Hola, Buenos Días: El día de las elecciones francesas, una vez conocido el resultado, tanto frisch como yo comentamos que la gran ganadora había sido la Banca y, por tanto, los poderes fácticos. Algo que se vio reflejado en los distintos activos nada más abrirse los "mercados" en el día de ayer. Éste último hecho -no menos esperado- me ha hecho "profundizar" un poco en los datos americanos desde "dentro" y, la verdad, NO hay por dónde coger tanta "euforia"... Os dejo unas simples "muestras":
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Buenas tardes,
La Banca siempre gana.
La razón es simple de entender.
El sistema funciona de tal manera que nadie puede prescindir de la banca.
Tenga usted un patrimonio suficiente (los pocos) y, en ese caso, la banca (o adláteres), se lo gestionan (porque de lo que se trata es de gestionar "dinero"), sea usted quien no tiene más que lo gana (los muchos) y la banca, se lo gestiona, igualmente.
Es decir que la banca siempre gana.
Nada en este mundo se puede hacer si uno no pasa por la banca. Me refiero a comprar y a vender. Incluso los que tratamos de pasar un buen momento con nuestros amigos entorno a unas chuletillas de cordero, con toda la buena voluntad del mundo y el mejor de los deseos, pasamos por la banca.
Se llama dinero papel. Y el dinero papel es de la banca, no suyo de usted.
Usted tiene que tener confianza en la banca porque sino, su dinero está en riesgo de esfumarse.
Luego, manda la Banca.
Llevado esto al mundo (infecto, hipócrita, mentiroso y sibilino) de los políticos pues, no es que sea tres cuartos de lo mismo, sino trescientas veces los tres cuartos..
¿Por qué?
¿De quién comen los políticos?
De la Banca.
Sino ¿de qué podrían mantener las sedes que tienen, la maquinaría que despliegan manteniendo a tanto paniaguado?
¿Por qué hay tantos líos dentro de los partidos políticos, sean de la Piel del Toro o de las Galias (sin ir más lejos, geográficamente)?
La Banca siempre gana y en la próxima ronda de las elecciones francesas, incluso si ganara Mar1, la Banca gana.
Todo es un juego.
Hacer creer a la mayoría que la fiesta de la democracia continua y, esta vez, es necesario redoblar la atención porque "su democracia" está en peligro.
La historia, el cuento, consiste en hacer creer a la gente que los que deciden son ellos.
Cuando, en realidad, la historia, el cuento, consiste en legitimar a la Banca (y adláteres).
Malos tiempos para la lírica y, en cualquier caso, malos tiempos para la verdad.
Un saludo a todos.