria.
Lo sorprendente es que no cayeran más jueces porque lo de asaltar al encausado en el propio banquillo debía ser bastante común.
Los pobres, eso sí, estamos exentos de que nos extorsionen por dinero.
Por otras cosas no sé, y puede que a alguien le extorsionaran obligándole a cometer actos ilícitos graves, como pasar una maleta con droja, con oro o con títulos de propiedad "sin tocar suelo español" como las de Delcy Rodríguez.
Los políticos derrochan, dilapidan y mienten, roban y causan daño ¡y le echan la culpa a inocentes! porque los funcionarios consienten. Que lo de las maletas de Delcy Rodríguez lo denunció un vigilante de seguridad privado, los guardias dijeron que no sabían nada, que no habían visto nada ("No ha sido en mi turno" es frase muy socorrida en el gremio) y el juez corrupto de marras mandó borrar las grabaciones.
Oiga, igual que el juez Del Olmo mandó que se destruyeran los diskettes y las notas que El Cartagena tomaba de las conversaciones que mantenía con sus controladores.
(*) Desde que Cándido Conde-Pumpido dijo aquello de las togas manchadas por el pole del camino (a saber por qué clase de andurriales arrastrarán nuestros jueces las togas), creo que es lícito llamar jueces sucios a los jueces.
Metamafia dice Javier Marzal con ingenuidad infantil. No señor. FUNCIMAFIA. Con todas sus letras porque no sabemos dónde acaba la red y empieza la cadena de favores. Es toda la administración la que está corrompida e infiltrada de enemigos.
Ahora queda por saber cuántas familias hay en nuestra funcimafia, y si son cinco o más como en la Nueva York de los años 30.
El corporativismo gremial que padecemos también favorece la aparición de mafias, y las tiene usted en la sanidad, en la docencia y hasta en Obras Públicas.
Fomento lo llaman ahora.
Desde el 3 de Abril del 2004, que fue cuando la administración resolvió el caso 11-M (sin que a nadie se le cayera la cara de vergüenza) el poder dejó de emanar del Pueblo ese que se escribe con mayúscula y la soberanía la ostenta desde entonces la administración.
Burocracia.
El Ministro del Interior, desde que Jorge Fernández Díaz lo fuera... o antes, no puede fiarse ni de su propio despacho.
Es la administración la que debe depurarse y limpiarse. Antaño eso lo hacía el General Franco y no vea lo rápido que se separaban las cabezas de los cargos a poco que fallaran.
-¿Qué hacemos Su Excelencia?
-Usted verá. ¿Yo? Cesarlo si falla, que para eso es el ministro del ramo.
_______________________
FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza.
Nota del Notta para darle a usted el cante don @Uritorco.- El cabo con ideas de cabo nunca cesó a Göring. Ni tras lo de Inglaterra ni tras ser incapaz de abastecer a Von Paulus.
Que nadie compare pues al General Franco con Hitler, que uno era cabo y el otro general.
El equivalente a catedrático en la vida civil.
Bueno, catedrático de los de antes. Hoy día los de educación le dan el cum-laude al sustancia ilegal de Calígula
o al de Jesús Gil.
En época del General Franco tampoco perdieron sus trabajos ni el Marcelino Camacho ni el Nicolás Redondo y éso que montaban huelgas muy grandes.
El cambio de tensión de 125 a 220 fue a finales de los 60 y principios de los 70 y en todas las casas había uno o dos de éstos:
(imagen visible para usuarios registrados)
Y es que había neveras y lavadoras que funcionaban a 125V.
A lo mejor es que soy yo más mayor que usted, señor, que no sé. Pero lo que veo (no me suelo mirar al espejo) es que usted está peor conservado que yo y disculpe la broma.
Lo del juez Estivil es bien conocido pero en España casi todo el mundo tiene poca memoria.
Lo sorprendente es que no cayeran más jueces porque lo de asaltar al encausado en el propio banquillo debía ser bastante común.
Los pobres, eso sí, estamos exentos de que nos extorsionen por dinero.
Por otras cosas no sé, y puede que a alguien le extorsionaran obligándole a cometer actos ilícitos graves, como pasar una maleta con droja, con oro o con títulos de propiedad "sin tocar suelo español" como las de Delcy Rodríguez.
Los políticos derrochan, dilapidan y mienten, roban y causan daño ¡y le echan la culpa a inocentes! porque los funcionarios consienten. Que lo de las maletas de Delcy Rodríguez lo denunció un vigilante de seguridad privado, los guardias dijeron que no sabían nada, que no habían visto nada ("No ha sido en mi turno" es frase muy socorrida en el gremio) y el juez corrupto de marras mandó borrar las grabaciones.
Oiga, igual que el juez Del Olmo mandó que se destruyeran los diskettes y las notas que El Cartagena tomaba de las conversaciones que mantenía con sus controladores.
(*) Desde que Cándido Conde-Pumpido dijo aquello de las togas manchadas por el pole del camino (a saber por qué clase de andurriales arrastrarán nuestros jueces las togas), creo que es lícito llamar jueces sucios a los jueces.
Metamafia dice Javier Marzal con ingenuidad infantil. No señor. FUNCIMAFIA. Con todas sus letras porque no sabemos dónde acaba la red y empieza la cadena de favores. Es toda la administración la que está corrompida e infiltrada de enemigos.
Ahora queda por saber cuántas familias hay en nuestra funcimafia, y si son cinco o más como en la Nueva York de los años 30.
El corporativismo gremial que padecemos también favorece la aparición de mafias, y las tiene usted en la sanidad, en la docencia y hasta en Obras Públicas.
Fomento lo llaman ahora.
Desde el 3 de Abril del 2004, que fue cuando la administración resolvió el caso 11-M (sin que a nadie se le cayera la cara de vergüenza) el poder dejó de emanar del Pueblo ese que se escribe con mayúscula y la soberanía la ostenta desde entonces la administración.
Burocracia.
El Ministro del Interior, desde que Jorge Fernández Díaz lo fuera... o antes, no puede fiarse ni de su propio despacho.
Es la administración la que debe depurarse y limpiarse. Antaño eso lo hacía el General Franco y no vea lo rápido que se separaban las cabezas de los cargos a poco que fallaran.
-¿Qué hacemos Su Excelencia?
-Usted verá. ¿Yo? Cesarlo si falla, que para eso es el ministro del ramo.
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FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza.
Nota del Notta para darle a usted el cante don @Uritorco.- El cabo con ideas de cabo nunca cesó a Göring. Ni tras lo de Inglaterra ni tras ser incapaz de abastecer a Von Paulus.
Que nadie compare pues al General Franco con Hitler, que uno era cabo y el otro general.
El equivalente a catedrático en la vida civil.
Bueno, catedrático de los de antes. Hoy día los de educación le dan el cum-laude al sustancia ilegal de Calígula
o al de Jesús Gil.
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